Banda Departamental de Músicos de Nariño
Marcos Angelo Salas Salazar
© Derechos Reservados de Autor

1900 - 1930

 

En las postrimerías del siglo XIX, el acontecimiento más importante es el prolongado y arduo proceso originado en la segregación del Estado del Cauca. Más de veinte años de una cruzada emprendida por el pueblo sureño ante el gobierno central en busca de la autonomía administrativa que facilitara la solución de graves dificultades sociales, pobreza, injusticia, discriminación y lo peor, las muertes que cobró a la población de Pasto la gobernación del Cauca (90) . La Ciudad de Pasto se enfrenta a una situación caótica, el erario público no suple los costos que demanda y sumados los problemas sociales urge la autonomía política y administrativa que sólo se obtiene pasada la Guerra de los Mil Días, luego de haber puesto nuestra provincia cuota innumerable de víctimas; el 6 agosto de 1904 es creado el Departamento de Nariño (91) ; Pasto será entonces su capital; desde esta fecha comienzan a presentarse transformaciones necesarias para abrirse al siglo XX; cien años que guardan amplia y controvertida información, no solamente de la historia política cotidiana y social sino también del curso de nuestra música y cultura regionales.    

En el capítulo anterior se han esbozado algunas preocupaciones fundamentales relativas a los orígenes históricos de la Banda de Músicos de la Provincia de Pasto a lo largo del siglo XIX; vamos a intentar despejar el horizonte del desarrollo de la Banda de Músicos del Departamento durante el actual siglo. Antes de entrar en detalles, acudamos a algunas apreciaciones surgidas del análisis del período de transición por el que pasó la banda de músicos en el siglo anterior. Recordemos que desde 1800 hasta alrededor de 1850 opera únicamente el gremio de músicos, sean instrumentistas de vientos o de cuerdas, luego de esta etapa se transforma en Banda de la Guardia Nacional; más adelante, en 1863, cambia a Banda del Batallón Granaderos y desde 1904 hasta el día de hoy, Banda del Departamento de Nariño adscrita sucesivamente al Batallón Reyes, luego al Batallón Juanambú en 1906, y desde 1917, aproximadamente, al Regimiento Boyacá. 

En 1901 cuando se hace entrega de un corte de paño destinado a la confección del uniforme del músico integrante Santos Argote (92) y, en 1903, cuando se solicita suplicantemente al alcalde del distrito, ordenar el traslado de los ensayos, del colegio que ocupaba la gendarmería de varones número tres, porque tales prácticas coincidían en el horario escolar impidiendo a los niños la debida atención (93) , encontramos dos aspectos documentados que contienen referencias importantes, uno el que afirma que la banda estuvo dotada de uniformes, lo que quiere decir que, en este año, su actividad musical fue permanente pues no se entregaría uniformes a integrantes sin ejercicio ni obligaciones laborales. El otro aspecto sugiere dos hechos: primero, el local de prácticas musicales se ubicaba en la escuela de varones de gendarmería número tres como se ha dicho; desconocemos su ubicación, y segundo, los ensayos ocurrían diariamente entre 8 y 9 de la mañana. Hasta aquel momento la institución musical se encontraba en constante dinámica, ya había adquirido grados de reconocida significación social, pues, de no haber sido así no habría merecido la atención del gobierno seccional y del nacional. Tres meses después de la fundación del Departamento de Nariño se expide un decreto, quizás el primero que se extiende a la institución musical y que proviene de la gobernación; se trata del Decreto Número 14 del 22 de octubre de 1904 por el que se incorpora la banda de músicos al cuerpo de gendarmería y se dictan otras disposiciones (94) . Con este decreto, el gobernador Julián Bucheli da la primera puntada que iniciará la cruzada en beneficio del desarrollo musical al amparo del gobierno departamental y, desde entonces, hasta 1930, la banda de músicos se regirá como lo estipula el decreto 25 de 1905. Así se abre la historia de la Banda  Departamental de Músicos de Nariño en el siglo presente; todo ello hace parte de su necesario curso de reformas. Con este decreto, expedido por el gobierno departamental, queda establecido el manejo administrativo que, además, hasta el instante actual posee vigencia, como condición de orden y dirección, digamos que el referido decreto es para nuestra institución musical lo que la Constitución de 1886 fue para la República de Colombia. Abordamos, ahora el estudio de lo que constituye y ha significado este documento. Existen algunos apartes de ciertos requisitos que debía cumplir una banda militar dentro de los planes de cambio; era el principio de una nueva banda militar bajo la responsabilidad del gobierno departamental de Nariño; en adelante se denominará Banda del Departamento de Nariño, incorporada al Batallón Reyes y según las disposiciones del código militar; este decreto consta de 27 artículos, reglamenta el servicio militar de sus integrantes. En primera instancia, los músicos que deseasen incorporarse en la institución, se obligaban a cumplir una solicitud al director, que rendirá cuentas a un prefecto y, posteriormente, convenir un compromiso. Si el solicitante era menor de edad debería acompañarse de sus padres o familiares próximos y someterse al régimen militar, al menos por cinco años; estos aspirantes, además, cumplirían determinados requerimientos, como poseer nociones de catecismo, condiciones morales y buenas maneras, no haber sido condenados a pena corporal y haber observado conducta irreprochable a la vez, que recomendados por dos personas de reconocida importancia. Notamos que el oficio de músico en la Banda Militar del Departamento de Nariño no era asunto fácil, exigía disposición y compromiso, reveladores del rigor para lograr consolidarse como miembro más de esta organización musical; sus integrantes podían ser admitidos a temprana edad. Sabemos cómo se cumplía la admisión en la banda militar, pero desconocemos los nombres de sus integrantes, es conveniente recordar a aquellos que fueron componentes de la banda de 1900 y de allí en adelante, no solamente porque enriquece nuestra labor sino porque para muchos nariñenses su conocimiento acerca de la procedencia de los músicos que la conformaron constituye grato recuerdo y motivo de orgullo familiar.  

