Estos son algunos de las recomendaciones dadas por Fundalectura en su programa “Leer en Familia”
Los bebes sí pueden leer
Desde que nacen, leen a través de sus padres. Al principio, leer es cantarles, contarles jugar con su cuerpo al rimo de las palabras.
El alfabeto y el aprendizaje de la lectura serán experiencias gratas si están ligadas al afecto, a la risa, a la conversación… a la familia que comparte la alegría de crecer juntos.
Léele en voz alta, a cualquier edad.
Dedícale 15 minutos diarios de lectura
Escoge un buen momento para leer, un lugar cómodo y sin distracciones
Lee con tu hijo y diviértete
Lee libros que disfruten juntos
Respeta sus elecciones
Relee un libro cuantas veces te lo pida
Habla con él sobre lo que leen, que exprese sus opiniones
Nárrale cuentos de hadas, de la vida diaria, de tu familia
Hablen sobre las imágenes
Organiza con él su biblioteca
Lee en casa lo que te gusta, él te imitará
Lleva a casa lecturas diversas: cuentos, libros de animales, revistas periódicos.
Ve a las bibliotecas con tu hijo
Visita las librerías y déjale comprar los libros que quiera
Regálale libros y anímalo a regalar libros a sus amigos
Lee con él recetas, vallas, empaques, instrucciones, noticias de prensa…
Lleven libros a donde vayan
Cómo leer con tu hijo
Entre el nacimiento y los cuatro años de edad ocurre el 50% del desarrollo intelectual y afectivo de los niños, que se fortalece con los abrazos, la conversación y la lectura.
Desde su nacimiento
Cántale canciones de cuna.
Retahílas, nanas, rondas, poesías…
Juega con su cuerpo mientras sentonas rimas como “este dedito compró un huevito…”
Abrázalo y léele en voz alta, despacio y con diferentes voces y entonaciones.
Cuando ya se siente y gatee
Abrázalo y cuéntale historias breves, musicales y con repeticiones.
Léele, jugando con tu voz y con tus gestos para darle vida a personajes y situaciones.
Juega con su cuerpo mientras le cantas: balancéalo al ritmo des “Aserrín, aserrán…”,
Comparte con él libros de imágenes con poco texto, señalando las ilustraciones y hablando sobre ellas.
Lee con él, respetando su libertad de movimiento.
Pon libros a su alcance y deja que los toque, mastique y juegue con ellos.
Ofrécele libros donde pueda jugar a buscar personajes u objetos escondidos.
Deja que elija lo que quiera leer, cuándo y dónde.
Desde que camine y hasta los tres años
Establece el ritual de leer una historia antes de dormir.
Canta con él poesías y jugos de la tradición oral, como “Estaba el señor don Gato”.
Conversa con él sobre los sucesos del día y sobre lo que leen juntos.
Relaciona las imágenes y las historias de los libros con la vida diaria “Mira, es como la abuela cuando trae frutas…”
Pídele que te ayude a pasar las páginas
Hasta los seis años
Habla y juega con él a partir de las historias.
Ofrécele narraciones más largas, con aventuras dramáticas o divertidas. Las de miedo lo ayudarán a enfrentar sus temores.
Anímalo a que divine qué ocurrirá en el cuento. Relaciona personajes y eventos con otras historias.
Dale lecturas sobre animales, objetos y eventos de la vida diaria.
Sigue con el dedo los renglones que lees.
Invítalo a que te lea sus libros favoritos: seguirá las imágenes y te contará qué recuerda.
Invítalo a leer párrafos o páginas completas del libro que comparten.
Si quieres un hijo lector…
No lo obligues a leer o a terminar una historia
No le ofrezcas un libro a cambio de la televisión.
No le hagas preguntas de comprensión de lectura.
No trates la lectura como una tarea escolar.
No insistas en que lea un libro en especial o en que le gusten los mismos temas que a tí
No dejes sus dudas sin respuestas.
No lo regañes por no saber leer.
No le pidas que relea cuando no pronuncia bien.
No te impacientes por terminara la lectura.
No conviertas la lectura en un castigo.
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