Los bancos locales en el siglo XIX: El caso del
Banco de Oriente en Antioquia (1883-1887)
La asamblea de accionistas se realizaba dos veces al año, en
febrero y agosto. En ella, el gerente daba lectura al balance
semestral y luego se procedía a nombrar una comisión compuesta por
tres socios, que se encargaban de examinar el balance y presentar
una propuesta de distribución del saldo arrojado por la cuenta de
pérdidas y ganancias. Una parte de las utilidades se destinaba para
pagar los gastos generales; otra, al fondo de reserva; otra para
repartir entre las 6.321 acciones y otra para amortizar en parte
los gastos de instalación 37.
El libro de actas de la junta directiva del Banco de Oriente
-hoy en poder del Banco Comercial Antioqueño en Rionegro- permitió
examinar la forma como se realizaban las asambleas de accionistas;
esto es: el número de socios que acudían y a quienes representaban.
Salvo una reunión en agosto de 1886, en la que se discutió la
posibilidad de liquidar el banco y a la cual concurrieron 36
miembros, el promedio de asistencia a las demás reuniones fue
solamente de quince a veinte socios. Éstos eran, por lo general,
los grandes accionistas de Rionegro y aquellos que controlaban
otras acciones mediante representación, presentados en el cuadro 5.
Estos accionistas contaron, por tanto, con el poder para elegir la
junta directiva; así, por ejemplo, para el primer período
(18841885) fueron nombrados: gerente, Pascual Uribe Ruiz; consejero
primero, Joaquín Arbeláez G.; consejero segundo, Raimundo Hoyos;
suplente consejero primero, Demetrio Ramírez; suplente consejero
segundo, Nacianceno Viera 38.
OPERAClONES DEL BANCO DE ORIENTE
El Banco de Oriente, así como los demás bancos establecidos en
este período (1872-1886), se constituyó no sólo como emisor de
billetes, sino que adicionalmente consagró dentro de su objeto
social las actividades de descuento, depósito a término, apertura
de cuentas corrientes, préstamos y giro.
a) Emisión: El banco pidió a Inglaterra, por intermedio de la
casa de comercio José María Uribe, sus billetes. Éstos, según
instrucciones de la junta, "debían tener un dibujo que
representase la salida del sol tras una cordillera en cuya falda
hubiese una dehesa de ganado y plantaciones de maíz",
representando en esta forma las principales actividades económicas
del valle del río Negro. Las planchas de los billetes debían
dejarse depositadas en el Banco de Inglaterra o en la casa bancaria
Stiebel Brothers 39.
La primera emisión se llevó a cabo en febrero de 1884 por un
valor de $ 21.000, yen el transcurso de ese mismo año el banco
llevó a cabo otras tres emisiones, con un total de 36.110 billetes
y por un valor de $ 110.000, distribuidos asi 40:
El 69,23% eran billetes de baja denominación; esto es,
fracciones pequeñas que podían cubrir pagos corrientes y
cotidianos. Además, correspondían a los montos de pequeñas sumas,
que el banco acostumbraba otorgar en préstamo.
Tanto el Banco de Oriente como los demás bancos y casas
bancarias del período gozaron del privilegio de emitir sus propios
billetes. Sin embargo, no se trataba de un "papel moneda"
emitido por el Estado, sino de "billetes de banco", es
decir, promesas de pago (o técnicamente pagarés) a la vista y al
portador, cubiertos por un depósito en metálico. Puesto que existía
la libre convertibilidad, éstos podían ser reembolsados en
cualquier momento; es decir, los bancos se obligaban a cambiar sus
propios billetes por monedas corrientes de oro o plata en el
momento de su presentación. Así pues, los bancos cambiaban sus
billetes por moneda metálica en la caja de su sede 41. y para facilitar la circulación de sus billetes
en otras plazas, establecieron agencias para el cambio y
suscribieron acuerdos entre sí para el recibo de sus billetes. El
Banco de Antioquia, por ejemplo, suscribió acuerdos con el Banco de
Bogotá y el Banco de Cartagena, y estableció agencias para el
cambio de sus billetes en diferentes poblaciones de Antioquia. Los
billetes del Banco del Zancudo eran recibidos como dinero por las
casas de Restrepo y Cía., M. A. Santamaría y Lalinde, Manuel
Santamaría e Hijos, Mariano Uribe e Hijos, y por el Banco de
Antioquia, el Banco Popular y el Banco de Medellín 42,
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El Banco de Oriente encargó inicialmente a la casa Botero Arango
e Hijos, de Medellín, para que se hiciera cargo del cambio de sus
billetes en dicha plaza. Un año más tarde, sin embargo, la junta
autoriza al gerente para confiar los asuntos del banco en Medellín
a Marcelino Restrepo y Cía., la casa bancaria más importante de la
ciudad en la época 43,
b) Crédito: El Banco, según sus estatutos, podía descontar
documentos, otorgar préstamos a interés y créditos en cuenta
corriente 44. La lectura de las actas
de la junta directiva en el período 1884-1887 permite examinar las
operaciones aprobadas por la junta.