 

INTEGRANTES DE LA BANDA MILITAR DEL DEPARTAMENTO EN LA PRIMERA DECADA DEL SIGLO XX:

 

DIRECTOR   Dr. José María Bucheli
MÚSICO MAYOR  Sr. Ismael Solís
MÚSICO MAYOR  Sr. Diógenes Ocaña

ONCE MUSICOS DE PRIMERA CLASE Srs.
1. José M. Castro
2. Conrado Hamerle
3. Rafael Santander
4. Julio Zarama
5. Manuel María Burbano
6. Manuel A. Paz
7. Luis Larraniaga
8. Misael Sansón

9. Ramón Hidalgo
10. Abraham Cortés
11.   José Muñoz
 

SEIS MÚSICOS DE SEGUNDA CLASE:
1. Alonso Medina
2. Pedro García
3. Ramón Argote
4. Ramón Torres
5. Rubén Dulce
6. Luis Ortiz
 

ONCE MÚSICOS DE TERCERA CLASE:
1. Rafael Moncayo

2. Efraín Moreno
3. Ezequiel Agreda
4. Eliceo Bucheli

5. Pedro Granja

6. Diógenes Santacruz
7. Sofonías Benavides
8. Ricardo Díaz
9. Sergio Eraso
10. Juan Sansón
11. Santos Argote

CUATRO MÚSICOS DE CUARTA CLASE:
1. Julio Martínez
2. Luis Argote
3. José Sansón
4.   
Manuel Zambrano

Treinta y cuatro músicos y un director.  

La anterior lista corresponde a los músicos que integraron la banda del Departamento en 1905.  

He aquí la primera Banda de Músicos del Departamento de Nariño y tal vez la primera de su género reglamentada con ánimo de servicio indefinido en su región; es posible que a ella se refieran algunos comentaristas cuando se habla de la primera banda departamental fundada por el Sacerdote Alejandro Martínez; en realidad, no puede concebirse esta agrupación con treinta y cuatro músicos, e ignorar la existencia de otras bandas en el siglo XIX. Así lo sabemos porque tras haber sufrido nuevas crisis la banda del Batallón Granaderos hacia 1870, el jesuita Martínez, como la corporación municipal del distrito de Pasto fueron los principales reorganizadores de la banda actual de músicos que, en fecha cercana a 1890, nuevamente, se constituye con todas las reglamentaciones legales, de las que ya hemos proporcionado detalles. Creemos, igualmente que el sacerdote Martínez fue uno de los maestros que ha dejado escuela en Nariño, así lo afirman algunos documentos (95) ; ejerció de maestro de músicos destacados: Juvenal Granja, Ismael Solís, Luis Larraniaga, Rafael Santander, Luis Argote, Manuel María Burbano, y otros, todos figuran en la nómina de la primera banda del departamento de Nariño; significa esto que el religioso de la Compañía de Jesús es uno de aquellos personajes que la sustrajo del colapso en un período no mayor de diez años. Dicho de otra manera, cuando se habla de la fundación de la actual Banda Departamental de Nariño, se trata entonces de su reorganización, que ha permitido la continuidad de la línea bandística iniciada hacia 1850, que ya en el siglo XX se constituye en Banda de la Provincia de Pasto. En este mismo año está ya establecida la Banda de la Guardia Nacional, que pasó luego a ser llamada Banda del Batallón Granaderos, en 1873, finalizado el siglo, en 1890, ocurre el reajuste que la llevará a establecerse como Banda de Músicos del Departamento de Nariño. 

