Este libro fue ganador del Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, en su edición de 2006, convocado anualmente por La Fundación para las Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica, institución que se encarga de la publicación.
Luigi Amaro en esta propuesta presenta Las Aventuras de Max y su ojo submarino, historia que se sale de lo conservador para entrar al mundo de la curiosidad e imaginación infantil. En los poemas la rima y las imágenes literarias cobran una gran fuerza expresiva.
Jonathan Farr logra unas ilustraciones en blanco y negro que van al mismo compás del texto, invitan a la fantasía y a seguir imaginando lo que puede pasar cuando Max un día después de frotar sus ojos con fuerza y delirio, debido al smog y al “aire insano”:
El ojo de Max recorre en su rodante andar, acuarios, pupitres, tejados, callejones, y se instala en el collar de su gato que lo pierde después de una cita amorosa. El ojo continuará explorando sitios prohibidos y los más horribles lugares: cuevas de ratas, alcantarillas, aguas sucias, viaje que continúa hasta desembocar en el mar.
Este álbum ilustrado lleno de humor e irreverencia y con un tono que se mantiene a todo lo largo del libro es una propuesta atractiva e ingeniosa dirigida a los niños.
María Eugenia Negrín, jurado calificador del premio, manifestó que la propuesta “demuestra un dominio de la tradición poética, el autor sabe hacer sonetos, cuartetos, digamos que encontramos distintas formas a lo largo del texto”.
Los otros dos jurados lo calificaron como un libro ingenioso y con un buen manejo del sentido del humor. El autor, poeta y ensayista dijo sobre su creación: “para los niños son muy interesantes los animales y las plantas, por lo que decidí hacer poemas para los niños sobre el mundo submarino, porque es prácticamente otro planeta, algo desconocido y lejano; por lo tanto, un mundo fantástico.”