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Tú eres el primer, y más importante, educador de tus hijos. Aquí dispones de ocho consejos que te servirán para conseguir que tus hijos sean mejores lectores:
1.Lee tú mismo
Los hechos son más importantes que las buenas palabras. Si tus hijos te ven leyendo el periódico o enfrascado en un libro, seguirán tu ejemplo.
2.Asegúrate de que tus hijos leen todos los días
La lectura, igual que precisión del baloncesto o la interpretación del piano, es una destreza que se perfecciona con la práctica. La investigación nos demuestra que treinta minutos diarios de lectura recreativa, no importa de qué tipo sea, dota a los niños de sólidas estructuras básicas para ser buenos lectores.
3.Toma la costumbre de acudir a la biblioteca
Asegúrate de que cada miembro de la familia posea el carné. Realiza visitas frecuentes a la biblioteca. Que los nilños vean que seleccionas tú mismo el libro que coges.
4.Lee en voz alta a tus hijos
En el Nuevo libro para leer en voz alta, Jim Trelease demuestra con sus investigaciones que “es la cosas más importante que un padre puede hacer por la buena salud lectora de sus hijos”. He aquí algunos consejos tomados de dicho libro:
- Comienza a leer a tus hijos, aunque sean muy pequeños. Nunca es demasiado pronto.
- Asigna un tiempo diario para tal menester: diez minutos diarios pueden hacer un gran efecto. Al irse a la cama es el mejor momento para leerles. También puede aprovecharse la comida o después de cenar.
- Nunca dejes de lado esta costumbre, ni siquiera cuando tus hijos vayan creciendo. Siempre lo pasaréis bien intercambiando impresiones.
- Lee libros que verdaderamente te interesen. Los niños notarán, en caso contrario, tu aburrimiento.
5. Lanza a tus hijos a la búsqueda de datos por todo el periódico
Por ejemplo:
- Fotos de sus atletas favoritos
- Temperatura de la ciudad donde vives
- Tres palabras que empiecen por la letra “h”
- Una obra que se esté representando en el teatro más cercano.
6.Regálales libros
Entonces encontrarás un lugar especial para la biblioteca personal de tus hijos.
7.Haz de la lectura un privilegio
Podéis decir: “Os acostaréis quince minutos más tarde esta noche si leéis en la cama” o, “Gracias a que me habéis ayudado con los latos, ahora dispongo de tiempo para obsequiaros con una historia extra”.
8. Aunque tú no seas buen lector, puedes motivar a tus hijos
Como tus hijos, aprende a leer; pídeles entonces que te lean. Pregunta a tus hijos sobre sus lecturas, y a sus amigos sobre lo que leen.
Fuente: Newspaper Association of America Foundation): “Reading today”, IRA, 2 (X-XI), vol. 10, 12, 1992.
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