¿Cuál es, entonces la función de este organismo en 1905? Naturalmente, que siendo una porción institucional del gobierno departamental debe ser asumida por uno de los entes oficiales, en consecuencia se adscribe a la Secretaria de Gobierno; en estas condiciones permaneció por largo tiempo, actualmente está a cargo de la Secretaría de Educación Departamental. Los músicos estaban obligados entonces, a asistir a la misa de tropa celebrada en predios del batallón, tocar en asambleas de los días jueves y festivos, ofrecer retretas públicas en la plaza principal de la ciudad o en cualquier otro espacio dispuesto por la Secretaría de Gobierno, igualmente en domingos y días cívicos, a las cinco de la tarde; y tocar en la noche de los jueves frente al edificio de la Gobernación, en tanto que, en los días de revista se daban toques de ordenanza y la banda formaba a la cabeza del batallón (96) ; en semejantes circunstancias la actividad musical se consideraba onerosa cumplirla, pero una de las razones que obligaba a la institución obedece principalmente a la carencia de otra clase de espectáculos públicos recreativos, su función nunca dejó de ser verdadera atracción con enorme valor cultural, además de su presencia uniformada delante del batallón haciendo realidad toda una puesta en escena militar, seguramente fue un espectáculo afortunado para quienes pudieron contemplarlo y hoy tan sólo nos conformamos imaginando aquellos sucesos musicales de principios del siglo XX, que también deleitaban a una enorme audiencia urbana jueves, domingos y otros festivos con retretas organizadas frente al edificio de la Gobernación, interpretando un repertorio exigido de primer orden. La actual banda departamental presenta sus conciertos dominicales con repertorio universal variado, igualmente en los festejos patronales o cuando la Secretaría de Educación o la primera autoridad lo disponen, los músicos deben estar preparados en cualquier momento del día, pues su labor es de dedicación completa.   

En 1905 era lícito a la banda de músicos contratar con particulares, mientras que hoy, en las postrimerías del siglo XX, no le está permitido obtener recaudos que provengan de contratos privados; iniciándose este siglo los dineros adquiridos por concepto de retretas particulares se destinaban principalmente a la reposición de instrumentos, a la adquisición de partituras o estímulos económicos a los músicos más destacados y, si era del caso, distribuir equitativamente los ingresos excedentes entre la colectividad misma, incluyendo el director. Se acudía a las prácticas de ensayo diariamente durante cuatro horas obligatoriamente, el director indica las obras que deben ejecutarse y las presenta a los músicos de primera clase, así como los procedimientos de enseñanza que van a adoptarse. Hoy día la metodología moderna ha abolido aquellos procedimientos y el estudio se cumple bajo la orientación de un músico profesional; por ello es necesaria la existencia de una escuela de música formadora de las nuevas generaciones de músicos que habrán de ser los continuadores ya como músicos, ya como docentes de una labor de difusión iniciada hace largo rato y que deberá ejercerse profesionalmente como lo demandan las circunstancias actuales, respuesta oportuna y acertada originada en la Universidad de Nariño a través de su Departamento de Música que está entregando resultados satisfactorios encaminados al progreso musical de la región y del país.  

