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1900 - 1930
En las postrimerías del siglo XIX, el
acontecimiento más importante es el prolongado y arduo proceso originado en la
segregación del Estado del Cauca. Más de veinte años de una cruzada emprendida por el
pueblo sureño ante el gobierno central en busca de la autonomía administrativa que
facilitara la solución de graves dificultades sociales, pobreza, injusticia, discriminación y lo peor, las muertes que cobró a la
población de Pasto la gobernación del Cauca
(90)
. La Ciudad de Pasto se enfrenta a una
situación caótica, el erario público no suple los costos que demanda y sumados los
problemas sociales urge la autonomía política y administrativa que sólo se obtiene
pasada la Guerra de los Mil Días, luego de haber puesto nuestra provincia cuota
innumerable de víctimas; el 6 agosto de 1904 es creado el Departamento de Nariño
(91)
; Pasto será entonces su capital; desde esta
fecha comienzan a presentarse transformaciones necesarias para abrirse al siglo XX; cien
años que guardan amplia y controvertida información, no solamente de la historia
política cotidiana y social sino también del curso de nuestra música y cultura
regionales.
En el capítulo anterior se han esbozado algunas
preocupaciones fundamentales relativas a los orígenes históricos de la Banda de Músicos
de la Provincia de Pasto a lo largo del siglo XIX; vamos a intentar despejar el horizonte
del desarrollo de la Banda de Músicos del Departamento durante el actual siglo. Antes de
entrar en detalles, acudamos a algunas apreciaciones surgidas del análisis del período
de transición por el que pasó la banda de músicos en el siglo anterior. Recordemos que
desde 1800 hasta alrededor de 1850 opera únicamente el gremio de músicos, sean
instrumentistas de vientos o de cuerdas, luego de esta etapa se transforma en Banda de la
Guardia Nacional; más adelante, en 1863, cambia a Banda del Batallón Granaderos y desde
1904 hasta el día de hoy, Banda del Departamento de Nariño adscrita sucesivamente al
Batallón Reyes, luego al Batallón Juanambú en 1906, y desde 1917, aproximadamente, al
Regimiento Boyacá.
En 1901 cuando se hace
entrega de un corte de paño destinado a la confección del uniforme
del músico integrante Santos Argote
(92)
y, en 1903, cuando se solicita suplicantemente al alcalde del distrito, ordenar
el traslado de los ensayos, del colegio que ocupaba la gendarmería de varones número
tres, porque tales prácticas coincidían en el horario escolar
impidiendo a los niños la debida atención
(93)
, encontramos dos aspectos documentados que
contienen referencias importantes, uno el que afirma que la banda estuvo dotada de
uniformes, lo que quiere decir que, en este año, su actividad musical fue permanente pues
no se entregaría uniformes a integrantes sin ejercicio ni obligaciones laborales. El otro
aspecto sugiere dos hechos: primero, el local de prácticas musicales se ubicaba en la
escuela de varones de gendarmería número tres como se ha dicho; desconocemos su
ubicación, y segundo, los ensayos ocurrían diariamente entre 8 y 9 de la mañana. Hasta
aquel momento la institución musical se encontraba en constante dinámica, ya había
adquirido grados de reconocida significación social, pues, de no haber sido así no
habría merecido la atención del gobierno seccional y del nacional. Tres meses después
de la fundación del Departamento de Nariño se expide un decreto, quizás el primero que
se extiende a la institución musical y que proviene de la gobernación; se trata del
Decreto Número 14 del 22 de octubre de 1904 por el que se incorpora
la banda de músicos al cuerpo de gendarmería y se dictan otras disposiciones
(94)
. Con este decreto, el gobernador Julián
Bucheli da la primera puntada que iniciará la cruzada en beneficio del desarrollo musical
al amparo del gobierno departamental y, desde entonces, hasta 1930, la banda de músicos
