ARAUJO NOGUERA, Consuelo
Lexicon del Valle de Upar

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DICHOS

 

Ahí casó cañaguate: Embocarse mal, meterse donde y con quien no debía. Casar mal un pleito e irle peor.

Ahí torció la puerca el rabo: Llegar hasta cierto punto una situación, ser el fin del asunto.

Ahora sí estái bonito: Ponerse alguien cansón con un tema. Estar insoportable.

A la buena ‘e Dios (Andar, vivir): Sin rumbo; sin ocupación ni oficio conocido.

A la machota: A los trancazos, de cualquier manera, sin orden ni concierto. “Viven a la machota; hiciste ese trabajo a la machota”.

A la misma orilla (playa) por diferentes ríos (Llegar —):

A la misma conclusión con distintos supuestos; al mismo final por diferentes medios. Coincidir en lo fundamental.

A las volandas (Salir, irse, hacer—): A las carreras; apresuradamente; sin ningún cuidado.

Al estricote (Andar, vivir —): De cualquier manera. Desorganizadamente, sin metas.

Al trote (Cargar, llevar, traer —): Atosigar, apurar, o exigir en demasía.

Andá, volvé por otra: Eso es para que escarmientes. Te dieon tu merecido y si sigues obrando mal, te irá peor...

Acusarle las cuarenta: Pedirle cuentas a una persona Andar de pico y espuela: Andar con ganas de pleitear, de buscar problemas, como los gallos de pelea, esperando a ver con quién se faja.

A palo seco: Se emplea para dos situaciones distintas: una, para referirse a una reunión o fiesta en la que no se brinda o toma ningún licor. “Estuve a palo seco, pero la pasé contento”. Otra, cuando se soporta un dolor físico sin recibir calmante, anestesia ni droga alguna. “Yo parí todos mis hijos a palo seco”.

A paso de buen caballo: A buen ritmo, dentro de lo previsto. “El negocio marcha a paso de buen caballo”.

A placa Señor tu ira: Se emplea cuando se está en presencia de algún energúmeno, persona furibunda o que es víctima de una rabieta. Proviene del ritual litúrgico de Semana Santa, cuando el pueblo penitente canta: “Aplaca Señor tu ira, tu justicia, tu rigor...".

Así no va mi gallo: En esas condiciones, no. En forma tan desventajosa, no acepto ni me interesa.

A trochimoche: En forma abundante, permanente, continua.

Azotando la burra con el sombrero (Quedar —): En pésimas condiciones. Irle mal en un asunto, perder todo.

Bailar en una sola pata: Estar muy contento, alegre, lleno de satisfacción por la consecución de algo muy bueno. “Cuando supe que me había ganado el concurso, me puse a bailar en una sola pata”.

Bajarle los humos (a alguien): Poner en su puesto, no tolerarle petulancias ni supuestas grandezas.

Barra ‘e jobo (Hacer —): Ganar, salir victorioso, apabullar a los contendores.

Bocao caliente (Ser —): Chismoso en grado sumo.

¡Bonita gracia!: Lo que propones o haces no tiene sentido. No es beneficioso para mí. No me gusta (o no me sirve) tu propuesta.

Bonito que estái ahora: Ver Ahora sí estái bonito.

Buscando lo que no se te ha perdío (Estar, vivir —): Buscar problemas sin necesidad. Meterse en lo que no le importa.

Busca tu charco, babilla: Ocúpate de lo propio, no te entrometas en lo de otro. Equivale a: “Zapatero a tus zapatos”.

Buscarle la comba al palo: Encontrarle la conveniencia a las cosas. Avenirse a las situaciones, buscando la parte positiva de las mismas.

Buscarle la muela al gallo: Meterse en líos, buscarse problemas sin necesidad. Equivale a: “buscarle tres pies al gato”.

Cantar el gallo y no saber dónde (Oír—): Hablar, opinar o escribir sobre un tema sin saber bien de qué se trata. Emitir conceptos sin conocer a fondo el asunto. Decir disparates.

Cantarle la tabla: Poner en su puesto, decirle cuatro verdades.

Cara de perro (Ser, tirárselas de —): Fresco, liso, tranquilazo, cachazudo; nada le da pena ni se avergüenza fácilmente.

Car`e maco comiendo paraco (Tener —): De cara muy fea. (Por analogía con la cara de los macos que cuando están comiendo hacen muchos gestos).

Carita piá’ cara piá: Con manchas de jobero (carate) en la cara. Que tiene paños.

Claridad de la calle y oscuridad de su casa: Aplícase a las personas que son unas pascuas: joviales, amables, atentas, servidoras y muy complacientes con la gente extraña o particular y, en cambio, son todo lo contrario con sus familiares. Las que les sirven y ayudan a los particulares y no lo hacen con su propia parentela.

Coger la caña: Aceptar un ofrecimiento, agarrar la oportunidad que brindan. Aprovechar la oferta. “Jairo me habló de un puesto en El Cerrejón y le voy a cogé la caña. El martes viajo a Riohacha”.

Coger el tiro: Aprender. Adiestrarse en un oficio o actividad. Lograr el entendimiento necesario para el buen desempeño de una actividad. “Me costó trabajo al principio, pero ya le cogí el tiro al computador”.

Como caimán en boca de puerto (Estar, vivir —): Con las agallas abiertas esperando su oportunidad. Listo para ventajear a otros y obtener siempre los mejores resultados; listo para ganar siempre.

Como gallina en patio ajeno: Desubicado, incómodo, cohibido, confundido.

Como loro en estaca: Sin posibilidades de cambio; en las mismas; igual a como se estaba antes.

