EL SGUARDO SGEGNOSETTO,
lucente e minaccioso,
quel dardo velenoso
vola a ferirmi il petto;
bellezze ondio tuttardo,
e son da me diviso,
piagatemi col sguardo,
sanatemi col riso.
Armatevi, pupille,
dasprissimo rigor:
versatemi sul core
un nembo di faville.
Ma il labbro non sia tardo
A ravvivarmi ucciso:
feriscami quel sguardo,
ma sanami quel riso.
Beglocchi, alarmi, a larmi:
io vi preparo il seno;
gioite di piagarmi
infin chio venga meno.
E se da vostri dardi
Io rester๒ conquiso,
ferischino quei sguardi,
ma sanimi quel riso.
|
AQUEL MIRAR ALTIVO,
Brillante y ominoso,
Es dardo venenoso
Que quiere herirme el pecho;
Bellezas por las que ardo,
Y están lejos de mí,
Con el rostro me hieres,
Sáname con tu risa.
Armáos, oh pupilas,
Con áspero rigor:
Regad el corazón
Con nubes de centellas.
Mas no tarden tus labios
En traerme de la muerte:
Con el rostro me hieres,
Sáname con tu risa.
Ojos bellos, alerta.
Ya os preparo el pecho:
Heridme victoriosos
Hasta que me desmaye.
Y si por tales dardos
He de ser conquistado,
Si hieres con el rostro,
Sáname con tu risa.
|