se regirá como lo estipula el decreto 25 de 1905. Así se abre la historia de la Banda Departamental de Músicos de Nariño en el siglo
presente; todo ello hace parte de su necesario curso de reformas. Con este decreto,
expedido por el gobierno departamental, queda establecido el manejo administrativo que,
además, hasta el instante actual posee vigencia, como condición de orden y dirección,
digamos que el referido decreto es para nuestra institución musical lo que la
Constitución de 1886 fue para la República de Colombia. Abordamos, ahora el estudio de
lo que constituye y ha significado este documento. Existen algunos apartes de ciertos
requisitos que debía cumplir una banda militar dentro de los planes de cambio; era el
principio de una nueva banda militar bajo la responsabilidad del gobierno departamental de
Nariño; en adelante se denominará Banda del Departamento de Nariño, incorporada al
Batallón Reyes y según las disposiciones del código militar; este decreto consta de 27
artículos, reglamenta el servicio militar de sus integrantes. En primera instancia, los
músicos que deseasen incorporarse en la institución, se obligaban a cumplir una
solicitud al director, que rendirá cuentas a un prefecto y, posteriormente, convenir un
compromiso. Si el solicitante era menor de edad debería acompañarse de sus padres o
familiares próximos y someterse al régimen militar, al menos por cinco años; estos
aspirantes, además, cumplirían determinados requerimientos, como poseer nociones de
catecismo, condiciones morales y buenas maneras, no haber sido condenados a pena corporal
y haber observado conducta irreprochable a la vez, que recomendados por dos personas de
reconocida importancia. Notamos que el oficio de músico en la Banda Militar del
Departamento de Nariño no era asunto fácil, exigía disposición y compromiso,
reveladores del rigor para lograr consolidarse como miembro más de esta organización
musical; sus integrantes podían ser admitidos a temprana
edad. Sabemos cómo se cumplía la admisión en la banda militar, pero desconocemos los
nombres de sus integrantes, es conveniente recordar a aquellos que fueron componentes de
la banda de 1900 y de allí en adelante, no solamente porque enriquece nuestra labor sino
porque para muchos nariñenses su conocimiento acerca de la procedencia de los músicos
que la conformaron constituye grato recuerdo y motivo de orgullo familiar.
INTEGRANTES DE LA BANDA MILITAR DEL
DEPARTAMENTO EN LA PRIMERA DECADA DEL SIGLO XX:
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DIRECTOR
|
Dr. José María Bucheli
|
|
MÚSICO MAYOR
|
Sr. Ismael Solís
|
|
MÚSICO MAYOR
|
Sr. Diógenes Ocaña
|
ONCE MUSICOS DE
PRIMERA CLASE Srs.
1.
José M. Castro
2.
Conrado Hamerle
3.
Rafael Santander
4.
Julio Zarama
5.
Manuel María Burbano
6.
Manuel A. Paz
7.
Luis Larraniaga
8.
Misael Sansón
9.
Ramón Hidalgo
10.
Abraham Cortés
11. José Muñoz
SEIS MÚSICOS DE
SEGUNDA CLASE:
1.
Alonso Medina
2.
Pedro García
3.
Ramón Argote
4.
Ramón Torres
5.
Rubén Dulce
6.
Luis Ortiz
ONCE MÚSICOS DE
TERCERA CLASE:
1.
Rafael Moncayo
2.
Efraín Moreno
3.
Ezequiel Agreda
4.
Eliceo Bucheli
5.
Pedro Granja
6.
Diógenes Santacruz
7.
Sofonías Benavides
8.
Ricardo Díaz
9.
Sergio Eraso
10.
Juan Sansón
11.
Santos Argote
CUATRO MÚSICOS DE
CUARTA CLASE:
1.
Julio Martínez
2.
Luis Argote
3.
José Sansón
4.
Manuel
Zambrano
Treinta y cuatro
músicos y un director.
La anterior lista
corresponde a los músicos que integraron la banda del Departamento en 1905.
He aquí la
primera Banda de Músicos del Departamento de Nariño y tal vez la primera de su género
reglamentada con ánimo de servicio indefinido en su región; es posible que a ella se
refieran algunos comentaristas cuando se habla de la primera banda departamental fundada
por el Sacerdote Alejandro Martínez; en realidad, no puede concebirse esta agrupación
con treinta y cuatro músicos, e ignorar la existencia de otras bandas en el siglo XIX.
