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FIORILLO,
Heriberto. Atlántico, aventura segura
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reservados de Autor
ATLÁNTICO
UNA AVENTURA SEGURA
CERTAIN ADVENTURE
(SELECCION)
HERIBERTO FIORILLO
COMITE MIXTO DE PROMOCIÓN
DEL ATLANTICO
índice
Un acordeón
para Abel Antonio
Un
mago excelso
Fabián no es Dorian
¿Dónde está Doris Barandica?
Un
acordeón
para Abel Antonio
Digitador
viene de dedos y a Abel Antonio Sarmiento le faltan dos de su mano derecha. Los perdió
con una máquina de moler cuando cumplía sus primeros seis años. Pero Abel llevaba ya la
música tan metida en la sangre que a sus diez años, la comunidad se unió para regalarle
un acordeón de juguete. Había que verlo desde entonces manipulando las teclas y el
fuelle del instrumento, hasta llegar al virtuoso compositor de hoy. Le ha sacado tanto
pito y tanto ronquido a ese acordeón, que Abel Antonio está necesitando otro.
Un mago excelso
El mago Celso se cansó de
recorrer país como el mago Cherly de más de
quince circos y decidió montar su propio espectáculo frente al solar de su casa en
Sabanalarga. El mago Celso Sandoval abrió academia donde entrena ahora payasos y otros
magos de la región. Cuando acabe se echará a andar con ellos los caminos del universo.
Nada preocupa al mago Celso. Ni el infortunio ni los malos tiempos. Con su carpa móvil,
todo está cubierto.
Fabián no es Dorian
En Sabanalarga, Fabián
Mercado
no es Dorian Cray. Fabián siente que
una iguana de verdad se salva cuando él termina de pintarla.
¿Dónde está Doris
Barandica?
La geografía del misterio
también existe. En una casa descuidada de Palmar de Varela vive encerrada desde hace 40
años DorisBarandica,
porque no pudo corresponder al amor de un
muchacho que hace exactamente ese tiempo se le declaró. Eso es lo que dicen en el pueblo,
aunque no es sólo eso lo que dicen. Se especula que ella amaba al jovencito pero su padre
no la dejó. Que el muchacho le prometió matrimonio y luego se fue del pueblo.
En todo caso, Doris se
encerró en sí misma por dentro y por fuera se enclaustró. No habla con nadie. No tiene
radio ni televisión. Por debajo de la puerta recibe a veces comida de sus familiares. Por
razones que sólo ella sabe o supo alguna vez, esta mujer ha hecho de su vida una pena y
eso intriga al menos curioso de los transeúntes que al pasar frente a aquella casa, y con
todo lo que le han contado, no ve nada.
En los últimos años el
misterio crece. Luego de que fotógrafos paparazzi y periodistas de televisión metieran
en sus cámaras imágenes de Doris Barandica desde un patio vecino, los familiares de la
enclaustrada se han disgustado tanto que han negado desde entonces a los periodistas todo
acceso. No sólo acceso de la prensa a Doris sino a ellos mismos. Como ella, cuarenta
años atrás, también estos Barandica se han aislado.
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