Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Relación plantas-hombres
Título: Especies utilizadas por la
comunidad míraña.
Estudio etnobotánico
Autor: Constanza La Rotta
Editorial: Fen Colombia, Bogotá, s.f., 381 págs.
Gracias a la colaboración del Fondo para la Protección del Medio
Ambiente José Celestino Mutis de la Financiera Eléctrica Nacional y
del World Wildlife Fund, aparece este importante trabajo sobre un
tema fundamental, como es la etnobotánica. La bióloga La Rotta
contó para la realización de su libro con la familia Miraña y de
Nati Yucuna, todos miembros de la etnia miraña, radicada en la
comisaría del Amazonas, a orillas del río Caquetá.
El volumen, presentado por Francisco Ortiz Gómez, consta de
varias secciones no numeradas. En la Introducción (15-19) se
incluyen los antecedentes, el marco de análisis y los objetivos; el
propósito general del trabajo fue definido por la autora como
"buscar alternativas que posibilitaran a los habitantes
indígenas manejar los recursos con base en sus propias concepciones
y autonomía económica", mientras que el objetivo
específico fue "realizar un inventario etnobotánico de las
especies utilizadas por la comunidad indígena Miraña". Por
razones obvias, el fin general no logró, como reconoce la
investigadora, "su función real"; es imposible
que un trabajador del conocimiento consiga por sí solo transformar
una realidad socioeconómica. La descripción del área (págs. 21-26)
presenta sucintamente la geología, los suelos, el bosque, la
climatología y la hidrología de la región estudiada; la descripción
de la comunidad (págs. 27-29) introduce rápidamente a los aspectos
generales que han sido antes descritos por los estudiosos
especializados. La metodología (págs. 31-41) aclara
convenientemente que el trabajo se llevó a cabo respetando la
dignidad e integridad de la comunidad analizada. Usos y propiedades
de las plantas (págs. 43-48) comienza afirmando que los mirañas
tienen su origen vegetal, en especial relacionado con el tabaco;
muestra también la división entre plantas calientes y frías, propia
de los indígenas. La Historia de las plantas sagradas (págs. 49-59)
es una interesante introducción a la mitología de los mirañas.
Obviamente, la parte más importante de la obra es la relación
detallada de las plantas empleadas por los indígenas; así, en más
de doscientas páginas (61-303) se presentan 76 grupos taxonómicos
que incluyen por lo menos doscientas cincuenta y ocho formas.
Consideraciones finales (págs. 307-308) resumen los hallazgos de
la investigación. El apéndice I (págs. 309-318) consta de
introducción lingüística, transcripción fonética y bibliografía
para la lengua miraña; el apéndice II (págs. 319-332) cataloga las
plantas reconocidas por los mirañas según su uso, así: 39
alimenticias cultivadas, 46 alimenticias silvestres, 25 venenosas,
9 tinturas, 14 construc¬ción de vivienda, 4 construcción de canoas
y accesorios, 27 elaboración de utensilios domésticos, 16 perfumes,
40 mágico-medicinales, 6 preparación de sales vegetales, 4
inciensos y breas, 19 febrífugos y antipiréticos, 10 medicinales
bacteriostáticas, I9 medicinales-gastrointestinales, 8
medicina-les-antirreumáticas, 6 medicinales-antiofídicas, 8
medicinales-antiinflamatorias, 5 medicinales-bronquiales, 3
medicinales-contra fracturas, 3 medicinales-hepáticas, 8
medicinales-cicatrizantes, 2 medicinales-renales, 3
medicínales-oftálmicas, 1 medicinal-hemostática, 1
medicinal-antiquemaduras, 1 medicinal-ótica, 23
medicinales-dérmicas y 24 especies que no tienen uso para los
indígenas. El apéndice III (págs. 333-365) incluye la historia de
la coca y el tabaco, la historia del barbasco, la historia del ají,
la historia de la tintura corporal, la historia de la ortiga y la
historia del achiote; el apéndice IV (págs. 367-377) cataloga las
especies encontradas por La Rotta en 1982 y 1984, incluyendo sus
nombres científicos y la familia a la que pertenecen. Las últimas
páginas contienen la bibliografía citada y las listas de
fotografías y figuras. Es indudable que este volumen es fruto del
inmenso trabajo y dedicación de su autora, y marca una pauta para
las próximas investigaciones en este campo, del cual depende en
buena parte el futuro de los pueblos aborígenes, de las zonas por
ellos habitadas e incluso de nuestros países.
ARTURO ACERO P.
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