Así lo sabemos porque tras haber sufrido nuevas crisis la banda del Batallón Granaderos
hacia 1870, el jesuita Martínez, como la corporación municipal del distrito de Pasto
fueron los principales reorganizadores de la banda actual de músicos que, en fecha
cercana a 1890, nuevamente, se constituye con todas las reglamentaciones legales, de las
que ya hemos proporcionado detalles. Creemos, igualmente que el sacerdote Martínez fue
uno de los maestros que ha dejado escuela en Nariño, así lo
afirman algunos documentos
(95)
;
ejerció de maestro de músicos destacados: Juvenal Granja, Ismael Solís, Luis
Larraniaga, Rafael Santander, Luis Argote, Manuel María Burbano, y otros, todos figuran
en la nómina de la primera banda del departamento de Nariño; significa esto que el
religioso de la Compañía de Jesús es uno de aquellos personajes que la sustrajo del
colapso en un período no mayor de diez años. Dicho de otra manera, cuando se habla de la
fundación de la actual Banda Departamental de Nariño, se trata entonces de su
reorganización, que ha permitido la continuidad de la línea bandística iniciada hacia
1850, que ya en el siglo XX se constituye en Banda de la Provincia de Pasto. En este mismo
año está ya establecida la Banda de la Guardia Nacional, que pasó luego a ser llamada
Banda del Batallón Granaderos, en 1873, finalizado el siglo, en 1890, ocurre el reajuste
que la llevará a establecerse como Banda de Músicos del Departamento de Nariño.
¿Cuál es, entonces la función de este organismo en 1905? Naturalmente, que
siendo una porción institucional del gobierno departamental debe ser asumida por uno de
los entes oficiales, en consecuencia se adscribe a la Secretaria de Gobierno; en estas
condiciones permaneció por largo tiempo, actualmente está a cargo de la Secretaría de
Educación Departamental. Los músicos estaban obligados entonces, a asistir a la misa de
tropa celebrada en predios del batallón, tocar en asambleas de los días jueves y
festivos, ofrecer retretas públicas en la plaza principal de la ciudad o en cualquier
otro espacio dispuesto por la Secretaría de Gobierno, igualmente en domingos y días
cívicos, a las cinco de la tarde; y tocar en la noche de los jueves frente al edificio de
la Gobernación, en tanto que, en los días de revista se daban
toques de ordenanza y la banda formaba a la cabeza del batallón
(96)
; en semejantes circunstancias la actividad
musical se consideraba onerosa cumplirla, pero una de las razones que obligaba a la
institución obedece principalmente a la carencia de otra clase de espectáculos públicos
recreativos, su función nunca dejó de ser verdadera atracción con enorme valor
cultural, además de su presencia uniformada delante del batallón haciendo realidad toda
una puesta en escena militar, seguramente fue un espectáculo afortunado para quienes
pudieron contemplarlo y hoy tan sólo nos conformamos imaginando aquellos sucesos
musicales de principios del siglo XX, que también deleitaban a una enorme audiencia
urbana jueves, domingos y otros festivos con retretas organizadas frente al edificio de la
Gobernación, interpretando un repertorio exigido de primer orden. La actual banda
departamental presenta sus conciertos dominicales con repertorio universal variado,
igualmente en los festejos patronales o cuando la Secretaría de Educación o la primera
autoridad lo disponen, los músicos deben estar preparados en cualquier momento del día,
pues su labor es de dedicación completa.
En 1905 era
lícito a la banda de músicos contratar con particulares, mientras que hoy, en las
postrimerías del siglo XX, no le está permitido obtener recaudos que provengan de
contratos privados; iniciándose este siglo los dineros adquiridos por concepto de
retretas particulares se destinaban principalmente a la reposición de instrumentos, a la
adquisición de partituras o estímulos económicos a los músicos más destacados y, si
era del caso, distribuir equitativamente los ingresos excedentes entre la colectividad
misma, incluyendo el director. Se acudía a las prácticas de ensayo diariamente durante
cuatro horas obligatoriamente, el director indica las obras que deben ejecutarse y las
presenta a los músicos de primera clase, así como los procedimientos de enseñanza que
van a adoptarse. Hoy día la metodología moderna ha abolido aquellos procedimientos y el
estudio se cumple bajo la orientación de un músico profesional; por ello es necesaria la
existencia de una escuela de música formadora de las nuevas generaciones de músicos que
habrán de ser los continuadores ya como músicos, ya como docentes de una labor de
difusión iniciada hace largo rato y que deberá ejercerse profesionalmente como lo
demandan las circunstancias actuales, respuesta oportuna y acertada originada en la
Universidad de Nariño a través de su Departamento de Música que está entregando
resultados satisfactorios encaminados al progreso musical de la región y del país.
