Comerciantes y banqueros: el origen de la
industria antioqueña
LA CONTIENDA DE 1876 Y EL REGRESO DE LOS LIBERALES AL PODER
(1878-1885)
El progreso de Antioquia durante el gobierno de Berrío fue
incuestionable y mostró que para la región el sistema federal
resultaba ventajoso. La elite paisa se vio favorecida por los
resultados de dicha política, y por tal motivo se logró mantener un
acuerdo entre ambos bandos partidistas. La muestra de esta bonanza
es el surgimiento del sistema bancario de 1871, que le dio a
Antioquia preponderancia en la economía nacional y en el cual
desempeñaron papeles principales don Luciano y don Fernando, que en
dicho período de paz habían logrado ampliar enormemente sus
fortunas.
Estando al frente del gobierno regional don Recaredo de Villa,
comerciante y banquero antioqueño, sucesor de Berrío para el
período 1863-1876, una nueva crisis política empieza a desatarse.
La razón para ello fueron las medidas tomadas por Aquileo Parra en
relación con la educación, contra las cuales, en las regiones
caucana y antioqueña, la Iglesia levantó voces de protesta,
alegando que no era justo que el "ateísmo liberal"
obligara a los católicos a asistir a las escuelas del Estado. Esos
años de paz y prosperidad de que había gozado Antioquia fueron
motivo para que se dieran divisiones, aun en miembros del mismo
bando, en cuanto a participación en la guerra; el propio presidente
Villa se negaba a declarar en conflicto al territorio
antioqueño.
Algunos conservadores, como el general Marceliano Vélez, veían
que la medida escondía el camino para que, una vez se violara la
soberanía de la religión católica, se continuara con la violación
de la soberanía del propio estado antioqueño. Para un liberal como
Luciano Restrepo, la medida dictada por el presidente Parra no
significaba otra cosa que el acercamiento entre la Iglesia y el
Estado, y manifestaba que el propio primer mandatario había
prometido que durante su gobierno la soberanía de ningún estado
correría peligro; amante de las ideas liberales, decidió defender
las medidas tomadas por el gobierno central, pero con ánimo
moderado.
Con tristeza, los inseparables amigos y socios, lo mismo que
otros miembros de la elite, se dividieron en dos bandos: los que
acompañaron al general insurgente Marceliano Vélez y los que
defendieron al gobierno central. El gobierno del señor Villa es
derrotado, y para el período de 1878-1885 se vuelve a instaurar el
dominio del partido liberal. Dentro de este corto y nuevo
intervalo, corresponde a don Luciano asumir la presidencia del
estado (18801885). Si por razones de odios y resquemores políticos
muchos conservadores, entre ellos el propio Recaredo de Villa o el
conocido comerciante y banquero Julián Vásquez Calle, prefirieron
el exilio y sufrieron mermas de su fortuna, no podía decirse lo
mismo de la suerte de un conservador como Fernando Restrepo, que
recibió de nuevo el apoyo y protección de su amigo de siempre, don
Luciano.
Sólo una victoriosa alianza entre conservadores y el llamado
grupo de liberales independientes lograría darle un giro a la
situación política, al culminar un proceso en el que se
promulgó la Constitución de 1886 bajo el liderazgo del presidente
Rafael Núñez. Para esa época ya había muerto don Luciano, y don
Fernando, que gozaba de una fortuna ganada con gran esfuerzo,
moriría tres años después. La última acción de mutua protección que
selló la amistad de estos dos hombres fue la negociación, por parte
de don Fernando, del "comparto" que los conservadores le
cobraran a don Luciano. Los documentos que respaldan ese hecho se
encuentran en el archivo familiar de Luis Restrepo, descendiente de
don Luciano.
Estos ejemplos ilustran una utilización del juego partidista de
un sector de la elite paisa, en su propio beneficio.
¿Excepción o regla? La respuesta la tendrán que dar otros
estudios. Lo que sí es cierto es el hecho de que la
socarronería popular supo captar este aspecto al atribuirle a
don Fernando la acción de dividir milimétricamente a su familia, en
especial a sus hijos varones, en liberales y conservadores, con el
fin de lograr cierta neutralidad en las contiendas políticas, que
ponían en peligro su fortuna.
