LITERATURA POPULAR
Tradición Oral en la localidad de El Patía (Cauca)
Hortensia Alaix de Valencia
© Derechos Reservados de Autor

COPLAS (Continuación)

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Ricardina Ramírez

10. Coplas de crítica social.

Todos debemos cantar
y cantar con emoción
el día que Colombia tenga
mejor capacitación.

El pueblo que nada sabe
quiere ser muy instruido,
es mejor saber de todo
que morir arrepentido.

El fin de los senadores
es tener un gran aumento,
ellos lo ganan muy fácil
así sea sin argumento.

Ellos que van a los campos
a organizar elección,
que hagan un firme propósito
de una buena contrición.

Los de Cámara y Congreso
se acuerdan de los del campo
cuando llega la elección,
después al cielo promesas.

No nos tienen compasión,
prometer y no cumplir
es cosa muy conocida,
se alejan como los gallos
cuando salen de la corrida.

El pueblo ya está cansado
de oír tanto hablar y hablar,
es por ello que Colombia
no la dejan progresar.

Tanto dinero que gastan
en política y reinados,
sería mejor que pagaran
a los pobres jubilados.

Unamos nuestros esfuerzos
para alcanzar una meta,
si no lo logramos hoy
quedará como propuesta.

Lo quieren para ellos todo
cada vez se hace en aumento,
ellos y el señor Gaviria
se saben muy bien su cuento.

Impuestos hay por las cosas
hasta para saludar,
el pueblo está casi muerto,
no puede ni respirar.

Así como van las cosas
la patria no se levanta,
unos tienen el serrucho
y otros la desesperanza.

Cuando salí de mi tierra
salí con mis oraciones,
con mi librito en la mano
quebrantando corazones.

Al otro lado del río
viene una gallina de patas locas,
viene desesperada
por escuchar mis coplas.

Qué bonita casa grande,
qué bonito su balcón,
qué bonita muchachita
dueña de tu corazón.

Águila que vas volando
por encima de Miraflores,
en el pico llevas ramos
y en el corazón dolores.

Un pájaro me ofreció
las plumas de su copete,
no hay pájaro en esta via
que cumpla lo que promete.

Malpago se llama mi perro,
no me le quiten el nombre,
que este es el pago que le dan
a las mujeres los hombres.

Dicen que la tierra negra
será buena sementera,
por eso he puesto los ojos
en estas lindas morenas.

Ayer pasó fulanito
por la puerta de un billar,
un gallinazo que lo vio
que se puso a vomitar.

Allá arriba en no sé donde
mataron a no sé quién,
y si no corro yo tanto,
me matan a mí también.

Por un beso que me diste
me cobraste cuatro riales,
pero qué beso tan caro ¡caramba!
poniendo yo los materiales.

Les pido cuando me muera
me entierren con mi sombrero,
por si acaso en el camino
me alcanza un aguacero.

Si mi torito fuera de oro
y sus cachos de aguardiente,
y este señor fuera el toreador
¡que toreador tan valiente!

Curando vayas a traer leña
no cortarás limón,
cortarás naranja verde
que es como mi corazón.

Venid negrita linda,
venid cojamos café,
entre pepita y pepita
un besito te daré.

El diablo se fue a bañar
y le robaron la ropa,
la diabla se carcajiaba
de ver al diablo en pelota.

Orillita de tu taza negra,
quisiera yo ser,
para tropezar tus labios
cuando vayas a beber.

Bien vestidito andás de seda
desde la cabeza hasta los pies,
para que la gente no vea
el carate que tenés.

En este verano que viene
me voy a volver ermitaño,
ya tengo la cueva lista
en la pendiente de un caño.

Una piedra en un peñasco
¿cuántos años durará?
el desaire que me hiciste
¿cuándo se me olvidará?

El aguardiente está preso
en una cárcel de vidrio,
el pobre borracho está
sin poderle dar alivio.

Al otro lado del río estaba
la muerte en camisa,
ella que me pelaba el ojo
y yo que me moría de risa.

Los jóvenes de hoy en día
son como el pan en la mesa,
cojen uno cojen dos
qué cara tan sinvergüenza.

El agua del cielo cae
limpia y buena pa’ tomar,
pero se vuelve maluca
según donde vaya a dar.

Las nubes se pasean
de arriba para abajo,
qué felices nos sentimos
que vivimos de nuestro trabajo.

Adiós dame la mano
para apretarte los dedos,
para vivir dese recuerdo
ya que llevarte no puedo.

Un pandebono caliente
se fue pal extranjero,
de allá se vino ligero
no sirve pa’ forastero.

Guarapito guarapito
guarapito está en la mesa,
cuando acuerdo guarapito
guarapito en la cabeza.

Hasta aquí te acompaño
no te acompaño más,
porque el amor y el dinero
me ha salido ras con ras.

Si el tabaco se te apaga
no lo vuelvas a encender,
el amor que ha sido viejo
no lo vuelvas a querer.

Las mujeres de agua fría
son como el alacrán,
que apenas ven al hombre pobre
alzan la pata y se van.

Ese palo en la quebrada
yo lo quisiera cortar,
porque es el alcahueto
de los que van a lavar.

Siempre estaremos mirándonos
lo que nos mueve a surgir,
nuestros hijos lo requieren
dejarles un buen porvenir.

Trabajemos, trabajemos
no hay tregua en la labor,
esto mitiga las penas
si lo hacemos con amor.

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