ANEXO # 2
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ANEXO No.2 

TIPLES EN OTROS PAISES

  

En España y en aquellos países que recibieron su influencia cultural a través de la colonización, la palabra tiple ha servido para denominar instrumentos de variada índole con registro agudo que, en ocasiones, presentan algunas características comunes con el colombiano. Existen también cordófonos llamados de distinta manera, que ostentan algunas semejanzas morfológicas con el tiple. Se reseñan brevemente a continuación, según sus países de origen.

 

1. España 

Tras un largo proceso evolutivo, las guitarras españolas vinieron a formar una familia completa. Sus principales elementos son (178):

Encordado   Afinación
a) Guitarra común 6 simples e’ b’ g       d A E
b) Guitarra tenor 5 órdenes  g’  d’ bbem f -
c) Guitarra requinto 6 órdenes  b’ f’# d’       a e B
d) Guitarra de jota 5 órdenes  g’ d’  bbem f C -
e) Tiple o guitarrillo 5 órdenes e’ b g       d A -

 

Es Murcia la provincia donde mayor utilización se da al tiple español, en medio de un folclor mediterráneo, vivo y palpitante, que hoy recoge una herencia acumulada de varios siglos. La historia de las “Cuadrillas de Hermandades’ murcianas, ha sido trazada hasta el siglo trece. Estos grupos musicales son conocidos según su función como auroros, anímeros, cuadrillas de Pascua, etc. Recorren las calles de pueblos y aldeas (Lorca, Caravaca, Blanca, Fuente Alamo, Moratalla, Yecla) solicitando ayuda económica con fines benéficos. Los animeros lo hacen para las ánimas del purgatorio: 

Todos los años venimos 
a pedir como es notorio 
limosna para las almas
que están en el Purgatorio.
Dadle limosna a las almas 
que ya las teneis aquí
que pueda ser que mañana 
la pidamos para ti. 

Los instrumentos usados, además de percusiones, violín, bandurrias y laúdes, incluyen toda la familia de la guitarra, que Luna Samperio describe así: 

Zaramanguel, requinto, tiple o timple, guitarro tenor y bajo, 
citados por orden de tamaño de menor a mayor, formando un 
conjunto en el afinamiento de todos ellos. Constan de ocho
cuerdas, tres dobles y dos sencillas, correspondiendo las
las sencillas a la prima y la quinta. Las dobles, segunda, tercera
y cuarta. Todos ellos de forma parecida a la guitarra (113).  

Los tiples así definidos son variantes regionales murcianas de aquel que, desde 1754, apareció en el tratado de Pablo Minguet. En Cataluña, la tiple es una especie de oboe o chirimía que forma parte de la orquesta típica que interpreta la sardana, baile popular catalán; en Canarias, existe el timple descrito detalladamente en el capítulo sexto de este libro. En las demás provincias de la península se prefiere la denominación de guitarrillo a la de tiple, pero se usa este último vocablo con sentido genérico para instrumentos de registro agudo (bandurria tiple, laúd tiple, etc.).

 

2. Islas Filipinas 

Cuando en 1521 llegaron los europeos a estas islas asiáticas ya existían en ellas los instrumentos de cuerda, importados probablemente de las culturas china y japonesa. 

El cronista López de Gómara, al describir la isla de Cebú (Zebut), narra: 

El rey Hamabar vestía solamente unos pañicos de algodón y una 
escofia bien labrada... Tañía vigüela con cuerdas de alambre
y bebía de las porcelanas con una caña, cosa de risa para los
nuestros (110).  

El proceso de transculturización fue, durante varios siglos, en un todo similar al de las Indias Occidentales. Actualmente, el folclor musical presenta todas las características de mestizaje y, a pesar de la implantación oficial del idioma inglés, los instrumentos conservan sus nombres castellanos originales. 

Algunos de los aires tradicionales filipinos recuerdan a los colombianos. Hay danzas en ritmo de 2/4, marchas en 4/4 y valses en 3/4. Estos últimos, en ocasiones presentan esquemas de guabina. 

