Ficha bibliográfica
Titulo: Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Autores: Banco de la República. Biblioteca Luis Ángel Arango. Bogotá Colombia.
Edición original: Bogotá:1986
Edición en la biblioteca virtual: Diciembre 2006
Notas: reseñas y artículos sobre arte, literatura e historia.
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| Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23

Nostálgico halo clasicista

|Título: Amantes y otros poemas
|Autor: Jorge Gaitán Duran, Prólogo de Darío Jaramillo Agudelo, grabados de Juan Manuel Lugo
Editorial: El Ancora Editores, Bogotá, 1989

Si la muerte por circunstancias violentas ha marcado de una forma definitiva e irreversible la historia de Colombia, con la literatura no lo ha sido menos. Escritores como José Asunción Silva, Carlos Obregón, Eduardo Cote Lamus, Gonzalo Arango, Jorge Gaitán Duran, nos lo confirman perentoriamente. Se podría aumentar la lista de "los muertos antes de tiempo", pero este no es el asunto de esta reseña.

Los críticos coinciden en valorar estos dos libros que ahora se publican conjuntamente como lo más logrado de la obra de Gaitán Duran. Podemos decir sin ninguna exageración que es una espléndida ocasión para leer al poeta de |Los amantes (1959) y de S |i mañana despierto (1961); 37 poemas que congregan lo mejor de su obra, ya que sus anteriores libros - |Insistencia en la tristeza (1946), |Presencia del hombre (1947), |Asombro (1951)-pueden ser considerados como preparatorios para sus dos grandes y densos y últimos libros de poemas.

Sin menoscabo de los grabados de Juan Manuel Lugo que se incluyen en este volumen, algunos de sus poemas nos recuerda por su nostálgico halo clasicista a Puvis de Chavanne (1824-1898), sobre todo en |Verano, uvas, río, Por la sombra del valle y Sé que estoy vivo y al Matisse de las Pastorales. También la descarga erótica de Amantes tienen un paralelo con André Masson (1896-1987), el pintor francés que ilustró textos de Bataille, el |Martinica, encantadora de serpientes de Bretón, además de realizar entre muchas otras obras una serie de retratos sobre el Marqués de Sade. Quizás lo que más le distinga de los otros poetas de su generación sea la profunda convicción con la que escribió sus poemas. Gaitán hace de la poesía su experiencia más radical encontrando en el límite del alba, en el mediodía, en el combate de los cuerpos, los espacios preferidos de sus poemas.

Quienes le conocieron hablan de su altanería; el lector, cuyo único testimonio son sus escritos, advierte que esa energía sufre una transformación hacia la rudeza. La concisión de sus versos nos recuerda aquella advertencia de Rilke: "era un poeta y odiaba lo impreciso". Sus poemas son como golpear en la mesa con un guante de acero, indicando que cada uno de ellos es una dura prueba, un acto de conocimiento.


Enfrascado como estaba en la intensa experiencia con las cosas, el lugar que más claramente se le abre como posibilidad para comprobarlo es el Instante.

Si trazamos un mapa imaginario los cuatro puntos cardinales de la poesía de Gaitán serían: el Instante, la Eternidad, el Cuerpo y la Muerte. En este juego de tensiones su palabra irá llenando las experiencias de sentido. La rebeldía que tuvo en vida le servirá para hallar en el Instante la palpitación de la vida, y en el sexo, la intensidad de la muerte. La necesidad de completarse y fundirse en otro cuerpo como manera de desentrañar la Eternidad parte de lo que Bataille llamaba el "inacabamiento":

"Un hombre se sabe inacabado, imagina de pronto el ser acabado, lo imagina verdadero. Dispone a partir de entonces no solo de lo acabado, sino también, por contraposición, de lo inacabado. Lo inacabado dependía hasta entonces de su impotencia, pero al disponer de lo acabado, el exceso de su poder libera en él el deseo de lo inacabado".

Esa aguda y dolorosa búsqueda por medio del instinto "quiere decir -en palabras de Guillermo Sucre- presencia del ser y del mundo". Es en este punto donde su obra se emparenta con la de Octavio Paz. Saúl Yurkievich señala en el escritor mexicano que el poema es "consagración del instante privilegiado que escapa a la corriente temporal... instante revelador de la otredad, salto a lo absoluto, epifanía, presencia del misterio cósmico, rescate de la unidad y de la plenitud primigenias, intermediario entre la conciencia y el mundo verdadero".