Reseña biografía: Demasiado Mozart Mozart (ma non
troppo)
Demasiado Mozart
Mozart (ma non troppo)
Javier Coba Torres
El Ancora Editores, Bogotá, 1988, 147 págs.
Mozart (ma non troppo) es otro de los textos ilustrados de la
serie de biografías del caricaturista, pintor y arquitecto
cartagenero Javier Covo, publicada por el Ancora Editores. En este
caso se trata de acercarnos con humor a la profusa obra creativa
del monstruo Amadeus, más que a su vida.
La técnica es la misma utilizada en Beethoven (para sordos):
ilustra ción, dibujo, caricatura; rapidógrafo y tinta china;
reproducciones de partituras, manuscritos, grabados, pinturas,
óleos de la época que muestran personajes que, por razones de su
oficio o apellido, escucharon, odiaron o ayudaron al jovencito W
olfgang; o pasajes y escenarios de sus aplaudidas
presentaciones.
La historia comienza con el nacimiento "empapado de música" del
héroe: Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, el 27 de
enero de 1756 en Salzburgo (Austria), bajo el signo solar de
Acuario, al igual que Covo, nuestro "hacedor de monitos". El padre,
Leopold, "fue un gran violinista y un compositor de primera", y a
la madre, Anna Maria Pertl, sólo se la menciona para decir que tuvo
siete hijos, de los cuales sobrevivieron dos: Theophilus (Amadeus
en latín) y María Anna Walpurgis Ignatia, conocida como Nannerl,
quienes desde pequeños "confundían el biberón con la flauta"; y,
más adelante, para decir que en un viaje con Mozart enfermó y días
después murió. Mozart, el pequeño, a los cuatro años tocaba el
clave de memoría y a los cinco compuso su primera obra: Minueto y
Trío K 1, Y desde entonces no cesó de crear. A los seis años el
padre llevó a Wolfgang ya N annerl a Munich, donde tocaron el clave
ante el príncipe elector de Baviera. Allí comienzan los viajes
interminables de ciudad en ciudad con el pequeño genio, para
presentar su prodigio en las cortes, los palacios y los
principados, y hacer negocio o buscarse el pan.
"Estamos en la segunda mitad del siglo XVIII, se termina la
música barroca (seria, profunda, severa y austera) y se inicia la
música clásica, que refleja la manera de ver el mundo de una
sociedad rica, lujosa, frívola y refinada"(pág. 18). La vidade
Mozart transcurre bajo los dominios del viejo Leopold -a quien nos
presentan muy interesados en el dinero-, viajando, componiendo su
casi infinito repertorio musical, sufriendo también los reveses y
derechos de la vida musical atravesados en su espíritu libertario,
enfrentado a las estrecheces económicas, supeditado a los
contratos, a los encargos de los mecenas y de los condes, a los
caprichos de los arzobispos y de las cortes, hasta los 35 años,
apenas, cuando después de crear su extraordinaria opera La flauta
mágica cae enfermo y, mientras compone aquel famoso Réquiem, el
suyo propio, muere.
Los textos están apoyados en documentos de la época y cartas que
se cruzaron padre e hijo. Al final el libro trae una cronología con
su perfil biográfico, obra, entorno musical y cultural; trae
también un vocabulario musical que encontré muy útil y la
"Mozartgrafla", En general la diagramación es variada y armónica,
elaborada cuidadosamente, y el humor se nos diluye en las
caricaturas simpá ticas, en los comentarios al margen, o entre
globitos: "¡Glup! se nos volvió masón" (pág. 116); "Sólo una
cosa falta para ser perfecto ... billete" (pág. 75). En efecto, "a
los veinte años Mozart había escrito 230 obras de los más diversos
géneros musicales, su técnica en la composición ya había madurado
en todas las escuelas y en todos los estilos".
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Mozart (ma non troppo) nos da cuenta -sin mucha profundidad, por
supuesto, porque no se trata de una biografía para especialistas
precisamente- de la actividad en materia musical del "joven genio",
de la cantidad de presentaciones en público en el ámbito musical
europeo, de sus triunfos y a veces fracasos, de las dificultades de
su carrera artística, de los acuerdos económicos y las
contrataciones. No obstante toda la informa ción que nos presenta
Covo Torres, nos quedamos con deseos de saber un poco más de la
vida interior de Mozart, de sus luchas internas frente a la
creación o a los momentos felices o infelices de su genialidad, de
su vida familiar, de su infancia -recordemos que era un niño-, de
sus sentimientos amorosos, o de sueños, o de las necesidades
uranianas de expansión, o de las manifestaciones no musicales de su
extraordinaria sensibilidad.
Dicen que todas las comparaciones son odiosas, pero las
comparaciones son necesarias, porque son nuestras referencias o
sencillamente porque a partir de lo conocido conocemos. En
Beethoven (para sordos) encontramos un mayor acercamiento al genio
como ser humano, se nos presentan sus debilidades y fortalezas,
alcanzamos a comprender un poco su corazón; quizá esto se deba al
apoyo encontrado en la documentación (en sus diarios, por ejemplo).
En Mozart (ma non troppo), tal vez por su juventud, se nos diluyen
el ser y sus conflictos en el músico que constantemente viaja y en
la lista de sus creaciones. Y tal vez porque son dos biografías de
dos músicos europeos, ambos geniales y casi contemporáneos; y que
tienen una presentación muy similar, dibujo, ambientación, texto,
diagramación, reproducciones, nos sentimos repitiendo sin
querer.
DORA CECILIA RAMÍREZ