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De manga ancha: Espléndido,
generoso, botarate. Las parrandas donde Poncho son buenísimas porque él es hombre de manga ancha.
De manito e
puerco (Andar, vivir, estar ): Ser
íntimos, andar juntos para todas partes e identificarse para lo bueno y lo malo. Equivale
a: ser uña y mugre.
De pipí cogío: Ser
íntimos.
De tigo y migo: Ser uña y mugre, ser
íntimos.
De tiros largos (Fiesta, reunión ):
De
muchas campanillas; muy importante y selecta. Todo un acontecimiento.
De una (Hacer,
decir, traer ): Ipso-facto,
inmediatamente, en seguida.
De un solo viaje: De una sola vez. En
una misma y sola acción. Sin segundas partes ni continuación. La pidió, arregló
el compromiso, se casaron y se fueron, de un solo
viaje.
Del timbo al tambo (Vivir, andar,
pasarla ):
De un lado para otro, sin organización ni juicio.
Equivale a: dando virondas.
Desmontarse por las orejas: Dar una
respuesta o asumir una actitud que nada tiene que ver con lo que se está tratando.
Resolver las cosas de manera totalmente opuesta a su conveniencia. Equivale a: salirse por
la tangente.
¿Dónde te pongo
santo que no te quiebres?: Dicho íntimo que uno lanza para sí mismo para expresar la
complacencia y gratitud que nos merece alguien que nos ha hecho un gran favor o nos ha
demostrado su aprecio y amistad. Imagínese madrina, que por la tardecita vino el
Dr. Mendoza y yo estaba ¿dónde te pongo santo que
no te quiebres? que no hallaba cómo atenderlo.
Echar los bultos al suelo: Detener o
detenerse en medio de una actividad, en la realización de un oficio o negocio, en señal
de protesta por la conducción o dirección que otra persona le está dando. (Tiene su
origen en la acción de un burro cargado con mucho peso que, a mitad del camino, se echa
al suelo con todo y carga y que, para levantarlo, necesariamente hay que aliviarlo del
peso).
Echarle cuento al cuentero: Pretender
enseñarle al que es maestro. Querer impresionar a otro en un arte, actividad
o
conocimiento que aquél conoce mejor que quien intenta descrestarlo. Se aplica también
con relación a las noticias y comentarios que una persona hace delante de otra que está
mejor informada.
Echarle cuento al que sabe historias: Pretender
enseñar al que es maestro.
Echarse por la calle d
el
medio: Tirarse a la perdición. Meterse en malos
negocios. Hacer lo que le viene en gana.
El diablo
cantando kiries: Expresión con que se señala a alguien que trata de aparentar
virtudes que no tiene, para impresionar favorablemente a quienes no lo conocen bien.
El diablo diciendo sermones: Ver El diablo cantando kiries.
El diablo haciendo hostias: Ver El diablo cantando kiries.
El
primer
chicharrón que cae (al caldero): Dícese de quien tiene la costumbre (buena o mala,
según se mire), de llegar siempre de primero a cuanta reunión, festejo, velorio, etc. se
lleve a cabo.
El que
venga atrás que arrée: Dicho despectivo con el que se transfiere a otra persona la
responsabilidad de continuar o terminar algo que nosotros empezamos.
En bolas de fuego (Salir ): A las carreras, apresuradamente.
En las tablas de más abajo (Estar ): En las peores condiciones; en la más
lamentable situación física, espiritual y económica.
En
mal
palo amarraste el burro: Meterse con la persona que menos conviene cuando se trata de
algún asunto. Equivocarse al elegir contradictor. O buscarse un mal enemigo.
En peringuetas
(Andar, estar ): Preocupado,
expectante, receloso. Tener temor. Andar con mucho cuidado por saberse vigilado.
En remojo
(Tener ): En espera, para pensar,
estudiar un asunto para resolverlo después. Referente a personas: estar pendiente para
vengarse o cobrársela a otro. Alvaro
tiene a
Pacho en remojo pal día de las
elecciones. Su origen es la antigua costumbre de remojar la ropa antes de
plancharla.
En salsa (Tener ): En espera, dejando pasar el tiempo para
después proceder. (El origen es similar al del anterior, pero esta vez se relaciona con
la costumbre de la cocina criolla de preparar y dejar las carnes en salsas (o adobos) para
que sazonen bien).
Escarchársele el perol: Equivocarse.
Fallar en un intento. Llevarse un chasco.
Esos no son los aguaceros que me mojan: Esas
no son las cosas que me preocupan. Eso no es lo que me quita el sueño.
Ese no es el mosquito (zancudo) que me
trasnocha: Eso no es lo que me preocupa.
Espantar el diablo (Venir a, ir a,
tener que ): Resolver o arreglar un
asunto, personalmente, pase lo que pase al hacerlo.
Están mamando y están llorando: (Ver
Van pal cielo y van gritando).
Estar en la pelúa:
Estar en muy mala situación.
Estate quieto perrrito:
Es mejor que no actúes porque te puedes meter en problemas. (Ver Machete estate en tu vaina).
En un tilín (Estar, tener ): Apunto de, listo para (caer, ser
destituído, ser descubierto, etc.).
Fregar la pita: Molestar
la paciencia. Cansar a otros con impertinencias y abusos. No me sigas fregando la pita con ese balón en mi patio porque
te lo voy a botar...".
Fuera e juego, fuera e juego:
Basta, ya está bueno. Ten juicio.
Hasta aquí llegamos Peyo (Juancho,
Monche): Este es el fin, se acabó el asunto.
