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Galán y los Comuneros - 1781

Merece eterna mención

por su virtuosa existencia,

su saber, su inteligencia,

Mutis, insigne varón;

él fundó la Expedición

y fue mineralogista,

médico, naturalista,

profesor de Astronomía,

en todas partes hacía

para la Ciencia, conquista.

(José Celestino Mutis. Cádiz 1732. Santafé de Bogotá 1808)

 

Un relieve muy notorio

tiene Caldas a su lado,

con justicia, proclamado

Jefe del Observatorio;

se yergue cual promontorio

en la Colonia su ciencia,

modesta era su apariencia

y su talento, genial,

fué la libertad su ideal

y le ofrendó la existencia.

(Francisco José de Caldas.  Popayán 1771. Fusilado en  Santafé el 29 de octubre de 1816)

 

Junto a los sabios aquellos

brillaban otros: Matiz

se estimaba muy feliz

al pintar dibujos bellos;

de Zea fúlgidos destellos

daba la creadora mente,

era Lozano excelente

en las ciencias naturales,

y mostró dotes iguales

Valenzuela, hombre sapiente.

(Francisco Javier Matiz, Francisco Antonio Zea, Jorge Tadeo Lozano, Eloy Valenzuela, etc.)

 

Y sucedió al Monseñor

un Baylío respetado,

Gil y Lemos, trasladado

a Lima, como Guirior;

un acierto superior

tuvo luégo el Soberano

al designar a un humano

militar, de alma discreta,

que fue Conde de Ezpeleta

y cumplido cortesano.

(Gobierno del Virrey don Francisco Gil y Lemos. 1789) (Gobierno del Virrey don José de Ezpeleta. 1789-1796)

 

Sin descuidar, no hubo tal,

labores intelectuales,

a las obras materiales

prestó un cuidado especial,

una ciudad ideal

llena de árboles frondosos

y de jardines hermosos

quiso hacer de Santafé,

y algo realizó, se ve,

de sus sueños luminosos.

(Se publica en Santafé el primer  número del "Papel Periódico". Febrero. 9 de 1791) (Fundación de escuelas primarias en Santafé y otros lugares) (Estreno del teatro El Coliseo en Santafé. Octubre 6 de 1793)

 

Mientras rige con cariño

el Nuevo Reino Ezpeleta

se reveló, siempre inquieta,

la figura de Nariño;

atesoró desde niño

una grande ilustración,

y con laudable ambición

de ganar timbres de gloria

quiso ser para la Historia

el primero en su nación.

(El Precursor Antonio Nariño. 1765-1823)

 

De los Diezmos Tesorero,

Alcalde fue y Regidor,

y brillaba con primor

como gentil caballero;

tradujo un libro hechicero

sobre la Nación francesa,

y aun cuando era en la mesa

el amigo del Virrey,

atrevióse a dar al Rey

una tremenda sorpresa.

(Nariño, Alcalde de Santafé de Bogotá. 1789)

 

En la imprenta de su nombre hizo

audaz una edición

de la gran declaración

de los |Derechos del Hombre;

un merecido renombre

y prestigiosos laureles

predicen amigos fieles

al insigne Precursor;

en cambio, tuvo el rigor

de sufrimientos crueles.

(Publicación subrepticia de los  "Derechos del Hombre" por Nariño. Diciembre 1793)

 

Mosquera, el Oidor, en breve

pone a Nariño en prisión,

y juzga en su indignación

para él, toda pena leve,

enardecido y aleve

deja la equidad aparte;

tan sólo el Doctor Ricaurte

-que era del reo concuñado,

y a más, famoso abogado-

toma en el proceso parte.

(Prisión de Nariño. Agosto 29 de 1794)

 

El reo y el defensor

trazan vibrante defensa

que es en realidad intensa

censura del opresor;

exponen en su favor

argumentos y opiniones,

y prueban con mil razones,

refiriéndose a la Europa,

que sin tardanza se topa

lo impreso entre sus naciones.

(Presentan Nariño y su defensor Dr. José Antonio Ricaurte la defensa. Julio 29 de 1795)

 

Y con rabia los Oidores,

puestos en contradicción,

estiman como traición

la obra de sus censores:

piden las penas mayores

para el primer sindicado

y añaden que el abogado

-que comparte su criterio-

indigno es del magisterio

e incurrió en igual pecado.

