Chris Van Allsburg
“Soy un contador de historias que se sirve de los dibujos... un contador surrealista, diría, si me gustaran las etiquetas. Pero no me gustan.
No escribo para convertirme en otra cosa distinta a la que ya soy, ni para quedarme igual. Escribo y dibujo por placer y para sentirme útil. ¿Ùtil? No me gusta no hacer nada. Si los libros que escribo le procuran placer a los niños y los estimulan, supongo que son útiles. Pero la verdad es que amo trabajar, es un rasgo de mi personalidad. Y en el momento en que lo hago, no pienso en los otros, de verdad que no.
Ni en la vida ni en mis libros tengo un tono distinto para los niños. Escribo mis historias para mí. Las publico. Y pienso que les interesan a los niños, a causa de los temas y de mi técnica”.
(Fragmento de una entrevista con Francois Salvaing y Dominique Tabah, Imaginaires Chris Van Allsburg, 8° Salon du Livre de Jeunesse, 1992).
Nació el 18 de junio de 1949 en Gran Rapids, Michigan, Estados Unidos. Desde muy pequeño comenzó a dibujar y pensar en contar historias. Después de graduarse como artista en la Universidad de Michigan, se especializó como escultor en la Escuela de Diseño de Rhode Island. Por ello, aunque sea una faceta poco conocida, la carrera de Van Allsburg comenzó como escultor.
Tiempo después de su pasión por el dibujo lo llevó a presentar sus propuestas a varias editoriales. En 1979 publicó su primer libro El Jardín de Abduk Gasazi. Desde entonces, y casi sin interrupciones, ha publicado un libro anualmente. Entre sus más reconocidos trabajos están: Los misterios del señor Burdick, la escoba de la viuda, Jumanji , Mal día en Río Seco y El Expreso Polar.
De sus libros puede decirse que proponen a través de imágenes cargadas de sutileza y textos llenos de poesía, viajes hacia territorios que colindan entre el sueño y la literatura.
Premios obtenidos
Medalla Caldecott: Uno de los más importantes premios de literatura infantil en los Estados Unidos. Ganó esta medalla en dos oportunidades por su libro Jumanji en 1982 y por El Expreso Polar en 1986.
La sección norteamericana de IBBY lo propuso para el premio Hans Christian Andersen en 1985.
Fuente: En: Nuevas Hojas de lectura, No. 4 abril - agosto 2004.
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