Hasta los teques (Llenarse, ponerse
.): Hasta el tope. Estar, repleto (un sitio). Referido a personas: estar en el
límite de su paciencia, no aguantar más; o bien, estar harto, repleto de comida.
Me comí casi todo el sancocho y quedé hasta
los teques.
Hasta pa vendé (Hacer ): De todo; lo que se le viene en gana., sea
malo o bueno.
Hasta que zumbe el mango: Hasta más
no poder. Hasta cuando el cuerpo aguante. Por tiempo largo e indefinido. ¿ Y hasta
cuándo va a estar Crispín aspirando al Senado?... ¡Hasta
que zumbe el mango!.
Ir a ver cómo es que estamos: Definir,
zanjar de una vez una cuestión. Resolver un problema, asunto, etc. inmediatamente. Se usa
también en el sentido de probar fuerzas, medir influencias o dirimir rivalidades.
Irse a comé los guineos: Enfrentarse
con alguien para aclarar y arreglar algún asunto.
Irse a fruñir: Llevarse una sorpresa
con alguien. No conseguir lo que se busca.
La misma olla con distintas presas (con
distinto guiso) (Ser ): Denota que
sólo hay una pequeña variación pero de resto lo demás es igual. Equivale a : la misma
barca atravesando el río.
Las verdes y las maduras (Comerse,
pasar por, tragarse ):
Sufrir toda suerte de trabajos y vicisitudes. Aguantar de todo. Soportar lo
bueno, lo regular y lo malo.
Leerle la cartilla: Poner en su
puesto a alguien; decirle cuatro verdades.
Lo duro que muerde un maco (Saber,
ver ): Por experiencia propia, lo
difícil, complicado o peligroso de un asunto.
Llegar el corte a la orilla: Entrar
al meollo de un asunto. (Surge de la analogía con las limpias de los potreros cuando
llegan a las guardarrayas).
Llevar cajeta: Soportar críticas muy
duras.
Llevar leña pal monte: Rechazar o
criticar una posibilidad, o el empleo de los métodos que ya se utilizaron y que no dieron
buenos resultados, cuando se tiene una oportunidad de superarse.
Llevar quiñe y cajeta: Recibir no
sólo el castigo de la crítica sino también el de la frustración o pena moral.
Llevarse (a alguien o algo) entre los cachos: Llevárselo por delante después
de haberlo embullado o metido en un negocio que al final fracasa. Dejarlo emproblemado y
generalmente con deudas.
Machete estate en tu vaina: Exhortación
(para sí o para otro) de no intervenir en asuntos o empresas que pueden traer
complicaciones y disgustos.
Mamánsele las vacas: Sufrir una
decepción, no resultar un asunto como se pensaba. (Por analogía cuando, en el corral,
los terneros maman toda la noche y en la mañana, al llegar los ordeñadores, las vacas ya
no tienen leche).
Mandar el viaje: Hacer una sorpresiva
solicitud de préstamo de dinero. Casi no lo conozco y ya me mandó el viaje por cien mil pesos. 2. Abalanzarse sobre alguien para pegarle.
Con la ira tan grande que tenía, Miguel le mandó
el viaje a Jorge que si lo coge lo desbarata. 3. Hacer una proposición
deshonesta a una dama. Leonel no tiene componte: le acababan de presentar a las
muchachas de Sincelejo y de una vez le mandó el
viaje a una... Pero se llevó su buen chasco.
¡Mandas
cáscara!: Exclamación para dar a entender a alguien que es ambicioso, pretencioso,
que cree merecerlo todo, que pide demasiado.
¡Mandas
cachaza!: Ibidem.
¡Mandas güevo!:
Ibidem. Y ambilio ahora está es aspirando al Senado, ¿ cómo te parece?... ¡Manda güevo, no jodaaa ! .
Más largo que explicación de embustero:
Extenso, vasto. (Se refiere a la forma como la gente embustera se va enredando al
tratar de explicar algo que no es cierto, y nunca acaba porque la mentira no es fácil de
acomodar).
Más largo que una semana sin carne: Demasiado
extenso o largo. (Dicho antiguo, muy popular entre la gente del pueblo, acostumbrada
como estuvo siempre a consumir carne tres veces por día, en cada una de las tres comidas
principales).
Más limpio que
el culito del Niño Dios: Sin un centavo, sin nada en los bolsillos; en la pobreza
absoluta.
Más perdío que calilla en boca e
viejo: Inexorable, sin remedio. Infaltable. (Se origina en el hecho de que no hay
viejo ni vieja que no cargue su respectiva calilla en la boca).
Más son los gritos que los fuetazos: Mayor
es el escándalo que se arma alrededor de algo, o lo que se pondera una cosa o persona,
que la importancia o valor de la misma. Equivale a: mucho ruido y pocas nueces.
Más vainas que una mata de fríjol (Echar
): Destacarse en medio de todo el mundo;
hacerse notar. Ser el comentario obligado en todas partes. Imponerse por encima de los
demás.
Meter las cabras dentro del corral: Obtener
o ganarle algo a otro, con base en la persuasión o mediante el expediente de asustarlo,
impresionarlo, intimidarlo o deslumbrarlo,
para que haga o conceda lo que se desea.
Engatusar. Yo no soy tan bobo pa dejame meté
las cabras dentro el corral de ti, como hiciste con Alberto. Conmigo te van a
dá las doce.
Meter caña pa sacá guarapo: Decir
mentiras para obtener verdades. Averiguar algo por medios torcidos. Buscar la verdad por
medio de embustes y exageraciones.
Meter miedo en el cuerpo: Asustar a
alguien para debilitarlo de antemano y sacar ventaja de esta situación.
CONTINUAR
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