LA HERENCIA DE LAS NUEVAS GENERACIONES
Parece ser que los acontecimientos, tanto políticos como
económicos, que se vivieron al final del siglo XIX dieron lugar a
una evolución en los intereses de estas familias y a la búsqueda de
un proyecto económico diferente. Entre 1887 y agosto de 1904la
banca y el comercio entran en crisis como fruto de la guerra y de
los cambios en el sistema monetario; la tasa de cambio pasó de
148,0 a 8.547,0. La especulación generó una incesante demanda de
dinero que arrastró a los bancos a una feroz competencia. A su vez,
los comerciantes, con el objeto de cubrir sus pérdidas o realizar
negocios de ocasión, no vacilaban en pagar altísimos porcentajes
por los préstamos. Esta situación, en este largo período,
enriqueció a muchos y arruinó a otros tantos. Ante tales
condiciones, muchos comerciantes y banqueros empezaron a cuestionar
dicho modelo de acumulación y a buscar nuevas fuentes de inversión
21.
A la muerte de quienes constituían el tronco familar de los
Restrepo Callejas y los Restrepo Díaz Granados, el proceso de
sucesión de las herencias paterna y materna dio lugar a la división
del gran capital familiar en capitales individuales, una parte del
cual se conservó en las casas comerciales que habían pertenecido a
las dos cabezas de familia y que continuaron como sociedades
familiares con los nombres de Casa Comercial de Fernando Restrepo e
hijos y Casa Comercial de Luciano Restrepo e hijos 22. Al monto de cada hijuela se le podría agregar
el aporte que, en caso de matrimonio, constituía la dote del
cónyuge, de tal suerte que la unión matrimonial fue una de las vías
para acrecentar el patrimonio.
El capital promedio de la herencia fue de 120.000 para cada uno
de los hijos de Fernando Restrepo, y de 100.000 para los de Luciano
23. Esta suma podría considerarse en
su verdadera dimensión si se tiene en cuenta, a manera de ejemplo,
que el valor de la finca El Oro, la mayor de las que pertenecieron
a don Fernando, era de $ 63.000 (con ganado, muebles y utensilios)
24. Por lo tanto, es perfectamente
deducible que el capital heredado representaba, para la época, la
base para emprender un buen camino en el mundo de los negocios, si
a esto le agregamos las utilidades que venían de la sociedad
familiar, que se seguía manteniendo como una especie de última
trinchera del capital comercial.
A partir de la coyuntura señalada, se inicia otro período
marcado por la iniciativa que la nueva generación de los Restrepos
habría de desplegar en el mundo de los negocios y que señaló el
destino futuro de las familias. Se trata de una curiosa
distribución de funciones que le asignaba a cada uno de los
miembros un papel y un espacio en el que la solidaridad parental
reasumió nuevas formas para acomodarse a las exigencias de una
época que cuestionaba el sentido económico que había signado al
siglo XIX.
Es aquí donde se puede mirar la convergencia de las
mentalidades: la que heredaba la experiencia del mundo del
comercio, con todos sus aciertos y peligros representados en sus
propias fortunas, pero también en la de las crisis del capital
especulativo y la que veía los logros que el capital productivo
había obtenido en el mundo angloamericano e inglés. Las noticias de
este último ya habían tenido excelentes difusores, como Alejandro
López, Juan de la Cruz Posada, Germán Jaramillo Villa y Pedro Nel
Ospina 25
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Izquierda:Emilio Restrepo (Paila) y su esposa Josefa Villegas.
según retratos (de fotografía) pintados por Jacques Weismann.
París. 1939 (Colección particular).
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Izquierda:Emilio Restrepo (Paila) y su esposa Josefa Villegas.
según retratos (de fotografía) pintados por Jacques Weismann.
París. 1939 (Colección particular).
