El culebrero
Jorge Villegas
© Derechos Reservados de Autor

EL SUICIDIO

 

C.: ¿Y usted por qué estaba tan aburrido?

H.: Aburrido, ¿No?...

C.: ¿Por qué?

H.: Yo no sé; o qué, el sistema nervioso. ¿No? Y me llevaron pal hospital. En el hospital me acostaron en una cama...

C.: ¿Cuántos años tenía usted cuando decidió matarse?

H.: Tendría por ahí qué, unos veintipico de años o una cosa así.

C.: ¿Y no tenía penas de amores, ni nada?

H.: No, nada.

C.: ¿Estaba aburrido? ¿Insatisfecho?

H.: Vivía aburrido, desengañado de la familia mía, porque yo sufrí mucho con la familia mía.

C.: ¿Eso era lo que dolía?

H.: Sí, la familia mía, sí. Llegar donde el tío mío, bien pobre, yo bien fracasado, engordarle unos marranos, ¿no? y apenas le engordé los marranos dijo: esos marranos se los voy a mandar al señor obispo. La plata es pal obispo porque eso lo engordé con los diezmos aquí...

C.: Oiga, pero cuénteme a cosa, cuando a usté, cuando a usté le hicieron todo eso usté estaba consciente o estaba inconsciente.

H.: ¿Qué me hicieron qué?

C.: Todas esas cosas. Cuando usté... ¿Usted perdió el conocimiento en algún momento?

H.: Sí, claro.

C.: Y cuando se despertó usté qué sintió, es decir...

H.: ¿Qué?

C.: En este, en este sentido; usté quería matarse, ¿sí?

H.: Sí, yo quería matarme.

C.: ¿Y quería matarse en serio?

H.: Sí, claro.

C.: Pero cuando se despertó...

H.: No, de esas locuras...

C.: ...vio que no se había podido matar qué, ¿qué sintió?

H.: De esas locuras que le dan a unos, qué le dijera yo, que le dan a uno por hacer una cosa y la tiene qué hacer.

C.: Correcto, pero es decir, ¿cuándo usted se despertó sintió como alegría de no haberse matado o, por el contrario, jartera de esar (ESTAR) nuevamente vivo?

H.: Jartera de estar vivo.

 

ÍNDICE CONTINUAR