Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Otro tomo por Cobo
|Título:La narrativa colombiana después de García
Márquez
|Autor: Juan Gustavo Cobo Borda
Editorial: Tercer Mundo Editores, Bogotá, 1989, 343 págs.
Durante el decenio que terminó se publicaron más de trescientas
novelas de autores nacionales, y ahora muchos novelistas han
asumido profesionalmente su oficio. La variedad de temas y formas
es tan acusada y la calidad de algunas novelas tan sobre saliente,
que ya podemos afirmar, sin complejos, que nuestra narrativa
participa, en condiciones de igualdad, en el diálogo universal de
la cultura.
En cambio, nuestra crítica literaria no ha evolucionado en la
misma forma. Desafortunadamente, muchas obras de creación se quedan
sin estudios o reseñas, y los trabajos totalizantes son escasos.
Sólo unos cuantos investigadores ofrecen visiones de conjunto sobre
los últimos decenios; Seymour Mentón (La novela colombiana:
planetas y satélites, 1977), Raymon L. Williams (L
|a novela
colombiana: la experiencia de los setenta, 1980), Isaías Peña
Gutiérrez (La narrativa del frente nacional, 1982), Diógenes
Fajardo ("La narrativa colombiana de la última
década", Revista Iberoamericana, núm. 141, 1987),
Francisco Sánchez Jiménez ("Críticas y
ficciones", Gradiva, núm. 2, 1987), César Valencia
Solanilla, Ricardo Cano Gaviria y Helena Araújo (
|Manual de
literatura colombiana, 1988), Eduardo Jaramillo,
("Alta Tra(d)ición de la narrativa colombiana de los
80", Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la
República, núm. 15, 1988).
A esta lista no muy extensa podríamos sumarle ahora el nuevo
título de Cobo Borda, que, aunque no está totalmente dedicado a la
narrativa (ya que es una colección de artículos sobre varios
temas), sí trae comentarios acerca de los nuevos hechos que se
presentan en el género
En primer lugar, el autor confirma lo que tan insistentemente se
ha venido diciendo: uno de los rasgos más sobresalientes de la
nueva narrativa colombiana es la influencia de
|Cien años de
soledad: "Como Dios, como las trasnacionales, García
Márquez está aquí y está en todas partes [. . .] es obvio entonces
que su presencia, como rémora o como aliciente, se vislumbre detrás
de muchos de los libros de ficción que se escriben en el país, y
que su estilo resulte fácilmente detectable...".
Esta influencia aparecería no sólo en quienes escribirían novela
con posterioridad a 1967 (Pedro Gómez Valderrama, Álvaro Mutis,
Álvarez Gardeazábal), sino también en las obras subsiguientes de
escritores que ya habían publicado antes de la aparición de
|Cien
años de soledad, como Caballero Calderón, Zapata Olivella,
Rojas Herazo y Cepeda Samudio. Entre los que han logrado escapar de
la sombra garciamarquiana, Cobo Borda señala principalmente a
Ricardo Cano Gaviria (Prytaneum, 1981) y a Rafael Humberto Moreno
Duran (
|Juego de damas, 1977, pág. 114).
Hay además comentarios sobre las obras de Juan Gossaín (
|La
mala hierba, 1981), "cuyos méritos son más los del
documento que los de la ficción"; Umberto Valverde
("Celia Cruz aun aguarda su biógrafo"), Helena
Araújo y Marvel Moreno ("Mujeres al ataque"). Y
de Andrés Caicedo, Roberto Rubiano, Antonio Morales, Amílcar Osorio
y Marta Traba.
El resto del libro es un conjunto variado sobre Colombia,
Latinoamérica y Europa: hay noticias sobre muchos poetas
colombianos contemporáneos y otros varios del pasado, al lado de
Rilke y López Velarde; sobre El Dorado y la Conquista; el
modernismo; Vargas Vila en la Argentina; Colombia en las décadas
del treinta y del cuarenta; el nadaísmo; escritura y feminismo; la
poesía hispanoamericana y colombiana; Emir Rodríguez Monegal... Y
una entrevista del poeta peruano Miguel Ángel Zapata al mismo Cobo
Borda.
Finalmente aparecen-varios textos cortos de Borges. Al
publicarlos, Cobo Borda continúa su labor de investigador sobre el
argentino, cuyos antecedentes están en
|El aleph borgiano
(Bogotá, Biblioteca Luis-Angel Arango, 1987), "Borges
Académico" (en Correo de los Andes, Bogotá, núm. 53, 1988)
y en su libro
|Visiones de América Latina (Bogotá, Tercer
Mundo, 1987). Entre los textos ahora publicados se destaca
"-El propósito de Zaratustra", sobre Nietzsche y
el mito del eterno retorno, texto que fue publicado originalmente
por La Nación en 1944.
|La narrativa colombiana después de García Márquez es,
pues, una colección de artículos, conferencias, prólogos de un
lector sagaz por una bibliografía inmensa. Ante este mosaico, no es
posible adoptar una estrategia única para dar cuenta del contenido
global del Libro, en el espacio de esta reseña. Tampoco es posible
sintetizar un propósito unificador que dé cuenta de todo el
material presentado. Esta forma de reunir textos tiene, además,
escollos insalvables, y posibilita vacíos y repeticiones. (Por
ejemplo, las páginas 210 y 290 traen la misma información de las
páginas 105 y 106; la página 198 reproduce un texto casi idéntico
al de la página 101).
En resumen, el libro de Cobo Bordo compila textos que de otra
manera no serían de fácil acceso. Es un aporte al diálogo crítico
sobre los nuevos hechos de nuestra literatura, y en el campo de
nuestra narrativa trae noticias sobre obras, escritores y
tendencias; pero por la amplitud de temas esbozados y las
estrategias analíticas utilizadas, no permite una lectura
concluyente.
ALVARO PINEDA BOTERO
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