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En el decenio de 1880, fuera de los bancos propiamente dichos,
existían en Antioquia casas comerciales que también asumían
operaciones bancarias. Detalle de un billete emitido por"
Vicente B. Villa e Hijos" (Colección particular ).
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Detalle del anverso de un billete de la Sociedad del Zancudo.
firmado por Carlos Coriolano Amador, 1883 (Colección
particular).
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El descuento de documentos, sobre todo de pagarés comerciales,
parece haber constituido una importante operación para el Banco de
Bogotá y el Banco de Antioquia. Ambos se hallaban localizados en
importantes plazas comerciales, sedes de casas comerciales
importadoras. En 1876 don Salvador Camacho señalaba: "Las
introducciones de efectos extranjeros a esta ciudad representan de
cuatro a cinco millones de pesos anuales en valores de factura, y
al expenderse por mayor y por menor alcanzan a un valor doble, es
decir de ocho a diez millones de pesos. Una tercera parte de esta
suma se realiza de contado, y el resto se coloca a plazos [ ... ]
El comercio de Bogotá tiene siempre en su cartera de dos a tres
millones de pesos en pagarés, y éste es el fondo principal de los
descuentos en los Bancos, ya endosándolos directamente o dándolos
en prenda con firma en blanco para obtener préstamos efectivo del
50 al 75 por ciento del importe total 45. Así mismo, los bancos de Bogotá contaban con
una ventaja sobre los de Medellín, con relación a las operaciones
de descuento. Existen indicios de la importancia que para el Banco
de Bogotá significó el descuento de letras y documentos del
gobierno. Estos eran enviados por comerciantes importadores del
resto del país para pagar impuestos de orden nacional, tales como
los pagarés de aduana, los cuales eran descontados por el tesoro
del Estado en el Banco de Bogotá 46.
Sin embargo, el descuento de documentos no era un negocio
importante para un pequeño banco local como el Banco de Oriente.
Sólo ocasionalmente se presentaba al estudio de la junta la
solicitud del descuento de un documento. Ésta era aprobada en
aquellos casos en los que el documento estaba a cargo, sea de un
conocido accionista del banco, como Raimundo Hoyos o Jesús Gómez, o
de una de las grandes casas de comercio de Rionegro o Medellín. De
la solicitud de descuento de tres documentos presentada por un
cliente en la sesión del 21 de febrero de 1884, la junta sólo
aprobó descontar un pagaré a cargo de Mariano Uribe e Hijos,
importantísima casa comercial de Medellín y cuyos socios eran
accionistas del banco 47.
Básicamente, las solicitudes analizadas por la junta directiva
se reducían al estudio de préstamos y créditos en cuenta corriente
y al traspaso de acciones. En general, los préstamos a interés eran
otorgados por sumas que no sobrepasaban los quinientos pesos. Estas
sumas de dinero eran pequeñas, si se comparan con las que
usualmente otorgaba el Banco de Antioquia. Sin embargo, no eran
cifras despreciables. Para tener una idea del valor del dinero en
la época, a continuación se muestra el precio de algunos bienes, en
pesos de 8/10.
La mayoría de los préstamos estaban garantizados por dos
fiadores y unos pocos con hipoteca. Aquellos que servían de
fiadores debían estar inscritos en el Libro de Información del
banco. Este libro lo utilizaron todos los bancos del período, y en
él se anotaban la fortuna y la situación de los negocios de los
individuos con quienes el director del banco podía entrar en
negocios y la cuantía hasta por la cual podía extenderse su crédito
48.
