Para entender el proceso de formación de lectores desde una perspectiva ue comprenda tanto el acto de leer como las respuestas lectora, resulta muy indicado aproximarnos a las ideas del profesor Aidan Chambas. De manera gráfica Chamerbs delimita el “Círculo de la promoción de lectura”:

Como puede verse, el círculo no termina con el acto de leer: en ese esquema se le da gran importancia a las respuestas lectoras como parte de un proceso que no acaba con la lectura, sino que vuelve a iniciarse en la medida en que el lector responda al libro y seleccione una nueva lectura.
El proceso es el siguiente: el niño selecciona el título que desea leer. Muchas veces requiere de la interacción con el adulto que promociona la lectura para que lo oriente acerca de qué lectura seleccionar. Una vez que ha elegido, el niño necesita de espacio y tiempo para realizar la lectura. Durante la lectura el adulto puede intervenir, bien sea leyendo en voz alta, disponiendo del tiempo para la actividad o acompañando al niño. Posteriormente surgen las diferentes respuestas al texto, entre las que se encuentran las conversaciones, los argumentos, las opiniones, las impresiones que hemos compartido con otros y las respuestas escritas. Estas respuestas conducen idealmente a la selección de una nueva lectura.
El adulto promotor de lectura ocupa un lugar central en este círculo, pues sus intercambios con el lector motorizan el proceso. Las flechas van en dos direcciones porque no sólo el promotor orienta y puede influir en el proceso de lectura, sino porque a su vez se ve influido por los intercambios con el niño lector.
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