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Observando esa especie de croquis imaginario de lo que fue la
acción que en muchos campos de las prácticas sociales desempeñaron
los hijos de Fernando Restrepo, podremos entender
el nacimiento de otra generación que habría de contribuir a
desarrollar la economía y la política antioqueñas en otras
direcciones, adoptando la postura schumpeteriana del innovador pero
resguardándose aún en la vieja concepción del asumir el riesgo
mínimo. A tal punto se cuestionó, a fines del siglo XIX, la
actividad económica de la Antioquia decimonónica, que un hijo de
Fernando Restrepo, Ricardo, cuenta que, en su lecho de enfermo, su
padre les decía: "Busquen la fortuna en donde es lógico y
natural que se encuentre: al fin de un trabajo honrado,
perseverante y juicioso. Jamás la busquen por vías tortuosas o
aventuradas, en donde el éxito depende más del acaso que del
cálculo y de la previsión. No emprendan nunca negocios de minas: mi
abuelo fue minero toda su vida, y murió en la pobreza, después de
una labor constante y de penalidades sin cuento; mi padre fue
minero mientras tuvo fuerzas para trabajar, y vivió lleno de
ilusiones, pero escasísimo de dinero; yo también exploté minas en
mis mocedades, y jamás saqué de ellas sino lo indispensable para
vivir; la fortuna no empezó a sonreírme sino cuando la busqué por
caminos más seguros y en negocios en que el azar no ejercía
influencia preponderante" 26.
Este testamento espiritual, tanto de un hombre como de una época
que agonizan, contiene muchas implicaciones tácitas que llevaron a
la familia Restrepo Callejas a emprender acciones en varios campos
de la actividad social, política y empresarial como puede verse a
continuación en un breve perfil de la vida de algunos de sus
integrantes.
CARLOS RES TREPO CALLEJAS ( -1930)
Su matrimonio con Concepción Restrepo Díaz Granados (1872)
permitió una fuerte alianza de intereses con la familia de su
suegro y compañero de su padre Luciano Restrepo. Continuó la
tradición comercial de las dos familias y estuvo al mando de la
casa comercial fundada por su progenitor.
Se interesó por las ideas que trajo el ingeniero Germán
Jaramillo Villa y que también compartía Pedro Nel Ospina y empezó a
estimular en su familia el proyecto de fundar una industria textil.
En 1899 participó en la reunión en la que se intentó fundar la
Compañía Antioqueña de Tejidos. Pocos días después de aquella
reunión, celebrada en el Club del Comercio, estalló la revolución
denominada de los Mil Días, suceso que retrasó el proyecto.
Al morir en la ciudad de Nueva York, en 1900, no alcanzó a ver
la realización de esa temeraria idea, que en 1902 reanudarían sus
hermanos, de crear la primera fábrica textil de Medellín.
Representa Carlos Restrepo el punto de convergencia de dos
mentalidades 27.
RICARDO RES TREPO CALLEJAS (1847-1930)
Al casarse con Julia Isaza afianzó los lazos de parentesco con
una familia de gran tradición política conservadora, entre cuyos
representantes figura su suegro Cipriano Isaza.
Ricardo Restrepo Callejas representa en la historia política de
Antioquia un papel muy importante. Fue en 1877 secretario de
Fomento y en 1878 y 1879 miembro de la asamblea legislativa del
estado soberano de Antioquia. Aunque adquirió conocimientos de
derecho y ciencias políticas tanto en Medellín como en Bogotá, no
pretendió ejercer nunca dicha profesión. Sin embargo, su
conocimiento de las leyes lo supo aplicar eficientemente en
beneficio de los intereses no sólo familiares sino del mundo
económico que empieza a abrirse paso en el siglo XX.
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Fernando Restrepo. con su esposa y de pie sus hijas Cecilia y
Paulina (ca. 1890). Fot.. anónimo (Colección particular).
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Su ejercicio político permite dilucidar las características de
los hombres que pertenecieron a su generación y que se
constituyeron en pioneros de una nueva mentalidad empresarial.
Hombres como Ricardo Restrepo vieron con mayor claridad que es
necesario abordar problemas mucho más amplios para dar cabida a las
nuevas relaciones económicas que prefiguraron los planes de
industrializar.
