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PRESENTACIÓN
La Banda Departamental de
Músicos de Nariño es una institución activa de reconocida labor, no solamente entre los
límites de su área de influencia, también en los círculos culturales y musicales del
interior colombiano, enfrentada, como está, a un cúmulo de contingencias y de escollos,
financieros, unos, causados por la ausencia misma de incentivos gubernamentales, que, sin
embargo, no han impedido a sus directores e integrantes asumir con entereza y dignidad,
desde los más lejanos orígenes, responsabilidades y compromisos como la primera
institución musical que es, en el Departamento de Nariño, reconocida y valorada por una
colectividad que la ha instituido en símbolo emblemático de los conjuntos musicales
nariñenses.
El presente estudio aborda desarrollos desde
sus remotos comienzos contemplados a distancia más que secular; intenta contribuir al
hallazgo de respuestas y soluciones a sus múltiples dificultades que han obstruido el
curso natural de su desempeño, situándola en inminente riesgo de clausura definitiva.
Pretende ofrecer a un público numeroso, aficionado o profesional de la música y al
lector interesado en el conocimiento de los valores culturales nariñenses, un aporte
nuevo en el terreno de nuestra historiografía, desde luego, contribuyendo al
enriquecimiento de la historia
de la música en
Colombia, pues en tal sentido, se nota entre nosotros una presencia apenas significativa
de artículos cuyo contenido limitado no expresa con fidelidad el curso de los desarrollos
de nuestra Banda Departamental de Músicos, determinando con ello la magnitud de los
vacíos informativos y de divulgación, respecto del tema del que me ocupo aquí,
estructurado, de manera que satisfaga la urgente necesidad de conocer el valor histórico,
tradicional, cultural y social de esta institución, viva y actuante.
Una Banda de
Músicos está conformada por ejecutantes cuya tarea es la interpretación artística de
música para instrumental de vientos, es decir, maderas y cobres apoyados por la
percusión, incluidos en esta designación, los conjuntos de los cuerpos militares, que
varían según los países y los regimientos. La enumeración de los componentes de una
banda militar proporciona una idea general: la superioridad de los clarinetes se debe a su
correspondencia con los violines, al lado de flautas, oboes, requinto, saxofón contralto,
dos fagotes, cuatro cornos, dos barítonos, dos eufonías, cuatro bombardones, cuatro
cornetines, dos trompetas, tres trombones, diversos instrumentos de percusión;
ocasionalmente, uno o dos contrabajos de cuerda. La Banda Militar fue la combinación
instrumental que llegó a auditorios más numerosos y escuchada con mayor frecuencia que
otra alguna, hasta que la música orquestal pudo llegar a los
hogares gracias al fonógrafo y, tiempo después, a la radio
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Una Banda sinfónica debe su existencia, en
muchos casos, a los auspicios gubernamentales y en ocasiones a los de la iniciativa
privada; regularmente su número de integrantes oscila entre cuarenta y sesenta músicos,
no incluye, por lo general, instrumentos de arco o conjunto coral, aunque puede hacerlo si
las exigencias de la obra lo requieren; organológicamente la integran clarinetes,
flautas, saxofones, trompetas, trombones, fliscorno, percusión, entre otros. ¿Cómo se
desarrolla? En el entorno socio-cultural y con la contribución de su gente y los
organismos oficiales, a quienes les son transmitidos sus resultados musicales; no podría
actuar sin la presencia de un director, él se encarga de conducirla y comunicar vivencias
y experiencias transformadas en música hasta alcanzar el clímax de la contemplación
estética de él y del receptor; así logra su propósito, que es educar, recrear,
sensibilizar y formar cultura musical. Una banda puede acceder al campo de la cultura
social y deleitar a una población, aunque reducida, provista de sentido crítico, lo cual
implica que una institución musical ya establecida cumpla y defienda sus principios
fundamentales como forjadores del espíritu musical. Para ello es primordial contar con la
decidida colaboración ciudadana y de hecho, con las entidades auspiciadoras, pues
constituyen reserva de estímulos morales y materiales, propicios a estas manifestaciones
artísticas que encarnan los anhelos de los habitantes de Nariño.
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Diccionario Oxford de la música. Pág. 156,157. (Regresar a 1)
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