LOS NIÑOS DE COLOMBIA INDIGENA

GOLFO DE URABA

 
Martha Lucía de la Cruz
Esmeralda van Vliet
Ilustraciones:
Daniela Mejía Lago

Colcultura
Instituto Colombiano de Antropología
con el apoyo de O.E.A., PROMESUP,
Universidad de la Amazonía



La mayoría de los Cunas vive en las pequeñas islas de San Blas y en Panamá.

Somos pocos los que habitamos en Colombia. Yo vivo en Arquía.

Las mujeres usamos molas o blusas. Las hacemos con tres o más telas de colores, una sobre otra. Recortamos figuras de pájaros, estrellas, mariposas y luego las cosemos con pequeñas puntadas.

Nos adornamos con collares de monedas, semillas o huesos de pescado, pulseras de chaquiras y nariguera de oro.

Todos nos reunimos en congresos. Allí hablamos de los problemas, recordamos nuestra historia, las hazañas de los héroes y otras narraciones que guardamos en nuestra memoria.

Los chamanes saben de los espíritus que causan las enfermedades y de las tradiciones que se guardan en la memoria.

Cuentan que el dorado barco del sol, navega alrededor de la tierra. Un gallo que va en la proa canta al amanecer y les contestan todos los gallos del mundo. Cada mañana el barco se detiene y suben los espíritus de las enfermedades.

Cuando el sol descansa, sale el plateado barco de la luna y se dirige a los kalus. Los kalus son edificios que existsen en algún lugar de la tiera, donde habitan los espíritus. En uno de ellos viven todos los reyes de los árboles y plantas, de los pavos, de los loros y de los peces. Está rodeado de flores, banderas y cascabeles de oro y plata.

Como ésta, tenemos en la tradición cuna, narraciones que recordamos desde tiempos muy remotos.



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Chocó