CUATRO CABALLOS DEL TIEMPO
SILVIA APONTE
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LA MANCARITA

La Mancarita es una deidad antropófaga, y a través de la tradición oral encontramos muchas versiones sobre ella, entre éstas, la de incubarse en los troncos de las ceibas. Dicen que persigue a los monteros lanzando gritos agudos que ponen los pelos de punta. Por su genero femenino la identifican en ocasiones como una mujer con un solo seno, una sola teta grande y larga, que cuando quiere alcanzar a sus víctimas, les lanza un chorro de leche de su teta que los enceguece momentáneamente.

Pero veamos a nuestra deidad actuando entre el tronco de un ceibón, allí se presenta con partes sexuales, órganos bellos que cautivan al sexo opuesto. Del tronco de la Ceiba retoñan un par de ojos verdes y tan bellos que la víctima no puede apartar los suyos de aquella mirada pletórica de deseos sexuales. Luego, más abajo en el mismo tronco, aparece una boca de labios carnosos y rojos como la flor de montaña, y más abajo revientan un par de senos de pezones rosados y tan turgentes que parecen estar ofreciendo su leche eterna y por último, mucho más abajo en el tronco, brota una vulva lascivamente palpitante a la altura del sexo del hechizado, si éste no logra reaccionar, es atraído hacia el tronco de la Ceiba y la Mancarita se lo engulle por aquella vulva que es su verdadera boca devoradora.

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