En 1905 la banda contaba con un músico mayor, igual que ahora, cuya responsabilidad era, aparte de reemplazar al director en su ausencia, cuidar el buen funcionamiento administrativo, tradición que se mantuvo durante décadas, recordemos que hacía 1830 ya se mencionaba al músico maestro mayor; debía también ejercitarse en la interpretación de obras de primero, segundo y tercer orden, las primeras corresponden a la música de estilo clásico universal de gran complejidad; las del segundo orden a repertorio de exigencias relativas y las del tercero a un catálogo variado incluido el de piezas tradicionales o de música popularizada (97) original o especialmente adaptada para banda. A los músicos se dotaba de uniforme, atril y lámpara además de las correspondientes partes musicales impresas; situación que hoy día se presenta en condiciones desafortunadas pues la misma dotación instrumental es esquiva, pues cada mú­sico de la Banda Departamental es propietario de su instrumento y debe atender también con sus recursos individuales a la consecución de repertorio actualizado. Desde 1905 el director o músico mayor vigila la asistencia de sus subordinados con lista en mano, la ausencia de alguno se sancionaba con multa, el dinero iba a reposar a las arcas del tesoro departamental y eran el recurso con que se contaba para la reparación de instrumentos deteriorados así mismo, se multaba al integrante que extraviara el instrumento a su cargo o causara daño por descuido; de todos estos acontecimientos el director daba cuenta a la Secretaría de Gobierno durante los primeros ocho días de cada mes, transcurrido este lapso se pasaba a aprobar la nómina salarial y a cumplir con el pago de su sueldo a cada músico. Respecto de las funciones del músico mayor se ha observado en el listado de la banda departamental de este año la presencia de un músico mayor habilitado y otro músico mayor ¿cuál era la función del uno y cuál la del otro?; sus responsabilidades eran similares en ambos casos, la única diferencia consistía en que el músico mayor sustituía en su ejercicio al músico mayor en sus ausencias, esta modalidad no operó por mucho tiempo quedando como actualmente la observamos, sólo un músico mayor que debe primordialmente vigilar y tomar nota del comportamiento de cada músico, cuidar el conjunto de útiles de la institución, remplazar al director si así se requiere, con el asentimiento del director proceder a la distribución de los atriles por categorías atendiendo a su profesionalidad, finalmente custodiar el material de partituras o ser el responsable de su pérdida.    

Estas obligaciones convierten a la institución en una compleja estructura bajo régimen militar, haciendo parte de un hecho dinámico; algunas condiciones continúan vigentes otras se han perdido. Empezando el siglo los músicos eran estimulados con dineros u otras retribuciones, práctica que hoy ha desaparecido; no existe algún tipo de aliciente, apenas un salario limitado. Desde principios del actual siglo y hasta sus postrimerías la Banda Departamental de Nariño no ha interrumpido sus actividades y persiste en alcanzar su progreso; no es ahora una banda militar como fuera hace largo tiempo, sus funciones se cumplen desde otras perspectivas, sus ideales procuran la formación del gusto musical y la difusión de un arte que nos pertenece, para ello se vale de actividades didácticas entre niños y jóvenes, participándoles una tradición que se remonta a más de un siglo de existencia y que ha contribuido a hacer la historia de nuestra región.  

Para los miembros de la primera banda del departamento, a parte de sus deberes como músicos militares, por ejemplo, del cuidado de sus implementos, había otra clase de exigencias que hoy consideramos de suma importancia en una institución cualquiera que fuere y con mayor razón, si ella es de carácter musical: “los músicos deberán mantener aseada su persona, alejarse de tabernas y lugares de inmoralidad, profesar por la decencia, cultura y buenas costumbres, colocarse a la altura del noble arte que ejercen”. Estas disposiciones transcritas del manual reglamentario de 1905 proponen principios de reflexión y, con mucha razón, no es concebible que un músico posea rasgos de inmoralidad e incultura cuando, bien lo sabemos, el artista genuino se ha caracterizado, históricamente, por su dignidad, tolerancia, respeto a los demás, nobleza y amor a la vida misma.  

