El culebrero
Jorge Villegas
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ALGUNOS DATOS BIOBLIOGRAFICOS

DE JORGE VILLEGAS

 

Jorge Villegas Arango, nació en el Líbano, Tolima, en 1932 y falleció en Bogotá, en 1977.

Su obra es, hoy, parte fundamental de la bibliografía de consulta sobre algunos aspectos básicos de la historia económica y social de Colombia.

Tal es el caso de su libro Petróleo, Oligarquía e Imperio que se reedita permanentemente para impulsar el interés por la forma de manejo de los hidrocarburos en el país. Este estudio fue comentado por O’connor, especialista mundial en el tema, y su elaboración fue una de las tareas que cumplió Villegas entre 1963-65. (La primera edición fue realizada en mimeógrafo y personalmente vendida entre los trabajadores del petróleo).

Fue Villegas el colombiano que nos sirve de paradigma de una generación que conoció innumerables aspectos de la violencia colombiana en sus niveles más directos. La violencia interiorizada de aquel que por su sensibilidad la padece.

Ante la invitación del gobierno cubano a vincularse a la revolución, una brigada de colombianos viajó y entre ellos iba Villegas como arquitecto. Allí se le recuerda, especialmente en Salvador Allende 710, antigua Sociedad de Amigos de Cuba, donde ahora funciona el Instituto de Lingüística y Literatura, y donde se celebraba en 1977 una hermosísima exposición sobre el primer milenio del castellano.

A su regreso a Colombia compiló notas y archivos y produjo este clásico de la investigación cuya edición en libro de bolsillo llevó el acaso simplista título de Petróleo colombiano, ganancia gringa.

Sus investigaciones continuaron apoyadas por el departamento Administrativo Nacional de Estadística y fue como en 1976 pudo editarse por la Universidad de Antioquia su Sucesos colombianos, 1900-1924 que trabajó con José Yunis, lo mismo que La guerra de los mil días. Este es otro de esos libros que se han convertido en lectura obligada de estudiantes e investigadores. No dudamos en la necesidad y la importancia de reeditar Sucesos colombianos, 1900-1924, como en la urgencia de proseguir los extractos periodísticos de prensa correspondientes a 1924-1950 que Villegas tenía para terminar o tal vez ya había terminado.

Algunos de los aspectos más significativos de la historia social y económica es el relacionado con los enfrentamientos Iglesia-Estado en el siglo XIX. A este tema dedicó Villegas una investigación publicada en 1980 por Editorial La Carreta, en donde además de este tópico se estudian las relaciones de Estado y Baldíos y las relaciones entre indígenas y la Colonización. Sabemos de la existencia de un capítulo sobre los negros en el Gran Cauca que infortunadamente no se encontró entre sus manuscritos. Trasladado a Medellín conoció a Cresencio Salcedo y logró ese interesante documento, Cresencio Salcedo – Mi Vida, Editorial Hombre Nuevo, Medellín, 1976, en colaboración con Hernando Grisales.

Este libro fue el primero de una serie que prometiera convertirse en la más interesante muestra de una cultura popular colombiana. El segundo es sin duda el de Francisco Correa Múnera, El Culebrero, de cuyas 16 cintas magnetofónicas de entrevistas directas y de cuyas más de 700 paginas de transcripción mecanográficas entregamos hoy a ustedes. Este núcleo yaterminado por el autor antes de su muerte.

Esta reseña de su obra no estaría completa sin una mención a su trabajo sobre la Tenencia de la Tierra y la Reforma del 36. Lo recordamos meses antes de su muerte en la Biblioteca Nacional, estudiando tesis de grado de peritos –ya hoy olvidados- sobre la función social de la propiedad de la tierra. Este tema sería también el primer escalón de un conjunto de investigaciones cuya metodología seguiría siendo la que Villegas inició.

żOtro trabajos? La fundación de la revista Alternativa y luego su apartamiento de la orientación de la misma, lo que daría ocasión en otro momento a una interesantísima hipótesis sobre las cúpulas de la inteligentzia de izquierda y su afectación por la lucha de clases.

Creía en una izquierda democrática, pero también sentía que, de alguna manera, éramos un país de culebreros. Entre el creer y el sentir, cuánta distancia, cuánta historia en estos 9 años que ya no vivió.

 

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