Ficha bibliográfica
Titulo: Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Autores: Banco de la República. Biblioteca Luis Ángel Arango. Bogotá Colombia.
Edición original: Bogotá:1986
Edición en la biblioteca virtual: Diciembre 2006
Notas: reseñas y artículos sobre arte, literatura e historia.
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| Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23

La filosofía a ser extendido a ser mundo

 

Título: El mito del rey filósofo.

Platón, Marx, Heidegger

Autor: Danilo Cruz Vélez

Editorial: Planeta Colombiana Editorial, Bogotá, 1989.

 

Aunque, en las primeras líneas del prólogo, Danilo Cruz Vélez utiliza la palabra |confusión para designar un problema que mas bien cabría llamar relación entre la actividad filosófica y la actividad política o entre filosofía y poder político, el desarrollo y exposición no se atienen a lo que podría considerarse como una toma de partido previa. La parte más larga del ensayo está destinada a Platón, el ejemplo clásico de las infortunadas relaciones entre un político y un filósofo. Pero de su lectura cabe deducir que esas relaciones entre Platón y Dionisio sólo fueron un episodio importante en el pensamiento político de Platón pues la exposición constituye una excelente, clara, y muy didáctica introducción al pensamiento filosófico y político de Platón, que deja abierta la pregunta de si esa relación fue exclusivamente negativa. La pregunta podría formularse con palabras del mismo Cruz Vélez a propósito de Marx: "¿Cómo se explica que Aristóteles y Hegel, al comienzo y al final de la filosofía occidental, hayan abandonado el campo de la praxis después de haberlo avistado?" (pág. 204).


El examen de esta relación en la otra del joven Marx se distingue por la ilustrativa y precisa colocación de Marx en el horizonte del pensamiento hegeliano. Los marxistas-leninistas seguidores de Althusser podrán argüir que este horizonte hegeliano del joven Marx es una evidencia. Pero es preciso detallar esa evidencia, pues Marx no se divide, como lo sostuvo Althusser, entre otros, en un Marx hegeliano y en un Marx no hegeliano. Todo Hegel está presente en toda la obra de Marx. Cruz Vélez asegura que Marx intentó "superar" a Hegel. Dejando de lado el hecho de que el concepto de 'superación' es estrecho y sólo relativamente didáctico para caracterizar el proceso del pensamiento filosófico, cabe más bien decir que Marx sacó las consecuencias del pensamiento de Hegel, de "la filosofía, que se había extendido a ser mundo [...] como ahora la hegeliana". Esta "filosofía-mundo" es, según Marx, una "necesidad histórica". "Quien no comprende esta necesidad histórica -dice Marx- debe negar consecuentemente que tras una filosofía total siquiera pueden vivir los hombres...". Pero esta comprobación de que Marx sacó las consecuencias de la filosofía de Hegel, plantea un problema, esto es, ¿impulsa la filosofía a la política, concretamente a la actividad política? Hegel no tenía sólo una tradición filosófica, sino una tradición histórica que el hegeliano de izquierda Heinrich Heine caracterizó muy irónicamente, en su libro |Sobre La historia de la religión y de la filosofía en Alemania (1834), con estas frases: "Me parece que un pueblo metódico como el nuestro tuvo que comenzar con la Reforma, tan sólo después pudo ocuparse con la filosofía y, tras su plenitud, pasar a la revolución. Encuentro muy racional este orden [...] la revolución alemana no resultará [...] más leve y suave porque la precedieron la crítica kantiana, el idealismo trascendental de Fichte y hasta la filosofía de la naturaleza [se refiere a Schelling, R.G.G.], Gracias a estas doctrinas, se han desarrollado fuerzas revolucionarias que sólo esperan el día en que emerjan y llenen al mundo de pavor y admiración". La "realización" de la filosofía por Marx significó, como el mismo Marx lo dijo y lo postuló ya en su tesis doctoral, su pérdida. El "mito del rey filósofo" ya no tenía campo, porque, en cambio, la filosofía había puesto en marcha la Revolución. No sólo en la Alemania que Heine criticaba proféticamente. Alexis de Tocqueville aseguró en su libro |L 'Anden Régime et la Révolution (1856) que los "filósofos", esto es, los enciclopedistas y los "literatos", o "intelectuales" como se diría hoy, "no solamente proporcionaron sus ideas al pueblo que la hizo [la Revolución Francesa]; le dieron su temperamento y su talante" (ed. de J.-P. Mayer, |Oeuvres complètes, t. II, París, Gallimard, 1952, págs. 193 y sigs.). La filosofía total, convertida en madre de la Revolución, ya no precisaba del "rey filósofo". Pero su destrucción por Marx no se reduce sólo ni principalmente a lo que Cruz Vélez dice: "El filósofo tiene en el plan de Marx sólo una tarea temporal: la de preparar la revolución" (pág. 217). Esa conclusión tiene en cuenta sólo un aspecto del pensamiento de Marx, puesto de relieve como central por la interpretación alucinantemente burocrática de Lenin. Su tesis doctoral, su |Crítica de la filosofía del Estado de Hegel (1841-1842), pone de manifiesto otro aspecto que se puede caracterizar con esta frase de Heidegger: "El peligro más malvado -entre los tres que amenazan al pensar- y por eso más agudo es el pensar mismo. Tiene que pensar contra sí mismo, lo que raramente se logra". ( |Aus der Erfahrung des Denkens, Pfullingen, 1954, pág. 15).