Dejemos a un lado estos aspectos y volvamos al tema inicial. Habíamos dicho que el músico de la banda departamental estaba en la obligación de cumplir algunos requi­sitos que demostraran moralidad y cultura; para garantizar el cumplimiento de este deber se comisionaba a algunos agentes de policía para que vigilaran a los músicos todos los días, mientras permanecieran en la institución impidiendo así la desobediencia al mandato; es decir, el músico casi estaba obligado a presentación y conducta personal intachables, como un caballero; en cuanto al manejo administrativo, tenía derecho a licencias ocasionales otorgadas por el director o músico mayor, hasta 24 horas; por enfermedad o calamidad doméstica no mayores a un mes, otorgadas por el Secretario de Gobierno Departamental. Las licencias absolutas, se concedían por la cantidad de tiempo de trabajo cumplido, algo así como una pensión. También se reconocían por enfermedad o lesión que impidieran en lo sucesivo ejercer su trabajo, cuando el músico se responsabilizaba del cuidado o bienestar de la familia; en caso de pérdida de padres encargados de la familia, éstos eran remunerados con medio sueldo; a otros, en cambio se les concedía retiro absoluto por indisciplina, ineptitud, embriaguez crónica y delitos penales; este sistema se asemeja al actual, que reglamenta licencias y retiros. Todos los instrumentistas debían estar permanentemente uniformados y este sí que es un punto muy curioso, porque actualmente ya no es usual; los músicos permanecían con su uniforme la mayor parte del día, prestos a la orden del servicio militar al cual pertenecían. Imaginemos a un grupo de oficiales músicos en nuestra ciudad a su servicio; una descripción del uniforme oficial hasta 1905 para quienes desean conocer e imaginar como vistieron los miembros de la banda de músicos: “Pantalón y chaleco de paño azul o negro, chaqueta del mismo paño de corte cerrado, solapa ancha y abotonada de color de plata y cachucha o gorra del mismo paño; la solapa de la chaqueta tendrá un bordado con hilo de plata, al lado derecho una lira de 5 cm. de diámetro en calidad de divisa”. El uniforme del director “contará con las mismas piezas pero el bordado de la solapa representará una batuta y una lira cruzada a través con el mismo diámetro” (98) . Estos músicos eran remunerados por el gobierno nacional, cuyas nóminas se tramitaban a través del músico mayor habilitado, después de habérsele dado el visto bueno por el prefecto; igualmente este deberá pagar su salario mensual y, a la vez, cobrar las multas respectivas. El sueldo del director se tramitaba por separado, directamente con la gobernación.

En caso de eventualidades como enfermedad, todos los cuidados se hacían bajo responsabilidad del tesoro departamental; asimismo, cada uno de los músicos disfrutaba de vacaciones de 15 días sin afectar su salario mensual; esta reglamentación se conserva con algunas modificaciones en el momento actual. Finalmente, en las revistas mensuales se hacía mención honorífica de los músicos que hubieran sido merecedores de esta distinción ya fuera por su nobleza, cultura y buen rendimiento en el desarrollo musical, ahora la estructura administrativa de la banda departamental no ha cambiado considerablemente de los años que le anteceden.  

Las funciones actuales del manejo administrativo están a cargo de la Gobernación de Nariño, Secretaría de Educación Departamental, cuyo único encargo será el control de la nómina salarial y ordenar los conciertos donde ella estime necesario. Internamente el músico mayor vela por el cumplimiento de los recaudos por concepto de multas; asimismo, respecto del buen funcionamiento de la institución, es preciso aclarar se ejerce en coordinación con el director titular; éste procura que el equilibrio sonoro sea el más conveniente posible, no permitiendo que a la banda de músicos se integren individuos que interpreten instrumentos innecesarios; de lo contrario la institución terminaría en una fanfarria, es decir, sólo con instrumentos de metal o algo semejante; por esta razón el director sugiere qué tipo de personal es menester que integre la institución; igualmente debe responsabilizarse de que el repertorio permanezca actualizado y al día; aquí existe algo extraño ya que actualmente el director adquiere y se responsabiliza de él, cuando realmente debería ser, como lo ha sido siempre, que la gobernación asigne un rubro especial para la adquisición del material musical y de otros elementos impres­cindibles para el buen funcionamiento de la institución. La razón obedece a que adquirir una obra musical para la banda implica importarla, cuyos costos están fuera del alcance de un director; en fin, esta y muchas otras cosas a las que tanto la institución como la Gobernación del Departamento deben permanecer atentas para evitar dilaciones en el normal funcionamiento de la banda.  

Tres meses más tarde, en marzo de 1905, por Decreto No. 326, se incorpora la Banda de Músicos al Batallón Juanambú, en el cual se observa un cambio especialmente en el orden de categorías y en la estructura interna para efectos de mejor funcionamiento y balance sonoro; fueron ascendidos a solistas los señores Conrado Hamerle, Diógenes Ocaña, Julio Zarama, Manuel María Burbano; desaparece el cargo de músico mayor habilitado, quedando solamente (99) Ismael Solís como Músico mayor.  

