Ficha bibliográfica
Titulo: Los niños de Colombia indígena
Edición original: 2004-06-25
Edición en la biblioteca virtual: 2004-06-25
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: Instituto Colombiano de Antropología - ICAN
Notas: Información sobre costumbres, creencias y vida cotidiana de los niños indígenas de Colombia.

VAUPÉS

 






Cuentan los ancianos, que en el principio de la humanidad, la culebra anaconda, subió por el río y fue dejando los distintos grupos que hoy viven en la selva del Vaupés.

Desde entonces, nosotros los Barasano del Pirá-Paraná, hemos vivido en la selva, descubriendo poco a poco sus secretos, sin destruir la vida de las especies vegetales y animales.

Por la selva surcan muchos ríos. Somos gente de canoas, arpones, trampas y anzuelos. Entre los árboles de la selva aprendemos a escoger aquel que transformaremos en canoa.

Somos pescadores. Sabemos cuáles son los lugares preferidos de los peces, qué carnada los atrae y cuándo se acercan.

También somos cazadores. Usamos arcos y flechas, cerbatanas y escopetas. Conocemos la vida de los animales en el bosque. No es fácil cazar un tucán o un mono y mucho menos una danta ***. Las sorprendemos adormecidas al mediodía o en la noche. A los armadillos los hacemos salir de sus agujeros con humo. El cazador necesita fuerza, voluntad y paciencia.


 

En el monte recogemos larvas, grillos, ranas, hormigas para comer y frutos silvestres como la castaña, el milpeso y el chontaduro.

Cuando hay abundacia de algunos frutos, celebramos la fiesta de dabucurí.

Los bailadores nos pintamos la cara y el cuerpo con diseños rojos y negros. Nos ponemos tocados de hermosas plumas y collares de dientes de jaguar.

Usamos taparrabos de corteza de árbol, decorados con dibujos y alrededor de los tobillos cáscaras de nueces secas para llevar el ritmo. La música se hace con maracas de calabazo, flautas de pan o carrizos y caparazones de tortuga. Los niños imitan el baile de los mayores y las niñas más pequeñas inventan canciones de lo que ven o imaginan.

Pero la fiesta más importante es la de las flautas y trompetas del Yuruparí, a la que sólo asisten los varones mayores de edad. En ella revivimos el origen del grupo, que es el viaje de la anaconda por el río.