En 1905 la banda contaba con un músico
mayor, igual que ahora, cuya responsabilidad era, aparte de reemplazar al director en su
ausencia, cuidar el buen funcionamiento administrativo, tradición que se mantuvo durante
décadas, recordemos que hacía 1830 ya se mencionaba al músico maestro mayor; debía
también ejercitarse en la interpretación de obras de primero, segundo y tercer orden,
las primeras corresponden a la música de estilo clásico universal de gran complejidad;
las del segundo orden a repertorio de exigencias relativas y las del tercero
a un catálogo variado incluido el de piezas tradicionales o de música popularizada
(97)
original o especialmente adaptada para
banda. A los músicos se dotaba de uniforme, atril y lámpara además de las
correspondientes partes musicales impresas; situación que hoy día se presenta en
condiciones desafortunadas pues la misma dotación instrumental es esquiva, pues cada
músico de la Banda Departamental es propietario de su instrumento y debe atender
también con sus recursos individuales a la consecución de repertorio actualizado. Desde
1905 el director o músico mayor vigila la asistencia de sus subordinados con lista en
mano, la ausencia de alguno se sancionaba con multa, el dinero iba a reposar a las arcas
del tesoro departamental y eran el recurso con que se contaba para la reparación de
instrumentos deteriorados así mismo, se multaba al integrante que extraviara el
instrumento a su cargo o causara daño por descuido; de todos estos acontecimientos el
director daba cuenta a la Secretaría de Gobierno durante los primeros ocho días de cada
mes, transcurrido este lapso se pasaba a aprobar la nómina salarial y a cumplir con el
pago de su sueldo a cada músico. Respecto de las funciones del músico mayor se ha
observado en el listado de la banda departamental de este año la presencia de un músico
mayor habilitado y otro músico mayor ¿cuál era la función del uno y cuál la del
otro?; sus responsabilidades eran similares en ambos casos, la única diferencia
consistía en que el músico mayor sustituía en su ejercicio al músico mayor en sus
ausencias, esta modalidad no operó por mucho tiempo quedando como actualmente la
observamos, sólo un músico mayor que debe primordialmente vigilar y tomar nota del
comportamiento de cada músico, cuidar el conjunto de útiles de la institución,
remplazar al director si así se requiere, con el asentimiento del director proceder a la
distribución de los atriles por categorías atendiendo a su profesionalidad, finalmente
custodiar el material de partituras o ser el responsable de su pérdida.
Estas obligaciones
convierten a la institución en una compleja estructura bajo régimen militar, haciendo
parte de un hecho dinámico; algunas condiciones continúan vigentes otras se han perdido.
Empezando el siglo los músicos eran estimulados con dineros u otras retribuciones,
práctica que hoy ha desaparecido; no existe algún tipo de aliciente, apenas un salario
limitado. Desde principios del actual siglo y hasta sus postrimerías la Banda
Departamental de Nariño no ha interrumpido sus actividades y persiste en alcanzar su
progreso; no es ahora una banda militar como fuera hace largo tiempo, sus funciones se
cumplen desde otras perspectivas, sus ideales procuran la formación del gusto musical y
la difusión de un arte que nos pertenece, para ello se vale de actividades didácticas
entre niños y jóvenes, participándoles una tradición que se remonta a más de un
siglo
de existencia y que ha contribuido a hacer la historia de nuestra región.
Para los miembros
de la primera banda del departamento, a parte de sus deberes como músicos militares, por
ejemplo, del cuidado de sus implementos, había otra clase de exigencias que hoy
consideramos de suma importancia en una institución cualquiera que fuere y con mayor
razón, si ella es de carácter musical: los músicos deberán mantener aseada su
persona, alejarse de tabernas y lugares de inmoralidad, profesar por la decencia, cultura
y buenas costumbres, colocarse a la altura del noble arte que ejercen. Estas
disposiciones transcritas del manual reglamentario de 1905 proponen principios de
reflexión y, con mucha razón, no es concebible que un músico posea rasgos de
inmoralidad e incultura cuando, bien lo sabemos, el artista genuino se ha caracterizado,
históricamente, por su dignidad, tolerancia, respeto a los demás, nobleza y amor a la
vida misma.
