Lo mínimo que podemos exigir a un buen libro es que éste bien escrito. Recordemos que a través de un libro , el niño también adquiere las formas escritas de su lengua materna, la corrección de la construcción lingüística y la riqueza del vocabulario.
En narrativa
Al seleccionar cuentos y novelas, escoja obras narrativas que despierten el interés y demuestren un manejo adecuado de los recursos literarios y compositivos. Adecúe la extensión del relato a las destrezas de lector sin restringir el acceso a un rico vocabulario, a una variedad de temas y géneros discursivos.
Por esto prefiera:
• Historias de trama coherente comprensible, cuya construcción permita seguir los acontecimientos con claridad.
• Textos cuyas primeras páginas tengan la suficiente fuerza para entusiasmar la lectura de la obra.
• Finales que cierren los conflictos y ofrezcan soluciones que satisfagan las expectativas del lector.
• Historias con buenas caracterizaciones de personajes. Esto implica la presentación de personajes vivos, alejados de los estereotipos quienes preferiblemente se muestren con más de una dimensión.
• Historias que posean tensión o intensidad. La tensión en la trama es la capacidad de mantener al lector alerta a lo que va a ocurrir. La intensidad es la capacidad de hacer que los episodios cobren vida y fuerza ante el lector.
• Historias verosímiles en sus planteamientos. Ya sean realistas o fantásticos, los acontecimientos deben ser creíbles para el lector. Esto se logra gracias a la coherencia entre los elementos y las situaciones que se narran.
• Historias que tengan carácter universal. Aunque se trate de obras muy enraizadas a un contexto específico y llenas de sabor local, las bunas historias tienen la capacidad de trascender el medio y conmover a un amplio público.
• Obras que tengan fuerza expresiva y cuya originalidad de estilo muestre una nueva mirada de un asunto muchas veces tratado.
• Historias que incluyan experiencias que ayuden a los lectores a confrontar la vida tal como se. Evite los prejuicios con respecto a algunos temas quese creen no apropiados para niños.
• Narraciones que tengan un vocabulario rico. A pesar de que algunos modismos o localismos pueda parecerle difíciles de entender, lo importante es que ellas puedan inferirse por el contexto y que permitan que el niño se relacione con otras expresiones del idioma español.
• Si se trata de una adaptación, evite aquellas versiones y adaptaciones de los clásicos de autor que tergiversen los argumentos originales. Prefiera aquellas que indican que son adaptaciones y que explican con que criterios se realizò la adaptación.
Fuente: Hanàn Díaz Manuel. ¿Cómo elegir un buen libro para niños? Venezuela: Banco del libro, 2001. |