|
SHEŽII
MANTA FUNERARIA
En el sheŽii se
envuelven
y entierran los
difuntos.
Tradicionalmente se
guardaba
un sheŽii como
reserva
y si no se tenía
o no se sabía cómo
tejerlo,
se compraba por diez
reses,
se cambiaba por
otros animales
o por comida.
El sheŽii es
una tela de forma rectangular más o menos gruesa, tupida y pesada, de gran colorido y
ricos dibujos de kanasü. Puede presentar entre cinco y seis franjas de dibujos
distribuidos a lo largo y ancho de la tela.
Un sheii
puede llegar a medir entre tres y cuatro yardas de largo por dos o tres yardas de
ancho y requiere un poco más del material empleado para la elaboración de un süi
patuuwasü.
La mortaja se teje en
el telar anütpala grande. Por su tamaño y la cantidad de dibujos, una mujer Wayuu
gasta casi un año para tejerla.
La hamaca con kanasü
posee el mismo tamaño y se elabora de igual manera que el sheii, pero
lleva únicamente dos o tres franjas de dibujos.
Los orillos laterales del sheŽii
y de la hamaca con kanasü van tejidos en tubular, mientras que los bordes
superior e inferior se rematan con el tejido asonuushi, torsal hecho a mano,
únicamente con los hilos de la urdimbre.
El tejido comienza
tomando los dos primeros hilos de uno de los orillos, para entretejerlos sobre tres o
cuatro hilos vecinos. Luego de entrelazados los dos primeros, se toman los dos hilos
siguientes para repetir el tejido.
Así sucesivamente, se
van tomando por pares hasta llegar al otro orillo, resultando un tejido más o menos
grueso y tupido. Terminado el tejido de torsal las puntas sobrantes de los hilos se
aseguran con un nudo y finalmente se esconden dentro del tejido, usando una aguja de
coser.
Regreso
al índice
Siguiente
|