CANTOS DE LA CIGARRA
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN

 

HISTORIA DEL CABALLO QUE MURIÓ  DE TRISTEZA

 

-Traed pronto mi corcel,

que marcho a lejanas tierras.

-Ha muerto, real majestad,

y el caso fue de tristeza.

 

-Decidme:

¿Cómo ocurrió tal rareza?

 

-Eran sonadas la cinco

cuando sentí un ruido

desde la erguida atalaya.

Preparé mi arma enseguida

e indagué luego con calma:

“¿Qué buscas caballero?”

“Busco a mi fulgente amada”

“¿Tu amada, dices? No entiendo”.

 

“¿Conoces a la princesa?”

“Le conozco, es muy bella.”

 

“Quiero prontamente verla,

no pongas vanas querellas.

 

-”Estaba resuelto a todo,

y se defendió con destreza.

Los dos se fugaron juntos,

el doncel y la doncella.

 

Y vuestro caballo fiel

que tanto tan bien le amaba,

murió de amor y tristeza.