La mayoría de los Cunas vive en las pequeñas islas de San
Blas y en Panamá.
Somos pocos los
que habitamos en Colombia. Yo vivo en Arquía.
Las mujeres usamos molas o blusas. Las
hacemos con tres o más telas de colores, una sobre otra. Recortamos figuras de pájaros,
estrellas, mariposas y luego las cosemos con pequeñas puntadas.
Nos adornamos con collares de monedas,
semillas o huesos de pescado, pulseras de chaquiras y nariguera de oro.
Todos nos reunimos en congresos. Allí
hablamos de los problemas, recordamos nuestra historia, las hazañas de los héroes y
otras narraciones que guardamos en nuestra memoria.
Los chamanes saben de los espíritus que
causan las enfermedades y de las tradiciones que se guardan en la memoria.
Cuentan que el dorado barco del sol,
navega alrededor de la tierra. Un gallo que va en la proa canta al amanecer y les
contestan todos los gallos del mundo. Cada mañana el barco se detiene y suben los
espíritus de las enfermedades.
Cuando el sol descansa, sale el plateado
barco de la luna y se dirige a los kalus. Los kalus son edificios que existsen en algún
lugar de la tiera, donde habitan los espíritus. En uno de ellos viven todos los reyes de
los árboles y plantas, de los pavos, de los loros y de los peces. Está rodeado de
flores, banderas y cascabeles de oro y plata.
Como ésta, tenemos en la tradición
cuna, narraciones que recordamos desde tiempos muy remotos.
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