INTRODUCCION

Para este primer catálogo se seleccionaron quince compositores, cuyas obras representan la producción musical colombiana a partir del siglo diecinueve y plasmada en partituras que forman parte de las colecciones del Centro de Documentación Musical del Instituto Colombiano de Cultura. Queda la deuda con aquellos compositores y maestros que formaron la escuela musical del país anteriores a la conformación política de la actual Colombia, quienes dejaron sus huellas en nuestra tradición.

Dos características básicas de la publicación deben ser señaladas: en primer lugar. los quince compositores que la conforman han sido organizados siguiendo el orden cronoióeico determinado por sus fechas de nacimiento. En segundo lugar, éste no es un catálogo de las obras completas de cada uno de ellos, sino únicamente de aquellas que han podido ser recopiladas por la entidad.

U na presentación cronológica de los compositores resulta sugestiva porque permite descubrir tendencias en relación con aspectos tales como el de los géneros musicales más cultivados en un periodo histórico, los tipos y conformación de las agrupacioxes instrumentales, el estilo de las composiciones. etc., aspectos que en conjunto hacen posible la reconstrucción del proceso musical colombiano. La revisión global de las obras aquí incluidas muestra el predominio de la música de salón a lo largo del siglo pasado y en las primeras décadas del presente. Muchos de los pasillos, polkas, valses  mazurkas o marchas —aires prototípicos de esta música- se encuentran escritos, cada uno, para varias agrupaciones instrumentales diferentes entre si, lo cual lleva a inferir que os compositores se veían en la necesidad de componer o de adaptar, en función de los precarios recursos sonoros disponibles. De ello son ejemplo buena parte de las obras de Julio Quevedo Arvelo (1829-1896), José María Ponce de León (1846-1882) y Gonzalo Vidal 1863-1946.

D e la vida y producción de Manuel María Párraga (ca 1826- 1895) desafortunadamente es muy poco lo que se conoce. De él se sabe que se destacó como intérprete de piano. instrumento para el cual compuso obras de cuidadosa factura que con recursos propios hizo publicar en la casa Breitkopf und Haertel de Leipzig (Alemania). Unas pocas de ellas, que hasta hoy constituyen su único legado artístico, pudieron ser recuperadas por el Centro de Documentación Musical en sus primeros años de existencia. En el espíritu de la música de salón, escribieron también intensamente para el piano Gonzalo Vidal y Guillermo Quevedo Zornoza (1886-1964).

La fundación de escuelas y academias artísticas, la publicación de textos sobre teoría musical y una mayor facilidad para entrar en contacto con lo que ocurría en otras latitudes, fueron factores que impulsaron los primeros intentos de creación musical dentro de las formas europeas más elaboradas -la sinfonía, el concierto, etc.- que en el viejo continente habían tenido su apogeo en el siglo XIX y cuyo repertorio más significativo era, al parecer, tan sólo ocasionalmente interpretado en Colombia. Santos Cifuentes (1870-1932) es uno de los representantes de esta etapa. En su producción musical, al lado de los aires nacionales populares figuran sus conciertos para piano y para violín y algunas obras para cuarteto de cuerdas, piezas estas de corte clásico Y académico.

El fortalecimiento del Conservatorio Nacional de Música, antes llamda Academia Nacional y la creación de la Orquesta de la Sociedad de Conciertos de esa misma institución, logros debidos ala tesonera labor de Guillermo Uribe Holguín (1880-1971), se convirtieron en realidades que estimularon la elaboración de composiciones mucho más ambiciosas desde el punto de vista formal e instrumental. Prueba de ello es el extenso catálogo de obras de este compositor, del que parte sinfonías, conciertos, poemas sinfónicos y piezas para prácticamente todas las alternativas ofrecidas por la música de cámara. A partir de entonces, al contrario de lo que ocurría años atrás, las agrupaciones instrumentales tuvieron que empezar a ceñirse rigurosamente a las exigencias de las obras.

Jesús Bermúdez Silva (1884-1969). José Rozo Contreras (1894-1976), Antonio María Valencia (1902-1952), Pedro Biava (1902-1972), Adolfo Mejía (1905-1973) y Carlos Posada Amador (n. 1908), accedieron a la oportunidad de consolidar su formación musical en el exterior o de recibirla allí en su totalidad como es el caso de Pedro Biava, italiano de nacimiento. Cada uno de ellos, en su particular estilo, trató de expresar lo autóctono colombiano mediante lenguajes y recursos técnicos en mayor o menor grado influídos por los movimientos musicales europeos de la época.

Con la serie sobre la obra de compositores colombianos, de la cual es ésta la publicación inicial, el Centro de Documentación Musical desea allanar el camino a los investigadores y estimular la interpretación de un patrimonio musical poco conocido. Para lograr esos objetivos, la organización del catálogo ha buscado suministrar a quienes lo consulten, accesos que faciliten la rápida ubicación de la inlbrmación.

Cabe añadir que datos como los que se refieren a las caracteristicas físicas de las partituras nos parecieron del mayor interés, por cuanto apuntan a la confiabilidad que ellas puedan inspirar para efectos de ejecución o de análisis musicológicos. Dan, adicionalmente, una idea cada vez más clara sobre los bienes patrimoniales de la nación en él área de la música, en la medida en que cada partitura manuscrita por su autor, además de su mérito artístico posee como objeto un valor cultural intrínseco.  

Finalmente, el Centro de Documentación Musical hace un llamado para que le sean donados, consignados o facilitados en préstamo toda clase de documentos (partituras, grabaciones, reseñas de prensa, fotos, etc.) que tengan que ver con la actividad musical en Colombia. El fortalecimiento de entidades como esta aminorará paulatinamente las dificultades que hoy se presentan cuando se intenta reconstruir el curso de nuestra historia musical y que se hicieron patentes en el proceso de elaboración de este catálogo, tanto por la dispersión de la información como por la inconsistencia de muchos de los datos requeridos.

Las sugerencias, rectificaciones o adiciones que surjan sobre lo incluído y sobre otros posibles ordenamientos serán bien recibidas y redundarán en el mejoramiento de los próximos catálogos, ya en preparación.

Centro de Documentación Musical
Instituto Colombiano de Cultura. COLCULTURA



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