ADVERTENCIA
En el curso de una dilatada
navegación de Buenos Aires a Buenaventura, por la vía del Estrecho
de Magallanes, quise aprovechar el tiempo disponible en enseñar a
mi hijo menor la historia de Colombia. Al efecto, pensé que quizá
resultarían meno áridas las lecciones si éstas fueran en verso, y,
también, que el niño podría retener con mayor facilidad en su
memoria las décimas en que se narran los sucesos que largos trozos
en prosa. De ahí el origen de estas espinelas, las cuales benévolos
amigos me han insinuado puedan ser de alguna utilidad para otros
niños colombianos, con el fin de que se intensifique la afición por
los seres y las cosas de la Patria, no tan decidida en las nuevas
generaciones como sería de desearse. No son, por tanto, las décimas
de que se trata estrofas cinceladas con esmero de orfebre, ni
pretenden lauros literarios. Son versos sencillos para mentes
infantiles, y dichoso sería su autor si ellas sirvieran, en
escuelas y hogares, para hacer conocer mejor y amar más hondamente
a Colombia.
|Diciembre de 1943.-Febrero de 1944.