Los créditos aprobados en cuenta corriente se otorgaban por
cifras más elevadas, que oscilaban entre mil y diez mil pesos. En
general, este tipo de crédito se otorgaba a empresarios, socios de
casas de comercio, que llevaban a cabo transacciones a través del
banco. La prensa de Bogotá anotaba en 1884: "El gran servicio
que están prestando los bancos no se limita al aumento de
circulación con sus billetes. Es más cuantiosa la enorme suma que
representa simples traspasos en las cuentas corrientes que para la
mayor parte de las transacciones entre sus clientes hacen
innecesaria la moneda efectiva 49. En
virtud de este crédito en cuenta corriente, el cliente podía girar
contra el banco sumas hasta la concurrencia del crédito, quedando
con la facultad de entregar cantidades en abono antes del
vencimiento del plazo. La mayor parte de estos créditos eran
aprobados con la garantía de un fiador o con hipoteca. En aquellos
casos de reconocida solvencia -como en el de don Lorenzo Jaramillo,
de Sonsón-, se otorgaban sobre crédito personal 50.
Como puede verse en el anexo 1, el banco beneficiaba
prioritariamente a personas de las poblaciones del oriente de
Antioquia. Es difícil establecer las actividades económicas hacia
las que se dirigía cada uno de los préstamos. En la lista de los
beneficiarios con créditos en cuenta corriente, se pudieron
establecer alguna o algunas de las actividades a las que estaban
vinculados. Lorenzo Jaramillo era gran prestamista en Sonsón,
fundador y gran accionista del Banco de Antioquia y del Banco
Industrial de Manizales. En 1894, participó en la creación del
Banco de Sonsón 51. Pablo y Eduardo
Nicholls, de La Ceja, producían cerveza utilizando una fórmula
inglesa 52. Por su parte, Rafael C.
Uribe, también de La Ceja, era socio de la firma comercial Rafael
Uribe e Hijos 53. Sin embargo, en
general, podría pensarse que los préstamos del Banco de Oriente
fueron otorgados -al menos para este período- a comerciantes
intermediarios de las poblaciones del oriente, a comerciantes
mayoristas y a pequeños empresarios que acudieron al banco en busca
de crédito para llevar a cabo sus actividades ligadas básicamente
al proceso de circulación de productos y de dinero. Además, tanto
este banco como los demás establecimientos bancarios fundados en
Antioquia, habían establecido, como plazo general para los
préstamos, 180 días 54. Se trataba,
por tanto, de bancos comerciales que atendían créditos a corto
plazo. La tasa de interés era fijada por la junta directiva y
existen indicios de que ésta era fijada según la tasa de interés
del Banco Popular de Medellín 55,
El Banco de Oriente -al menos para este período- no parece haber
llevado a cabo tipo de negocios diferentes de los señalados
anteriormente. No realizó operaciones con lingotes de oro ni
transacciones con el exterior. Estas últimas corrían a cargo del
Banco de Antioquia, que contaba con agentes en Londres y París
56. Tampoco parece haber tenido
vínculos con otros bancos del país o negocios con el gobierno del
estado de Antioquia, tal.como lo hicieron otros bancos; solamente
durante la guerra civil de 1885, y a solicitud del coronel Cecilio
Amaya, jefe de la plaza de Rionegro, el banco concedió un préstamo
por ochocientos pesos. Este empréstito fue autorizado por la junta,
"siempre y cuando dicha suma fuese consignada en uno de los
bancos de Medellín por cuenta del banco de Oriente" 57.
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Muestra de billetes de otros bancos activos en el decenio de
1880 en el país (Colección particular).
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EVOLUCION DEL BANCO DE ORIENTE HASTA 1887
El banco inició sus operaciones a comienzos de 1884, y fue éste
su año más dinámico, pues llevó a cabo cuatro emisiones de billetes
y aprobó buen número de solicitudes de crédito. A partir de
entonces, la guerra civil de 1885, así como las medidas monetarias
de la Regeneración, lo llevaron a suspender las operaciones 58.
A comienzos de 1885, ante la situación de guerra civil, la junta
directiva aprobó suspender los créditos y pedir a los deudores el
pago de sus compromisos. Durante el año se aprobaron unos pocos
negocios, entre ellos el empréstito al jefe militar de la plaza de
Rionegro, prórrogas de pago y cesión de acciones. En octubre de
1885, José María Uribe se presentó con la suma de $ 9.000 en
billetes del banco, para cambiarlos por moneda metálica o por
billetes del banco de Medellín, siempre y cuando se le abonara, por
éstos últimos, un interés del1 %. Para conservar el crédito de sus
billetes, la junta se vio en la necesidad de aprobar el cambio
"hasta la suma que pudiese conseguir,en billetes del banco de
Medellín y el resto en moneda metálica 59.
