CANTOS DE LA CIGARRA
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN

 

LA ARAÑA LABORIOSA

 

Suspendida en el aire

por hilos de plata,

una araña urdía

un modesto telar

en lo alto

de una jarcia.

 

Moviendo sus patas

de oropel y escarlata,

con paciencia y maestría,

terminó la telaraña.

 

Pero una mosca,

rompió la tela

de la artesana.

 

Animo nuevo

surgió en la araña,

nueva templanza

para restaurar

la tela dañada.

 

De lo cual
es moraleja,
 que paciencia
y persistencia,
 trabajo y tesón,
 son facultades
 de renovación
 necesarias.