El grupo instrumental, que en su conjunto sonoro evoca las tunas españolas, está constituido por: 

a. La guitarra española de seis cuerdas. Con ella se marcan los bajos y se rasguean acordes. 

b. La bandurria, idéntica a la bandola colombiana. Se afina: g’, d’, a, e, B, F#. 

c. El pícolo, es una bandurria pequeña, afinada: e”, g’, d’, a, e, B. 

d. La octavina, con forma y tamaño similares al tiple colombiano. Tiene 14 cuerdas, se tañe con plectro, punteando la melodía con las bandurrias. No se usa en acordes rasgueados. Las 14 cuerdas están repartidas en 6 órdenes, así: tres primas en g’; tres segundas en tres terceras en a; dos cuartas en e; dos quintas en B; un bordón de sexta en F#. Esta octavina es análoga a un instrumento usado en Casasimaro, provincia de Cuenca, en España, y conocido allí como octavilla.

 

3. Argentina, Uruguay, Chile. 

Los cordófonos usados principalmente en estos países son la guitarra (llamada también vihuela) y el charango. Para los campesinos y payadores argentinos, el tiple es sólo la denominación de un temple o afinación, entre los veinte o más que se utilizan para la guitarra de seis cuerdas. 

En épocas pasadas, se conoció como tiple una variedad de guitarra de tamaño menor y con afinación especial. Carlos Vega informa: 

Todos recuerdan que el tiple es una guitarra de menor tamaño. 
Rara vez se encuentra, y en muy pocas provincias argentinas. 
Tuve ocasión de ver y estudiar el tiple en Córdoba. Su afinación, 
basada en la de la guitarra, lleva la sexta cuerda a Sol y la 
cuarta, Re, a una Octava superior. Las otras cuerdas conservan la 
altura normal (219).  

También se denominan como tiples las tres primeras cuerdas agudas de la guitarra normal, como aparecen en la copla de Atahualpa Yupanqui: 

Tiene la guitarra mía 
tres tiples y tres bordones; 
con unos canto alegrías, 
con otros lloro pasiones. 

En Chile se usa todavía la guitarra de cinco cuerdas; en ocasiones se igualan la sexta y al quinta cuerdas de la guitarra normal; en este caso se llaman cincos o quintos.

 

4. Bolivia y Perú 

El instrumento típico es el charango. Se caracteriza por su caja de resonancia, hecha con la caparazón de un armadillo, o imitando en madera esa forma peculiar. Tiene tamaño reducido y consta normalmente de 5 órdenes dobles, con las terceras octavadas; se usan cuerdas de nylon, afinadas así, de primas a quintas: e” e”, a’ a’, e’e”, e’, e”, g’g’. 

Los investigadores han detectado hasta once variantes del charango: de cáscara, de 5 cuerdas, de 6, de 8, de 10, de 12 y de 20; de 6 órdenes simples o dobles. Hay también charangos con cuerdas metálicas, llamados chilladores, con otras tantas modalidades (18). 

La guitarra pequeña se llama requinto, cuando va afinada una Quinta superior a la guitarra normal; y octavín, cuando se templa a una Octava superior. 

Los tiples peruanos son de cuatro órdenes; hay una modalidad de cuatro cuerdas, afinadas f”#, b’, e’, a; otra, con ocho cuerdas pareadas y la misma afinación; y otra variedad, con diez cuerdas, más grande que el colombiano, que puede ejecutarse rasgueando o con plectro.

 

5. Brasil 

La viola o pinxo es el instrumento más popular. Consta de cinco o seis órdenes dobles, con diversas afinaciones. La más usual para cinco órdenes es: e”e”, b’b’, g’g, d”d’, a’a’; la de seis órdenes añade a la anterior un sexto par, afinado ee. 

El cavaquinho tiene cuatro cuerdas, generalmente metálicas, afinadas d”, b’, g’, d’.

 

6. Panamá 

Existe en este país una guitarrilla típica llamada mejoranera. Consta de cuatro órdenes simples, aunque a veces se duplica la tercera cuerda. Se usan varias afinaciones. Las más usuales son: e’, b, aa’, d’; b, a’, d’, g; e’, b, gg’, d’.