Así, su estructura sería: un Director, un Músico mayor, cuatro músicos solistas, cinco músicos de primera clase, cinco músicos de segunda clase, seis músicos de tercera clase, cuatro músicos de cuarta clase, en total treinta y cinco músicos y un director. Algo notable ocurre el 5 de Agosto de 1905 cuando el personal de la banda de músicos, de acuerdo con la categoría en que estaban dispuestos, según decreto No. 326 de marzo de 1905 quedan asimilados a los militares de acuerdo con la siguiente especificación:  

1 Músico mayor a teniente
4 Músicos solistas a subtenientes
5 Músicos de primera clase a sargentos primeros
5 Músicos de segunda clase a sargentos segundos
3 Músicos de tercera clase a cabos primeros
5 Músicos de cuarta clase a cabos segundos
 

En total 23 intérpretes asimilados; los restantes provendrán del personal excedente, incorporados a la banda como músicos de cuarta clase. Con un salario mensual de $16 pesos (100) y por decreto No. 243 de septiembre 30 de 1905, se reforma el anterior decreto de la siguiente forma:

1 Director ascendido a capitán
1 Músico mayor a teniente
2 Músicos solistas a sargentos primeros
3 Músicos de primera clase a sargentos segundos
2 Músicos de tercera clase a cabos primeros
3 Músicos de cuarta clase a soldados, más los de batería.
 

En total 16 músicos con los de batería ascendidos, y los restantes eran excedentes haciendo parte de la misma banda como músicos de segunda y tercera clase asalariados por el gobierno departamental así:  

Músicos de segunda clase $22
Músicos de tercera clase $20
 

Los anteriores decretos señalan que los músicos ascendidos, a la escala militar eran remunerados por el gobierno nacional, y los excedentes hacían parte del Departamento. La reglamentación es igual, conforme a lo dictado en el decreto No. 25 de enero de 1905.  

Los músicos ascendidos y reconocidos por el gobierno nacional fueron los siguientes:

Director: 

 





- José María Bucheli - Capitán 
- Ismael Solís - Teniente

- Conrado Hamerle y Diógenes Ocaña - Sargentos primeros
- Julio Zarama, Manuel María Burbano y Luis Larrañaga - Sargentos segundos
- Rafael Santander, Ramón Hidalgo, Pedro García y los de Batería Juan Sansón, José Argote, José Sansón - Cabos segundos.

 


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(90) Revista Historia de Pasto, Creación del Departamento de Nariño. Alberto Quijano Guerrero. Pág. 137 y siguientes. (Regresar a 90)

(91) Ibid. Pág. 364. (Regresar a 91)

(92)   Archivo Histórico de Pasto. Libro 1901. Tomo II. (Regresar a 92)

(93)   Archivo Histórico de Pasto. Libro 1903. Tomo I. 
“República de Colombia. Departamento del Cauca No. 7. Dirección de la escuela de barones No. 3. Pasto, 15 de abril de 1903.
Sr. Alcalde del distrito. E.L.C. Ruego a usted encarecidamente se sirva ordenar a los músicos hagan sus repasos en el local del Colegio que ocupa la gendarmería y como dicho repaso se hace a las nueve de la mañana todos los días hora en la que estamos dictando clases es imposible que con este alboroto los niños puedan fijar su atención en lo que se enseña. Agradeciendo su favor tengo ahora suscribirme su alto y J..J. Rubén Ramírez”. (Regresar a 93)

(94) Archivo departamental. Decretos y ordenanzas 1904... (Regresar a 94)

(95) ¿Qué es qué en Pasto? S.J. Jaime Alvarez. Pág. 170.
Compositores Nariñenses. Heriberto Zapata Cuencar. Pág. 11, 34.
Reseña de la música en Nariño. Alfredo Verdugo Villota. Pág. 34. (Regresar a 95)

(96) Archivo Histórico Departamental, archivo de decretos y ordenanzas, decreto 5 de 1905. (Regresar a 96)

(97) Ibid decreto 25 artículo 5 de 1905. (Regresar a 97)

(98) Ibid. Decreto No. 25 de 1905. Artículo 16. (Regresar a 98)

(99) Sólo hay un músico mayor, no como en 1905 cuando se registra a músico mayor habilitado y músico mayor con las mismas características. (Regresar a 99)

(100) Ibid. Decreto No. 199 de Agosto de 1905. (Regresar a 100)