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TÜÜ AŽANAAKAT
EL TEJIDO
Para los Wayuu
el saber tejer es
símbolo de juicio,
creatividad,
inteligencia.
En fin, de
sabiduria!
Los viejos Wayuu
transmiten a sus
hijos y nietos
el arte del tejido.
Ser mujer ... es
saber tejer!
La joven aprende las
labores del tejido en el encierro.
Su madre, su abuela y
sus tías maternas, le enseñan a hilar, a torcer hilos. A manejar el telar para tejer
hamacas, chinchorros y fajas. A elaborar cordones y mochilas.
A comportarse como una
mujer Wayuu.
El aprendizaje del
hombre es bien diferente al de la mujer.
Observando a sus
mayores. los jóvenes aprenden a tejer los aperos de burros y de caballos, como la cincha,
la esterilla, la grupera y los cabezales.
Aprenden a elaborar las
waireñas, a hacer sombreros, peyones, bolsos y a reparar los chinchorros de pesca.
Fibras e hilos
Los Wayuu hilan el
algodón silvestre, el aipisü, el magüey en mecha y otras fibras naturales
propias de la región.
Tuercen cintas de cuero
de chivo o de res para formar hilos, cuerdas y cordeles. Retuercen el algodón y la lana
industrial para los tejidos finos, además de los hilos gastados que reutilizan en los
tejidos "de segunda".
Ya sea "en
pierna" o con el huso, los Wayuu tuercen y retuercen hilos en "S" o en "Z".
La torsión en S se
obtiene girando las fibras hacia la derecha, en el sentido de las manecillas del reloj. La
torsión en Z se logra girando las fibras en sentido contrario, es decir, hacia la
izquierda.
Los hilos retorcidos se
forman con dos o más hilos ya torcidos, pero girándolos en sentido inverso a la torsión
inicial de los hilos que lo forman.
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