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Fernando Resptrepo con su esposa, sus hijos(as), yernos y
nietos en el patio de su residencia en la calle Colombia de
Medellín,(ca. 1980).Fot. Anónimo(Colección particular)
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Se traza un plan político de defensa de los intereses de los
nuevos empresarios, que aparece más claro a partir del gobierno del
General Reyes (1905). Forma parte en Bogotá de una junta de
representantes del comercio, la agricultura y la industria, llamada
"la Duma" por los ingeniosos bogotanos. Esta precaria
forma corporativa indicaba que empezaba a consolidarse una
estructura de clase nacional a la cual dedicó nuestro personaje
todo su ingenio, interés y conocimiento. Su primera tarea fue
criticar la política de Reyes, demostrando gran valor, que le
mereció el reconocimiento del propio general, ante el asombro de
sus compañeros, quienes no lo habían apoyado por temor al
dictador.
Hizo estudios sobre la minería que contradecían la política del
Quinquenio de Reyes. Dichos estudios tienen una particularidad:
vincular el problema minero a otros sectores de la economía,
perfilando con ello una concepción estructural del proceso
productivo, propio del pensamiento capitalista avanzado 28.
Siendo representante a la Cámara en 1911-1912, puso toda su
atención a un asunto que era de su total competencia, dado su doble
carácter de comerciante e industrial: la tarifa aduanera 29.
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Casa construida por Ricardo Restrepo Callejas para su
residencia (centro-iz q.}. Estaba ubicada en la carrera Junin y
cerca a 1920 el Club Unión se la compró para establecer su sede que
es donde funciona actualmente. Fotografía de Escovar, Medellin,
1910 (Colección particular).
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Hábilmente logra darle sentido al proyecto de un nuevo régimen
arancelario que combinaba la protección para la naciente industria
textil y mayor libertad para los que representaban las grandes
compañías comerciales. Dicho proyecto se convertiría en ley de la
república en 1913. Su experiencia familiar sirvió de guía para su
elaboración, en especial las observaciones de su hermano Emilio
Restrepo, gerente de la primera compañía textil 30.
Con proyectos como los que impulsó Ricardo Restrepo, se abre
otra época para los nuevos empresarios antioqueños que, sin
abandonar el ejercicio de la solidaridad familiar propia de sus
antepasados, la hicieron extensiva a intereses que empezaban a
dibujar más claramente una estructura nacional de clase basada en
un proyecto más sólido de hegemonizar bajo las perspectivas de
desarrollo regional y que, a diferencia del anterior, tuviera el
marco de unas relaciones sociales que no entorpecieran la expansión
de la industria y el comercio.
CAMILO C. RES TREPO CALLEJAS (1864-1933)
Casado con Ana Mejía Trujillo, hermana del pionero de la
aviación comercial colombiana, Gonzalo Mejía. Este miembro de la
familia Restrepo Callejas amplió su visión de las grandes
transformaciónes que se daban en el mundo, al salir de Antioquia
para ir a estudiar a los Estados Unidos en 1878. Hizo sus estudios
preparatorios en la Columbia Grammar School, acompañado de sus
hermanos Carlos y Jorge. En Nueva York estudió en el entonces
Columbia College, hoy Universidad de Columbia, donde obtuvo en 1887
el título de ingeniero civil yen 1888 el grado de ingeniero de
minas.
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Billete de" Restrepos y Cia. "emitido en 1901 cuando
esta casa bancaria y comercial era administrada por los hijos de
Luciano Restrepo. El billete refleja la austeridad y sobriedad de
sus emisores (Colección particular).
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Su especialización le brindaría la oportunidad de trabajar en el
proyecto de ampliar la red ferroviaria de Antioquia, condición
indispensable para la economía regional. Al regresar al país fue
nombrado ingeniero jefe del ferrocarril de Antioquia, y más tarde,
en 1908, dirigiría el contrato para la construcción del ferrocarril
de Amagá, obra en la que demostró sus avanzados conoci mientos de
ingeniería. Con su actividad técnica y política contribuyó a que la
segunda generación de su familia lograra los objetivos de
convertirse en destacada representante de la nueva elite
empresarial antioqueña. Fue presidente de la junta de las Empresas
Públicas, en donde dedicó su gestión a crear la infraestructura que
requería el proceso de industrialización que se gestaba en la
Antioquia de principios del siglo XX. A pesar de que muchas veces
declinó nombramientos para desempeñar altísimos cargos públicos, su
vida pública lo lleva a ser primer designado a la presidencia de la
república para 1929-1931 31.