 

Desde su creación tenía

un renombre extraordinario

que el Colegio del Rosario

ostentó con ufanía,

y llega el sonado día

en que algunos colegiales

dicen que todos iguales

deben ser en la nación,

y al soñar revolución

llegan a ser inmortales.

(Son aprisionados varios colegiales del Mayor del Rosario. Octubre 20 de 1794)

 

Su causa a un tiempo seguida

fue con la de los impresos:

también se les puso presos

por la Audiencia tan temida;

se les perdonó la vida

por el alto Tribunal,

pero una sentencia igual

-por defender esa idea-

tuvieron Sandino y Zea

como Pradilla y Cabal.

(Se acuerda la remisión a los presidios de África de los reos de sublevación. Septiembre 7 de 1795)

 

Nariño y los sindicados

saben con hondo fastidio

que a un lejano presidio

se les manda desterrados;

en dos naves agrupados

-cual si fuesen un rebaño

capaz de causar gran daño-

van a otro Continente:

al África, siempre ardiente,

desconocido y huraño.

(Envío de los sindicado. Octubre 28 de 1795)

 

Tras de múltiples afanes

Nariño logra fugar

en Cádiz, y así burlar

a sus celosos guardianes;

temiendo nuevos desmanes

si vuelve a ser prisionero,

aunque con poco dinero,

deja en sigilo al país

y se dirige a París,

capital del mundo entero.

(Se fuga Nariño en Cádiz. Marzo 17 de 1796)

 

Es la era del Thermidor,

Tallien se halla en la cima,

y Nariño se aproxima

a tan potente señor:

quiere que sea el protector

(pues la Francia es gran potencia)

de total independencia

de los dominios hispanos,

que menguados soberanos

han recibido en herencia.

(Gestiones de Nariño en París. Junio-Julio de 1796)

 

Con doblez, al bogotano

el francés no desanima,

pero tampoco se anima

a darle segura mano;

el prócer ve muy lejano

fin que quiere alcanzar

y se resuelve a pasar

a la Inglaterra vecina,

que con su escuadra domina

a los abismos del mar.

(Pasa Nariño de París a Londres. Julio 29 de 1796)

 

El joven Pitt era el dueño

del poder en Inglaterra,

y esquivo su puerta cierra

al audaz santafereño

quien logra, al fin, en su empeño,

que señores principales

ofrezcan dar capitales

para la organización

de una gran revolución,

de principios liberales.

(Gestiones de Nariño en Londres. Julio-Octubre 1796)

 

Nariño, en buque de vela,

emprende la travesía

y alegre su fantasía

desembarca en Venezuela,

muy pronto se desconsuela

al ver que está en la impotencia

de vencer la indiferencia

de los criollos, que inactivos

consideran subversivos

sus planes de independencia.

(Se embarca Nariño en Burdeos  para Venezuela. Diciembre 12.de 1796) (Llega Nariño a puerto venezolano. Marzo 4 de 1797)

 

El errante perseguido

avanza sin equipaje

mas en el curso del viaje

es luégo reconocido:

al indulto prometido

se acoge sin dilación

y se entrega en la mansión

de Don Pedro Mendinueta

-el sucesor de Ezpeleta-

quien lo reduce a prisión.

(Se entrega Nariño al Virrey Mendinueta en Santafé. Julio 19 de 1797)

 

Un Virrey esclarecido

fue el Señor de Mendinueta,

que en su período decreta

más de un progreso atrevido;

si como él hubiese sido

su sucesor inmediato,

probable es que largo rato

continuara su misión

la hispana dominación

en el rico Virreinato.

(Gobierno del Virrey don Pedro Mendinueta y Muzquiz. 1797-1803)

 

Era antiguo militar,

que en territorio de España

hizo más de una campaña,

el Virrey Antonio Amar;

mas los años al pasar

quebrantaron su energía,

y presenció la agonía

en la tierra de su mando

del prestigio de Fernando

y de la real monarquía.

(Gobierno del Virrey don Antonio Amar y Borbón. 1803-1810)

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