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Muestra de billetes de otros bancos activos en el decenio de
1880 en el país (Colección particular).
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EL BANCO DE ORIENTE FRENTE AL BILLETE DEL
BANCO NACIONAL Y LAS MEDIDAS MONETARIAS DE NUÑEZ
En los contratos suscritos entre las instituciones bancarias y
sus usuarios, se estipulaba claramente que tanto el monto de los
intereses como el del capital debían ser pagados en monedas
corrientes de oro o plata, o en billetes de banco que no tuviesen
descuentos 60. Lo anterior era clara
alusión a los billetes del Banco Nacional, ya que éstos sufrían un
gran descuento, a diferencia de lo que ocurría con los billetes de
los bancos privados en Antioquia, los que gozaban de amplia
aceptación y circulaban a la par con la moneda metálica de oro y
platas 61.
En 1886, Rafael Núñez dictó el decreto 104 de 1886, mediante el
cual se elevaban los billetes del Banco Nacional a la categoría de
moneda legal de la república 62. Como
complemento a sus medidas monetarias, obtuvo del Consejo Nacional
Legislativo la aprobación de la ley 87 de 1886, por la cual se
prohibía estipular en cualquier otra clase de moneda diferente del
billete del Banco Nacional, en los contratos públicos o privados
63. Se ordenaba adicionalmente a los
bancos privados admitir estos billetes como moneda legal en todas
sus operaciones 64. Las anteriores
medidas significaban un duro golpe para los bancos, ya que sus
obligaciones, contraídas en moneda metálica, eran ahora pagaderas
en papel moneda del Banco Nacional.
Cuando la junta del Banco de Oriente se negó a aceptar el pago
de una suma a causa de estar en billetes del Banco Nacional, el
gerente fue citado por el juez del circuito de Rionegro. El banco
debió entonces aceptar el pago, pero la junta aprobó lo siguiente:
"Protestar con energía y que se acepte dicho pago en fuerza
del deber impuesto por la lei, pero que se publique el hecho en un
periódico de Medellín" 65.
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Mapa de las concesiones en el Nare, elaborado por C. S. de
Greiff. La flecha señala el sitio de Islira (Colección
particular).
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Las actas de la junta directiva del Banco de Oriente son
reveladoras de la posición adoptada por los banqueros frente a las
medidas monetarias dictadas por Núñez. El 30 de marzo de 1887, la
junta se ocupó en resolverla cuestión de la aceptación de los
billetes del Banco Nacional. El consejero Pascual Uribe Ruiz
presentó una proposición a la junta, la cual fue aprobada por
unanimidad. Esta decía textualmente:
La junta directiva del Banco de Oriente en atención a la Ley de
febrero de 1877 i considerando: 1) Que el espíritu de la Ley i
otras manifestaciones oficiales indican claramente que el objeto
del Gobierno es el de llegar irremediablemente al monopolio de la
emisión. 2) que el despilfarro [borrado en el texto] de las rentas
públicas y la falta de patriotismo y honradez [borrado] que
hay hoi en los actuales gobernantes del país, hacen prever que a
pesar de que el billete del Banco Nacional está declarado de curso
forzoso, no puede éste menos de llegar a tener muy pronto una
depreciación considerable. 3) que el perjuicio que puede tener el
banco al hacer para con el público el compromiso de recibir a la
par los billetes del Banco Nacional será más grande a virtud de la
depreciación de éstos, que el que tendría el mismo Banco en
liquidarse. 4) que aun cuando en todo país civilizado los Bancos
son protegidos por el gobierno, en Colombia se ha llevado hasta
tratar de acabar con ellos.
RESUELVE
El Banco de Oriente no acepta voluntariamente los billetes del
Banco Nacional como moneda corriente, a pesar de que esta
resolución lo pone en la ineludible i dura necesidad de tener que
liquidarse por mandato de la lei. Al efecto el banco declara que en
obedecimiento de la lei 27 de 1877 se pone hoi en liquidación.
Sin embargo, el banco no se liquidó. Siguió funcionando en
Rionegro y fue, de todos los bancos creados en Antioquia en este
período (1872-1883), único que perduró hasta mediados del siglo XX.
