Agradecimientos
A los autores y a las editoriales que al ceder sus derechos,
hicieron posible esta obra. A la Biblioteca Luis Angel Arango, en
donde, a través de su Servicio de Investigadores, pude consultar
cuanta obra, periódico y revista fueron necesarios. A Fundalectura,
cuyo Centro de Documentación me facilitó libros y documentos sobre
la literatura infantil colombiana. A la Fundación Carlos Castro
Saavedra en Medellín, en especial a la señora Claire Lew, quien
diligentemente me facilitó el acceso a los cuentos infantiles del
escritor. A Antonio Orlando Rodríguez y a Sergio Andricaín, por su
permanente asesoría. Y, finalmente, a mis hijas Valeria y Antonia,
quienes con su lectura validaron la vigencia de estos cuentos para
los niños de hoy.