Dejemos a un lado
estos aspectos y volvamos al tema inicial. Habíamos dicho que el músico de la banda
departamental estaba en la obligación de cumplir algunos requisitos que demostraran
moralidad y cultura; para garantizar el cumplimiento de este deber se comisionaba a
algunos agentes de policía para que vigilaran a los músicos todos los días, mientras
permanecieran en la institución impidiendo así la desobediencia al mandato; es decir, el
músico casi estaba obligado a presentación y conducta personal intachables, como un
caballero; en cuanto al manejo administrativo, tenía derecho a licencias ocasionales
otorgadas por el director o músico mayor, hasta 24 horas; por enfermedad o calamidad
doméstica no mayores a un mes, otorgadas por el Secretario de Gobierno Departamental. Las
licencias absolutas, se concedían por la cantidad de tiempo de trabajo cumplido, algo
así como una pensión. También se reconocían por enfermedad o lesión que impidieran en
lo sucesivo ejercer su trabajo, cuando el músico se responsabilizaba del cuidado o
bienestar de la familia; en caso de pérdida de padres encargados de la familia, éstos
eran remunerados con medio sueldo; a otros, en cambio se les concedía retiro absoluto por
indisciplina, ineptitud, embriaguez crónica y delitos penales; este sistema se asemeja al
actual, que reglamenta licencias y retiros. Todos los instrumentistas debían estar
permanentemente uniformados y este sí que es un punto muy curioso, porque actualmente ya
no es usual; los músicos permanecían con su uniforme la mayor parte del día, prestos a
la orden del servicio militar al cual pertenecían. Imaginemos a un grupo de oficiales
músicos en nuestra ciudad a su servicio; una descripción del uniforme oficial hasta 1905
para quienes desean conocer e imaginar como vistieron los miembros de la banda de
músicos: Pantalón y chaleco de paño azul o negro, chaqueta del mismo paño de
corte cerrado, solapa ancha y abotonada de color de plata y cachucha o gorra del mismo
paño; la solapa de la chaqueta tendrá un bordado con hilo de plata, al lado derecho una
lira de 5 cm. de diámetro en calidad de divisa. El uniforme del director
contará con las mismas piezas pero el bordado de la solapa
representará una batuta y una lira cruzada a través con el mismo diámetro
(98)
. Estos músicos
eran remunerados por el gobierno nacional, cuyas nóminas se tramitaban a través del
músico mayor habilitado, después de habérsele dado el visto bueno por el prefecto;
igualmente este deberá pagar su salario mensual y, a la vez, cobrar las multas
respectivas. El sueldo del director se tramitaba por separado, directamente con la
gobernación.
En caso de
eventualidades como enfermedad, todos los cuidados se hacían bajo responsabilidad del
tesoro departamental; asimismo, cada uno de los músicos disfrutaba de vacaciones de 15
días sin afectar su salario mensual; esta reglamentación se conserva con algunas
modificaciones en el momento actual. Finalmente, en las revistas mensuales se hacía
mención honorífica de los músicos que hubieran sido merecedores de esta distinción ya
fuera por su nobleza, cultura y buen rendimiento en el desarrollo musical, ahora la
estructura administrativa de la banda departamental no ha cambiado considerablemente de
los años que le anteceden.
Las funciones
actuales del manejo administrativo están a cargo de la Gobernación de Nariño,
Secretaría de Educación Departamental, cuyo único encargo será el control de la
nómina salarial y ordenar los conciertos donde ella estime necesario. Internamente el
músico mayor vela por el cumplimiento de los recaudos por concepto de multas; asimismo,
respecto del buen funcionamiento de la institución, es preciso aclarar se ejerce en
coordinación con el director titular; éste procura que el equilibrio sonoro sea el más
conveniente posible, no permitiendo que a la banda de músicos se integren individuos que
interpreten instrumentos innecesarios; de lo contrario la institución terminaría en una
fanfarria, es decir, sólo con instrumentos de metal o algo semejante; por esta razón el
director sugiere qué tipo de personal es menester que integre la institución; igualmente
debe responsabilizarse de que el repertorio permanezca actualizado y al día; aquí existe
algo extraño ya que actualmente el director adquiere y se responsabiliza de él, cuando
realmente debería ser, como lo ha sido siempre, que la gobernación asigne un rubro
especial para la adquisición del material musical y de otros elementos imprescindibles
para el buen funcionamiento de la institución. La razón obedece a que adquirir una obra
musical para la banda implica importarla, cuyos costos están fuera del alcance de un
director; en fin, esta y muchas otras cosas a las que tanto la institución como la
Gobernación del Departamento deben permanecer atentas para evitar dilaciones en el normal
funcionamiento de la banda.
Tres meses más
tarde, en marzo de 1905, por Decreto No. 326, se incorpora la Banda de Músicos al
Batallón Juanambú, en el cual se observa un cambio especialmente en el orden de
categorías y en la estructura interna para efectos de mejor funcionamiento y balance
sonoro; fueron ascendidos a solistas los señores Conrado Hamerle, Diógenes Ocaña, Julio
Zarama, Manuel María Burbano; desaparece el cargo de músico mayor
habilitado, quedando solamente
(99)
Ismael Solís
como Músico mayor.