Sobrevivió a las medidas implantadas por Rafael Núñez; a la crisis
bancaria y comercial que afectó a Medellín en 1904, en la que
varios bancos quebraron, y a la crisis de 1920, en la que quebró el
Banco de Sucre. En 1943, su gerente escribió: "El Banco se
ocupa de los siguientes negocios: préstamos personales,
hipotecarios, comerciales, descuentos de letras y pagarés,
transferencias con las principales plazas del País, recibe
depósitos en cuenta corriente ya término fijo. Como institución
afiliada al Banco de la República, tiene también, dentro de sus
actividades, el renglón de redescuentos" 66.
Este banco continuaba distribuyendo el crédito prioritariamente
al oriente antioqueño. Así señalaba su gerente: "En general,
la política del Banco ha sido la de impulsar el desarrollo de toda
esta región oriental, tanto en lo que respecta a la ganadería y a
la agricultura, como al comercio. [ ... ] Siendo Rionegro, uno de
los principales centros de distribución del departamento, por sus
mercados semanales, por la categoría de su comercio, por su feria
semanal, y dada la afluencia de gentes de más de catorce
municipios, puede deducirse los servicios que este banco viene
prestando a esta región". Y concluía el gerente: "El
banco anhela fervorosamente que algún día, no muy remoto, sea
posible ver realizada la idea que existe en la ciudadanía
rionegrera, de montar una central hidroeléctrica que sea capaz de
iniciar y avanzar la industrialización fabril de esta ciudad"
67.
Unos años más tarde el Banco de Oriente fue fusionado con el
Banco Comercial Antioqueño
 |
37
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Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
1882-1892, 14 de agosto de 1885.
|
38
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
1882-1892, lo. de febrero de 1884.
|
39
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
1882-1892, 11 de marzo de 1883.
|
40
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
1882-1892, 4 de febrero de 1884 .
|
41
|
Archivo Histórico de Antioquia. Fondos Notariales, N. 1 a
..registro núm. 940, 16 de noviembre de 1872, Estatutos del Banco
de Antioquia.
|
42
|
María Mercedes Botero, op. cit., págs. 102-103.
|
43
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
18821892,11 de julio de 1884, 14 de febrero de 1885.
|
44
|
Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, Estatutos del Banco de
Oriente.
|
45
|
Salvador Camacho Roldán, Escritos varios, segunda serie,
Negocios eclesiásticos, Mejoras materiales, Variedades, Bogotá,
Librería Colombiana, 1893, págs. 355-356.
|
46
|
"Los bancos en Antioquia", en La Voz de
Antioquia, núms. 126-127, Medellín, 30 de agosto de
1889.
|
47
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
18821892,21 de febrero de 1884
|
48
|
Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, Estatutos
del Banco de Oriente.
|
49
|
"Crédito público", en El Correo Mercantil, núm.
88, Bogotá, 6 de noviembre de 1884.
|
50
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 18821892,
25 de abril de 1884.
|
51
|
María Mercedes Botero, op. cit.
|
52
|
Roger Brew, op. cit.
|
53
|
Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, op. cit.
|
54
|
Ibid.
|
55
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 8 de
marzo de 1883.
|
56
|
Boletín Industrial, Medellín, núm. 93, 29 de julio de
1875; núm. 128, 16 de marzo de 1876.
|
57
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892,
23 de marzo de 1885.
|
58
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
1882-1892, 14 Y 23 de febrero de 1885.
|
59
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva,
1882-1892, 16 de octubre de 1885.
|
60
|
María Mercedes Botero, op. cit., págs. 106-107.
|
61
|
"Noticias", en El Mensajero Noticioso, núm.
186, Medellín, 1885.
|
62
|
Guillermo Torres García, Historia de la moneda en
Colombia. Medellín, Fondo Rotatorio de Publicaciones, Faes, 1980,
2a. ed., pág.178.
|
63
|
Guillermo Torres García, op. cit., pág. 179.
|
64
|
Darío Bustamante, "Efectos económicos del papel moneda
durante la Regeneración ", en Cuadernos Colombianos, año 1.
núrn 4, Medellín, octubre-diciembre de 1974. pág. 589.
|
65
|
Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882,1892,20 de
junio de 1887
|
66
|
IV Centenario de Rionegro, Revista Municipal, octubre de 1943,
núm 3.Publicaciones del Consejo de Medellín, Colombia
|
|