Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
PERIÓDICOS LITERARIOS DEDICADOS AL
"BELLO SEXO": 1858-1870
Biblioteca de Señoritas, fue un pequeño periódico literario de
ocho páginas, del cual salieron 67 números entre 1858 y 1859. Entre
sus redactores estuvieron Eugenio Díaz, Felipe Pérez, Eustacio
Santamaría y N. Santamaría. Al comienzo circulaba todos los
domingos por la mañana -cuando salía porque tuvo muchas
interrupciones- y después se volvió quincenal. Era repartido en las
casas de los suscriptores y tuvo agentes que lo distribuyeron en
ochenta poblaciones del país, y también en Venezuela, Ecuador,
Argentina, Chile y Estados Unidos.
En el editorial del primer número, sus redactores afirman que,
decididos a velar por el adelanto de la literatura, buscaron
"una especie de urna de oro que recoja i guarde nuestras
primeras obras como un depósito sagrado. Esa urna es la Biblioteca
de Señoritas". Explican que le encomiendan el periódico a
las señoras, pues ellas son "las más interesadas en el
progreso moral de la sociedad". Se trata de un periódico
literario consagrado al "recreo i pasatiempo del benévolo
i culto bello sexo granadino". Su contenido incluye textos
literarios en prosa y en verso, traducciones de literatura
extranjera, biografías, juicios críticos, noticias de matrimonios y
defunciones, reseñas de curiosidades e inventos extranjeros,
propagandas de mercancías y servicios, avisos de funciones de
teatro, conciertos, bailes públicos y espectáculos locales.
Más directamente relacionada con la mujer, la Biblioteca de
Señoritas recopila las dedicatorias en verso que los caballeros
escribían en los álbumes de las jóvenes; figurines de moda y
patrones; y en cada número intercala artículos presentados como de
"interés para la mujer". Uno de ellos, firmado
por Rufina, se titula "Es culpa de los hombres" y
expresa bien la postura del periódico. En él se atribuye la
frivolidad característica de las mujeres a la ignorancia masculina,
que ha impedido que la mujer se ilustre, de ahí que sólo sepa
hablar de "futilezas". Se les pide a los hombres
que cambien su actitud frente a la mujer, quien al fin y al cabo,
dicen, al ser "débil por constitución, es sensible,
impresionable i dócil para el aprendizaje...". Además, se
pregunta "¿qué fuera del globo terrestre sin sus fuerzas
centrífuga y centrípeta?"
|
18
.
Los títulos de los demás periódicos de este primer grupo, por lo
general se componen de una palabra que alude a un despertar, como
en La Aurora, La Mañana o El Rocío, o a las flores, como en La
Guirnalda, o a alguna de las virtudes femeninas como en La Caridad.
Después de estos nombres, casi siempre hay un subtítulo que lo
identifica como un "periódico dedicado al bello
sexo". A veces se añade que es un "periódico
literario" o que fuera del bello sexo, está dedicado
"a la juventud". Todos fueron dirigidos por
hombres, entre quienes figuraron personajes conocidos en el mundo
de las letras, como Eugenio Díaz, José Joaquín Borda, José María
Vergara y Vergara, Manuel Pombo y José María Samper.
Muchos colaboradores firmaban con iniciales o con seudónimos.
Por ejemplo, una de las colaboradoras de El Iris fue Soledad Acosta
de Samper; firmó con los seudónimos de "Andina" y
"Aldebarán".
El contenido de estos periódicos femeninos es muy variado. Desde
la aparición de la Biblioteca de Señoritas, en 1858, hasta el
decenio de 1870, el objetivo explícito de todos ellos era serle
"útil y agradable al sexo femenino",
proporcionándole una selección de lecturas amenas. Con la idea de
entretener y hacer más cultas a las damas de clases acomodadas de
los centros urbanos en el país, divulgaron una selección de textos
literarios en prosa y en verso, de autores nacionales y
extranjeros. Pero, además, algunos también incluyeron otro tipo de
escritos, tales como relatos bíblicos o crónicas de la vida de las
familias reales de Europa. Del mundo circundante, unos cuantos
informaron sobre las muertes y matrimonios de la alta sociedad
local y sobre las funciones de teatro, conciertos u otros actos que
se fueran a realizar.
Así mismo, reproducen avisos de planteles educativos para
varones y para señoritas, que a veces detallan la lista de los
útiles requeridos para entrar en estos establecimientos; anuncios
de rifas, de venta o arriendo de casas; de libros para la venta; de
estudios fotográficos; de lecciones de piano; y listas de
suscriptores.
|
|
Biblioteca de Señoritas, núm. 37
Bogotá 16 de septiembre de 1858, Pág. 8
|
|