 

7. México 

Existe una variedad del charango, con la caparazón del animal llamado mulita; la jarana es un guitarrillo de cinco órdenes dobles. En la misma familia, pero de mayor tamaño, figura la vihuela, que se ejecuta rasgueada. Con cinco cuerdas simples, la huapanguera es una guitarra corriente en la región huasteca.

 

8. Cuba 

Las décimas se hicieron para que Maceo, Máximo Gómez y Quintín Banderas las cantaran sobre el mástil del tiple, al decir de Alejo Carpentier (40, t. II, p. 520). Es este un instrumento muy usado en la música campesina cubana. Tiene forma de bandurria pequeña, con cinco cuerdas dobles, afinadas por Quintas descendentes. 

El cordófono típico más representativo es el tres, que Orovio describe así: 

Consta de tres cuerdas dobles, de acero, sobre brazo y caja 
de madera, afinados al unísono, dos en Octava alta y la otra 
en una Octava más baja, en Re menor. Se toca con púa de carey. 
Su uso fundamental es en los grupos de son y en el punto guajiro. 
Según testimonios recogidos por Alberto Muguercia en Oriente, 
zona de su origen, “los primitivos eran hechos con cajas de 
madera de las usadas para envolver bacalao. El brazo se hacía 
de una madera más fuerte y las cuerdas de curricán encerado. 
Nené Manfugás, personaje casi legendario, lo tocaba, sobre 
1892, por las calles de Santiago de Cuba, traído de Baracoa’ (141, p. 413).  

La afinación corriente del tres, es: d”d”, g’g’, b’bem b’bem. Cuando los órdenes van octavados, se afinan: e”e’, b”b’, g’g.

 

9. Puerto Rico y República Dominicana 

En “Cantos Dominicanos”, de Nicolás Ureña de Mendoza, hacia 1855, se lee: 

En una noche de luna, 
libre el pecho de cuidado, 
del tiple al son acordado 
cantaba la mediatuna...

Los guajiros se acercaban 
del Ozama a la ribera
y aquella voz hechicera 
arrobados escuchaban.  

El tiple dominicano “es una especie de guitarra pequeña, de 5 cuerdas dobles, caja plana de forma aperada como la bandurria española. Está completamente extinguido”, según Luna de Espaillat (112, p. 223). Antiguamente esas bandurrias se distinguían por el número de cuerdas y se llamaban cuatros, seises, doces, etc. (93, p. 254). 

En Puerto Rico, el tiple es un instrumento muy pequeño; consta de cuatro o cinco cuerdas, que se afinan de dieciséis maneras diferentes (18, p. 117).

 

10. Venezuela 

El instrumento por excelencia es el cuatro, en un todo similar al llanero colombiano. Es más pequeño que un tiple; consta de cuatro cuerdas. Se conocen innumerables afinaciones. El llamado “temple normal” o “por requinto” es b”, f’#, d’, a’; la afinación más usada, sin embargo, es la que se canta como “cambur pintón” con las siguientes notas: b’, f’#, d’, a. En este último caso se denomina “temple por natural”. Para mayores detalles sobre este instrumento, por lo demás tan popular en Colombia, ver los trabajos de Miguel Angel Martín (117) e Isabel Aretz (18).  

Existen también en Venezuela diversas variedades de cinco o quinto. Es esta una guitarrilla algo mayor que el cuatro, con cinco cuerdas simples aunque, en ocasiones, conserva cuatro órdenes por duplicación de la cuarta cuerda. 

Una curiosa modalidad de este último instrumento, es el cinco y medio. Se añade al cinco una sexta cuerda, llamada tiple, afinada a una cuarta superior de la cuerda normal más aguda. La cuerda tiple no va sujeta al clavijero de la paleta, sino a una clavija que atraviesa el talón. 

Con similares características, y propio de la región de Falcon, existe el instrumento llamado cuatro y medio. La cuerda de resonancia o tiple, sujeta a una clavija que atraviesa el talón, se afina a la Cuarta inferior de la cuerda grave del cuatro normal.

 

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