Así, su
estructura sería: un Director, un Músico mayor, cuatro músicos solistas, cinco músicos
de primera clase, cinco músicos de segunda clase, seis músicos de tercera clase, cuatro
músicos de cuarta clase, en total treinta y cinco músicos y un director. Algo notable
ocurre el 5 de Agosto de 1905 cuando el personal de la banda de músicos, de acuerdo con
la categoría en que estaban dispuestos, según decreto No. 326 de marzo de 1905 quedan
asimilados a los militares de acuerdo con la siguiente especificación:
1 Músico mayor a
teniente
4 Músicos solistas a subtenientes
5 Músicos de primera clase a sargentos primeros
5 Músicos de segunda clase a sargentos segundos
3 Músicos de tercera clase a cabos primeros
5 Músicos de cuarta clase a cabos segundos
En total 23
intérpretes asimilados; los restantes provendrán del personal excedente, incorporados a la banda como músicos de cuarta clase. Con un
salario mensual de $16 pesos
(100)
y por decreto No.
243 de septiembre 30 de 1905, se reforma el anterior decreto de la siguiente forma:
1 Director
ascendido a capitán
1 Músico mayor a teniente
2 Músicos solistas a sargentos primeros
3 Músicos de primera clase a sargentos segundos
2 Músicos de tercera clase a cabos primeros
3 Músicos de cuarta clase a soldados, más los de batería.
En total 16
músicos con los de batería ascendidos, y los restantes eran excedentes haciendo parte de
la misma banda como músicos de segunda y tercera clase asalariados por el gobierno
departamental así:
Músicos de
segunda clase $22
Músicos de tercera clase $20
Los anteriores
decretos señalan que los músicos ascendidos, a la escala militar eran remunerados por el
gobierno nacional, y los excedentes hacían parte del Departamento. La reglamentación es
igual, conforme a lo dictado en el decreto No. 25 de enero de 1905.
Los músicos
ascendidos y reconocidos por el gobierno nacional fueron los siguientes:
Director:
|
- José María
Bucheli - Capitán
- Ismael Solís - Teniente
- Conrado Hamerle y Diógenes Ocaña - Sargentos primeros
- Julio Zarama, Manuel María Burbano y Luis Larrañaga - Sargentos segundos
- Rafael Santander, Ramón Hidalgo, Pedro García y los de Batería Juan Sansón, José
Argote, José Sansón - Cabos segundos.
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índice
Continuar con el
capítulo
(90) Revista Historia de
Pasto, Creación del Departamento de Nariño. Alberto Quijano Guerrero. Pág. 137 y
siguientes. (Regresar a 90)
(91) Ibid. Pág. 364. (Regresar a 91)
(92)
Archivo Histórico de Pasto. Libro 1901. Tomo II. (Regresar a 92)
(93)
Archivo Histórico de Pasto. Libro 1903. Tomo I.
República de Colombia. Departamento del Cauca No. 7. Dirección de la escuela de
barones No. 3. Pasto, 15 de abril de 1903.
Sr. Alcalde del distrito. E.L.C. Ruego a usted encarecidamente se sirva ordenar a los
músicos hagan sus repasos en el local del Colegio que ocupa la gendarmería y como dicho
repaso se hace a las nueve de la mañana todos los días hora en la que estamos dictando
clases es imposible que con este alboroto los niños puedan fijar su atención en lo que
se enseña. Agradeciendo su favor tengo ahora suscribirme su alto y J..J. Rubén
Ramírez. (Regresar a 93)
(94)
Archivo departamental. Decretos y ordenanzas 1904... (Regresar a 94)
(95) ¿Qué es
qué en Pasto? S.J. Jaime Alvarez. Pág. 170.
Compositores Nariñenses. Heriberto Zapata Cuencar. Pág. 11, 34.
Reseña de la música en Nariño. Alfredo Verdugo Villota. Pág. 34. (Regresar a 95)
(96) Archivo Histórico Departamental, archivo de decretos y ordenanzas,
decreto 5 de 1905. (Regresar a 96)
(97) Ibid decreto 25 artículo 5 de 1905. (Regresar a
97)
(98) Ibid.
Decreto No. 25 de 1905. Artículo 16. (Regresar a 98)
(99) Sólo hay un músico
mayor, no como en 1905 cuando se registra a músico mayor habilitado y músico mayor con
las mismas características. (Regresar a 99)
(100)
Ibid. Decreto No. 199 de Agosto de 1905. (Regresar a 100)
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