EMILIO RES TREPO CALLEJAS (1852-1932)
Casado en 1875 con María Josefa Villegas Uribe, perteneciente a
una familia de la elite antioqueña, don Emilio ha quedado inscrito
en la historia paisa por razones de gran complejidad, pero sobre
todo porque desde 1899 representa a la familia Restrepo Callejas en
la creación de la Compañía Antioqueña de Tejidos, que vino a
constituirse en 1903 y que empezó a funcionar en Bello en 1905,
después de haber sorteado innumerables trances, especialmente la
gran crisis financiera de 1904. Esta empresa toma el nombre de
Compañía de Tejidos de Medellín, y su primer gerente es el citado
personaje.
Don Emilio fue conocido como Emilio "Paila". El apodo
era el pretexto para señalar la admiración, la envidia o el odio
con que la sociedad de Medellín veía a este personaje que siempre
mantuvo el doble carácter de comerciante e industrial 32.
Abrió don Emilio toda una época en la que se pone a prueba un
fenómeno que iría a repercutir durante mucho tiempo en el mundo
industrial antioqueño, una concepción paternalista y autoritaria
del manejo de personal a través de su principio de "el que
manda manda". Su capacidad intuitiva para el mundo de los
negocios hizo que lograra convertir su experimento industrial en
todo un espectáculo: la llegada a Bello del coche de Emilio
Restrepo arrastrado por briosos caballos ingleses era todo un
espectáculo. Lo mismo que la entrada a visitar la fábrica los días
sábados, con boletería vendida, a cincuenta centavos.
Fue autor de innovaciones en el campo de la propaganda, como la
de que a las telas de la fábrica de Bello "no las rompe ni el
diablo ", escandalizando así a una sociedad profundamente
religiosa 33.
Inició campañas institucionales para la siembra del algodón en
Antioquia y, desde la casa comercial que aún pertenecía a su
familia y que funcionaba en el parque de Berrío, repartía semillas
gratuitamente para propiciar la siembra de caña, maíz y fríjol,
como manera de elevar la producción para obtener de ella una
ampliación del mercado mediante la generación de ingresos. Impulsó
la creación de la industria cervecera. Fue accionista del periódico
El Colombiano y, como concejal, en 1912 emprendió campañas para
mejorar los servicios públicos de la ciudad.

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Maquinaria textil de lafábrica de Bello. Era movida por fuerza
hidráulica. Producían telas de algodón. paños." pañolones.
Medellín el 20 de julio de 1910 S. M. P .. 1910.
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Esta figura sería el punto de partida para estudiar una de las
primeras experiencias que en el mundo de la industria tendría la
elite antioqueña a comienzos de este siglo; aspecto éste que merece
tratamiento especial y más detenido.
Los restantes hijos de Fernando Restrepo no tuvieron ninguna
significación en el mundo empresarial.
El análisis de esta unidad familiar, en la que primó un patrón
de alta diversificación en el mundo de los negocios, muestra ante
todo un elemento de orden sociológico de gran importancia: el
ejercicio de un liderazgo de orden regional que empezaban a
legitimarlo ante un contexto nacional, no como representantes de
una fracción del capital diferenciado, sino como voceros de una
economía regional en la que convivían intereses terratenientes,
comerciales, rentistas y especuladores de finca raíz, bancarios y
de la naciente industria. Por eso la actividad política realizada
por los miembros de la segunda generación de esta familia no
representa aún la manifestación de un sector diferenciado, o la
separación entre intereses públicos y privados, sino más bien el
acomodamiento de esa "solidaridad familiar" a unas nuevas
circunstancias en las que el Estado deja de verse simplemente como
garante de la función de "velar porque en la competencia no se
usaran la violencia y trompos demasiado burdos y flagrantes
".
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Telares de la fábrica de Bello. En 1910 había 189 telares, en
un salón que tenia capacidad para 300. Medellín el 20 de julio de
1910, S. M. P., 1910.
