Vivo en el desierto de la Guajira. Soy indígena Guayú. Cuentan que nuestros antepasados nacieron del viento, jepirech y de Igua, la diosa de las lluvias.
Me llamo María Mónica. Pertenezco al clan o familia de los Epieyú, que quiere decir buitre. También existen los clanes del burro, de la avispa, del tigre y otros.
En los dedos de la mano representamos la familia.
Vivimos en rancherías o grupos de casas.
En el interior de la vivienda colgamos los chinchorros o hamacas y las grandes mochilas, donde ponemos nuestros objetos. En el suelo colocamos las vasijas que usamos para el agua. Afuera tenemos calabazos huecos donde guardamos las semillas.
Aparte está la cocina, cercada con cactos para que no entre el viento ni la arena.
Al lado de la casa queda la enramada. Allí cuelgan sus chinchorros las visitas.
Bajo su sombra, nos sentamos con mamá a tejer hamacas y mochilas.
En nuestros burros cargamos las múcuras y vamos a buscar el agua las casimbas y jagueyes.