Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
La filosofía a ser extendido a ser
mundo
Título: El mito del rey filósofo.
Platón, Marx, Heidegger
Autor: Danilo Cruz Vélez
Editorial: Planeta Colombiana Editorial, Bogotá, 1989.
Aunque, en las primeras líneas del prólogo, Danilo Cruz Vélez
utiliza la palabra
|confusión para designar un problema que
mas bien cabría llamar relación entre la actividad filosófica y la
actividad política o entre filosofía y poder político, el
desarrollo y exposición no se atienen a lo que podría considerarse
como una toma de partido previa. La parte más larga del ensayo está
destinada a Platón, el ejemplo clásico de las infortunadas
relaciones entre un político y un filósofo. Pero de su lectura cabe
deducir que esas relaciones entre Platón y Dionisio sólo fueron un
episodio importante en el pensamiento político de Platón pues la
exposición constituye una excelente, clara, y muy didáctica
introducción al pensamiento filosófico y político de Platón, que
deja abierta la pregunta de si esa relación fue exclusivamente
negativa. La pregunta podría formularse con palabras del mismo Cruz
Vélez a propósito de Marx: "¿Cómo se explica que
Aristóteles y Hegel, al comienzo y al final de la filosofía
occidental, hayan abandonado el campo de la praxis después de
haberlo avistado?" (pág. 204).
El examen de esta relación en la otra del joven Marx se
distingue por la ilustrativa y precisa colocación de Marx en el
horizonte del pensamiento hegeliano. Los marxistas-leninistas
seguidores de Althusser podrán argüir que este horizonte hegeliano
del joven Marx es una evidencia. Pero es preciso detallar esa
evidencia, pues Marx no se divide, como lo sostuvo Althusser, entre
otros, en un Marx hegeliano y en un Marx no hegeliano. Todo Hegel
está presente en toda la obra de Marx. Cruz Vélez asegura que Marx
intentó "superar" a Hegel. Dejando de lado el
hecho de que el concepto de 'superación' es estrecho y sólo
relativamente didáctico para caracterizar el proceso del
pensamiento filosófico, cabe más bien decir que Marx sacó las
consecuencias del pensamiento de Hegel, de "la filosofía,
que se había extendido a ser mundo [...] como ahora la
hegeliana". Esta "filosofía-mundo" es,
según Marx, una "necesidad histórica".
"Quien no comprende esta necesidad histórica -dice Marx-
debe negar consecuentemente que tras una filosofía total siquiera
pueden vivir los hombres...". Pero esta comprobación de
que Marx sacó las consecuencias de la filosofía de Hegel, plantea
un problema, esto es, ¿impulsa la filosofía a la política,
concretamente a la actividad política? Hegel no tenía sólo una
tradición filosófica, sino una tradición histórica que el hegeliano
de izquierda Heinrich Heine caracterizó muy irónicamente, en su
libro
|Sobre La historia de la religión y de la filosofía en
Alemania (1834), con estas frases: "Me parece que un
pueblo metódico como el nuestro tuvo que comenzar con la Reforma,
tan sólo después pudo ocuparse con la filosofía y, tras su
plenitud, pasar a la revolución. Encuentro muy racional este orden
[...] la revolución alemana no resultará [...] más leve y suave
porque la precedieron la crítica kantiana, el idealismo
trascendental de Fichte y hasta la filosofía de la naturaleza [se
refiere a Schelling, R.G.G.], Gracias a estas doctrinas, se han
desarrollado fuerzas revolucionarias que sólo esperan el día en que
emerjan y llenen al mundo de pavor y admiración". La
"realización" de la filosofía por Marx significó,
como el mismo Marx lo dijo y lo postuló ya en su tesis doctoral, su
pérdida. El "mito del rey filósofo" ya no tenía
campo, porque, en cambio, la filosofía había puesto en marcha la
Revolución. No sólo en la Alemania que Heine criticaba
proféticamente. Alexis de Tocqueville aseguró en su libro
|L
'Anden Régime et la Révolution (1856) que los
"filósofos", esto es, los enciclopedistas y los
"literatos", o "intelectuales"
como se diría hoy, "no solamente proporcionaron sus ideas
al pueblo que la hizo [la Revolución Francesa]; le dieron su
temperamento y su talante" (ed. de J.-P. Mayer,
|Oeuvres
complètes, t. II, París, Gallimard, 1952, págs. 193 y sigs.).
La filosofía total, convertida en madre de la Revolución, ya no
precisaba del "rey filósofo". Pero su destrucción
por Marx no se reduce sólo ni principalmente a lo que Cruz Vélez
dice: "El filósofo tiene en el plan de Marx sólo una tarea
temporal: la de preparar la revolución" (pág. 217). Esa
conclusión tiene en cuenta sólo un aspecto del pensamiento de Marx,
puesto de relieve como central por la interpretación
alucinantemente burocrática de Lenin. Su tesis doctoral, su
|Crítica de la filosofía del Estado de Hegel (1841-1842),
pone de manifiesto otro aspecto que se puede caracterizar con esta
frase de Heidegger: "El peligro más malvado -entre los
tres que amenazan al pensar- y por eso más agudo es el pensar
mismo. Tiene que pensar contra sí mismo, lo que raramente se
logra". (
|Aus der Erfahrung des Denkens, Pfullingen,
1954, pág. 15).
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