La fotografía en Cartagena
A finales del siglo XIX y comienzos del XX diversas ciudades
colombianas contaron con fotógrafos conscientes de la importancia
que reviste la documentación visual para la historia y dispuestos a
registrar los acontecimientos y fisonomía de las regiones.
En Cartagena, por ejemplo, trabajaron los hermanos Luis Felipe y
Generoso Jaspe, intelectuales y artistas de renombre y admiradores
entusiastas de la ubicación, diseño y construcción de la ciudad,
para quienes la fotografía, además de una afición, era una manera
objetiva y apropiada de conservar la imagen del presente,
especialmente en el entorno que a pesar de su armonía y valor
histórico estaba sujeto a permanentes cambios. En otras palabras,
para los hermanos Jaspe la fotografía fue ante todo un instrumento
de investigación. Ello los llevó a trasladar la cámara de un lado a
otro para dejar un testimonio de gran utilidad en la reconstrucción
histórica de la ciudad.
En las fotografías de la Fototeca de Cartagena encontramos el
registro de espectáculos públicos como el circo, corridas de toros
en la plaza de la Serrezuela, conciertos de música selecta, fotos
de pose y actividades sociales en los clubes. Además ritos de paso
(bautismo, comunión, matrimonio) y funerales. Gremios profesionales
(zapateros, ebanistas, mineros, jornaleros) y estudiantes también
dejaron sus imágenes grabadas en la memoria fotográfica reunida hoy
día en la Fototeca de Cartagena.
Vale la pena destacar el trabajo de fotógrafos como Víctor
Campos, Antonio Villarreal, Félix Vega y Gabriel Román, quienes nos
dejaron registros visuales de los trabajadores de la tipografía
Mogollón, de las obreras de la fábrica de zapatos Beetar, mujeres
recogedoras de carbón o lavanderas. El medio urbano (calles,
parques, plazas y edificios) también fue motivación de estos
fotógrafos. A través de sus imágenes puede verse paso a paso la
transformación de Cartagena. En panorámicas tomadas en distintas
épocas y desde diferentes lugares (cerro de San Felipe o La Popa)
se puede comprobar su incontenible crecimiento y expansión
urbana.
Hay igualmente en la Fototeca numerosas y excelentes fotografías
que dan cuenta del aspecto que fueron adquiriendo las calles
principales en razón de las nuevas construcciones más fuertes y
ambiciosas como en la calle del Candilejo la casa de la Isla, que
fue reemplazada en 1928 por el edificio Andian.
Fotografías de interiores que bien por su interés arquitectónico
(caso del Club Cartagena) o por su decoración disiente del gusto y
la estética de la época entusiasmaron a los fotógrafos. La vida
social también quedará en estas memorias visuales: matrimonios,
bautizos, fiestas de disfraces y de carnaval, cumpleaños, paseos,
procesiones, manifestaciones. La arquitectura religiosa está en la
lente de los fotógrafos (la Catedral, la iglesia de Santo Toribio,
de Santo Domingo, de San Pedro Claver, la Trinidad y San
Roque).
Las imágenes de la presente selección son por sí solas elocuente
testimonio de la importancia de la fotografía como: instrumento
para el conocimiento de la vida social, apoyo al arte y la ciencia,
herramienta de conocimiento y medio creativo y expresivo.