Como el dueño no hay: Lo único que vale es la posesión real de las cosas. Las apariencias sólo son eso: apariencias. Sólo el dueño tiene derechos.

Como miércoles en mitad de semana (Estar, vivir, encontrarse —): Estorbar, obstaculizar la consecución o realización de algo.

Como perro con gusanera: Incómodo, angustiado, desesperado, sin rumbo. (Por analogía con los perros cuando están engusanados, que les da una desesperación por el movimiento de los gusanos en las heridas y se muerden, dan vueltas impacientes y se la pasan de un lado a otro, tratando de buscar alivio).

Como un santo (santa) (Hacer —): Obrar juiciosa y acertadamente. Actuar con tino. Hacer y decir lo más conveniente y preciso.

Como tranca de chiquero, unas veces arriba y otras en el suelo: Unas veces mal, otras veces bien. Sometido a los altibajos y contingencias de la vida.

Con cuatro piedras en la mano (Salir, contestar —): De malas maneras, en forma airada, con grosería. Responder altaneramente y con rabia.

Con la cabeza a cuatro manos: Angustiado, desesperado, abrumado por las necesidades y por la falta de medios para resolverlas. Abatido.

Con el credo en la boca (Estar, andar, permanecer —):

Preocupado por algún asunto y a la espera de que Dios intervenga para solucionarlo.

Con el rejo entre los cachos (Irse, quedarse —): Lograr escapar de un mal trance, pero quedar señalado como partícipe en el, con la mala opinión de los demás. Cuando se emplea en tiempo futuro: va a quedar, se refiere a algo que no va a concluir, que quedará a medio hacer, sin remate ni buen final.

Con los pies pa’ lante (Salir, sacar —): Con el verbo salir se refiere al que ya es difunto y lo sacan de su casa para la iglesia y de ésta al cementerio. (Una vieja costumbre, que nadie puede explicar, establece que los muertos al salir de la casa y de la iglesia, deben asomar primero la parte del féretro que guarda los pies). Con el verbo sacar — por lo ya dicho —, implica una amenaza, una advertencia fúnebre que alguien le hace a otra persona. “Como sigas molestando a mi hija, te van a saca de tu casa un día de estos, con los pies pa’lante ...".

Cortapico si callares: Expresión muy usada por los mayores, dirigida a los niños preguntones que les hacían pasar malos ratos con sus impertinencias.

Correrle la silla: Desbancar, hacer salir de un cargo o posición a alguien, para ocuparlo el que tal hace. “Amanda está en ese puesto porque le corrió la silla a Marina, que era quien lo desempeñaba”.

Cuál es la fruta que purga más monos (Ir a ver ): Definir un asunto de una vez por todas. Aclarar quién puede más, cuál es mejor.

Cuando no es por Chana es por Sebastiana: Tiene dos significados similares: 1) Cuando no tienes una excusa tienes la otra pero siempre te justificas. 2) Cuando las cosas no ocurren por esto, dejan de ocurrir por aquello.

Cuando no es por Dinga es por Mandinga...: Tiene dos significados similares: 1) Cuando no se tiene una excusa se tiene otra para siempre justificarse. 2) Cuando las cosas no ocurren por esto, dejan de ocurrir por aquello.

Cucarachas del mismo calabazo (Ser —): Las mismas personas con iguales sinvergüenzuras. Todos, éstos y aquéllos son idénticos. Equivale a: los mismos con las mismas.

Chan -con -chan: En efectivo, con el billete por delante.

Chiflando iguanas (Quedarse —): Frustrado, esperando, con las ganas, por no resultar algo como se esperaba. (Alude a la costumbre de antaño de salir a cazar iguanas atrayéndolas con un tenue silbido que se lanzaba durante horas y horas mientras el silbador estaba apostado encima de un palo. Cuando transcurría la tarde sin que las iguanas aparecieran, se decía que fulano se quedó chiflando iguanas).

Dando virondas (Quedar, estar, te voy a ver —): Sin rumbo, a la buena de Dios, en el aire; vagando.

Dar casquillo: Incitar a uno contra otro, malquistándolo con él y aconsejándolo mal.

Dar fraterna: Crear problemas, haciéndose sentir y produciéndoles molestias a los demás.

Dar lidia: Crear problemas, molestar.

Dar la pata: Tener un desliz, dar un trastabillón. Se refiere a la mujer.

Darle las doce: Dar su merecido a alguien.

Darle lengua (a alguien o a algo): Criticar, murmurar. Comentar de seguido y en forma desfavorable sobre la persona o el asunto. “Desde que nombraron gobernador a Esteban, las emisoras no han hecho más que darle lengua todos los días a toda hora”.

Darse carrumba: Hacer lo que le gusta. Darse gusto en lo que le agrada.

De caballero se quedó en caballo: Ponderar la educación y buenos modales de alguien que acaba demostrando que no es más que un patán disfrazado de gente decente. Aplícase a la persona que llega a un lugar posando de ser alguien especial y termina pelando el cobre.

Decirle la misa con too y quitolis: Decirle a alguien la verdad y algo más.

De golpe y zumbío (Fiesta, festejo, celebración —): De mucho renombre, acontecimiento social. De mucho caché se dice ahora.

Dejar el tren (a alguien): Quedarse soltero, no casarse.

De la oreja mocha (Hacerse el —): Desentendido, que no se ha dado cuenta, que no le interesa el asunto. Equivale a: hacerse el griego.

De la vista gorda (Hacerse el —): Desentendido, desinteresado.

De mala cabeza: Locato, tarambana, sin juicio. “Salió de mala cabeza”, dicho de una mujer, significa que es sinvergüenza, casquivana.

 

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