Cartagena Ayer y
Hoy
Contra lo que la nostalgia profesional ha creído y divulgado
sobre la historia reciente de la ciudad, Cartagena ha sido sometida
a cambios de diversas procedencias y consecuencias: un incesante
movimiento de su patrimonio inmueble y de sus espacios públicos,
que comprende desde breves reformas, acertad as restauraciones e
inevitables modificaciones del uso social, hasta verdaderas
tragedias culturales provocadas por la intervención humana sin
control ni límites.
Prácticamente no hay un rincón del centro histórico cartagenero
que no haya sido tocado por el hombre, mediante impulsos
diferentes: el realce de la belleza, la conservación del pasado
alucinante, las necesidades de expansión doméstica, la avaricia
comercial, la franca agresión de la herencia patrimonial, la
voracidad espacial. Casas, techos, balcones, zaguanes, calles,
edificios, iglesias, plazas: todo ha sido modificado. Cada
intervención tuvo su correspondiente sostén teórico.
Estas fotografías también enseñan a entender la ciudad, desde el
pasado y mirando hacia el futuro; comprobando que los retos del
desarrollo han impuesto una ciudad en peligrosa transición, desde
sus sensibles riquezas históricas y una vocación turística, hasta
la necesidad de situar al hombre en la mirada, ojalá generosa, de
ese impredecible desarrollo.
Estas fotografías revelan, aman y acusan. Pero son, por encima
de todo, la constancia de desafueros, improvisaciones y aciertos;
lecciones visuales, celebrables o atormentadoras, ante las cuales,
algunas veces, no sabemos si llorar o reírnos, O prepararnos.
Jorge García Usta