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Para hombres como Ricardo Restrepo o su hermano Camilo C., el
sentido que se daba a su posición sobre la relación Estado-economía
era de aceptación de funciones para el aparato estatal en relación
con el suceder económico que implicaba, en principio, un repudio
del ausentismo y la aceptación de un intervencionismo moderado. La
intervención del Estado, mediante su política de proteccionismo,
tenía un resultado tangible: se habían establecido industrias en el
país, entre ellas la fábrica textil que pertenecía a su familia, y
otras se estaban estableciendo.
El futuro de la industria y la economía paisas dependía de otros
factores, y tanto Camilo C. como Ricardo Restrepo propugnaron la
presencia del Estado en el desarrollo de ellos: ampliación de vías
de comunicación, una clara política de fomento de nuevos proyectos
económicos, ampliación de facilidades para la creación de empresas
dedicadas a los servicios públicos, reglamentación de otros
sectores de la economía, como el minero, y una política arancelaria
que conjugara los intereses de su doble carácter de comerciantes e
industriales. Al repasar imaginariamente el perfil biográfico de
estos personajes, el lector deducirá la existencia de una
"comunidad de intereses" que prolongaría la solidaridad
familiar, pero que empezaba a buscar una diferenciación basada, ya
no en la mera práctica del empresario decimonónico, sino en una
concepción empresarial más integral, en la que el complemento
indispensable era el ejercicio de un nuevo orden jurídico y
político que se empezó a buscar desde el primer decenio del siglo
XX y que será objeto de un trabajo posterior.
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Exterior de la fábrica de tejidos de Bello. Se observan algunos
de los 400 operarios que tenía en 1910. Medellín el 20 de julio de
1910, álbum editado por la S. M. P. de Medellín.
|
21
|
Véase Jorge Child, y Mario Arango, Bancarrotas y crisis.
Bogotá, Biblioteca de El Espectador, 1985.
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22
|
Luciano Restrepo E. murió en 1885. Su esposa, Josefa Díaz
Granados, murió en 1897. Véanse los datos de la sucesión, H.H.A.,
Suc. Not. 1a .. 1886, diciembre, f. 3369, 3396: H.H.A .. Suc. Not.
la., 1887, enero, f. 339, 1140. Fernando Restrepo S. murió en 1899.
Su esposa, Concepción Callejas, murió en 1896. Véanse datos de la
sucesión, H.H.A .. Suc. Not. 2a .. octubre-diciembre, 1900.
octubre. f. 86150: H.H.A., Suc. Not. 2a., 16 de junio, 1898, f.
1726
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23
|
Estos datos se promediaron de las cifras asignadas en las
sucesiones que se citan en la nota 22.
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24
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Véase testamento de Fernando Restrepo, H.H.A.
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25
|
Véase Manuel Restrepo, "Pedro Nel Ospina y su época",
en Revista Universidad de Antioquia, núm. 207, Medellín, 1987.
|
26
|
Ricardo Restrepo Callejas, Carta al gobernador de Antioquia, en
La Patria, Medellín, 13 de noviembre de 1905.
|
27
|
Véase Gabriel Arango Mejía. Genealogías de Antiquia y Caldas,
Medellín. Editorial Bedout, 1973
|
28
|
Véase La Patria, Medellín, 13 de noviembre de 1905.
|
29
|
Desde 1905 la fábrica de textiles que funcionaba en Bello era
de propiedad de su familia y estaba dirigida por su hermano
Emilio.
|
30
|
Véase Alfonso Mejía Robledo, Vidas y empresas de Antioquia,
Medellín, 1951
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31
|
Véase Guillermo Echavarría Misas, Camilo C.
Restrepo, Medellín, 1979
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32
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Por las entrevistas se comprobó que existen diferentes
versiones sobre el origen del apodo, pero se logró comprobar que el
periódico El Bateo, que circulaba en la época, lo empezó a llamar
así.
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33
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Al respecto, véase Manuel Restrepo, Historia de la industria
antioqueña, 18801930, próximamente publicada en la serie Historia
Antioqueña, por El Colombiano, Medellín.
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