Valle del río Cauca





Me llamo Rosa. Vivo en un pueblo del sur del departamento del Valle. Aquí, como en el norte del departamento del Cauca viven corteros de la caña de azúcar, peones de la siembra y cosecha de soya, vendedoras de fritangas, chontaduros *** y cocadas*** , moldeadores de ladrillos, dueños de fincurrias *** y otros trabajadores.

Los pobladores negros de estas localidades nos reunimos todos los años, un viernes del mes de Febrero y celebramos las adoraciones del Niño Dios.

Como ya he hecho la primera comunión, tengo el vestido para participar en la próxima fiesta.

En la casa donde el Niño Dios ha estado todo el año, se apagan las luces y desaparece. Aunque ya se sabe donde está, todos salen a buscarlo haciendo visitas en las casas.

El sábado encontramos al Niño Dios y vamos a adorarlo en procesión.

Adelante va un niña vestida de blanco con alas y coronas, le siguen tres niñas de blanco llevando la bandera colombiana, tres niños con capas de colores y coronas que representan los reyes, las madrinas y los padrinos marchando bajo estandartes de flores y festones, los "gitanos", las "indias", los "soldados" y toda la gente de la vereda con velas o linternas. Al final los músicos tocando sin parar.

De pronto aparece una niña transportada en andas*** , es el ángel de las nubes.

Llegamos al pesebre y comienzan las jugas*** . Los personajes recitan y al compás de la música todos bailamos.

Esta ronda no termina, esta ronda seguirá, muchos son los niños de Colombia negra que su vida quieren contar.

Ahora te toca a tí...

"Palomento, Palomento,
es el viento de San Juan
y al son de la tambora que chiqui chiqui,
que chiqui cha".