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¡PRESENTE!


Creemos cumplir un deber al insertar la siguiente hoja volante, queha circulado en Medellín, por más que ella tenga frases durascontra |La Batalla:
Al Redactor de |La Batalla, en Bogotá.
No soy amigo de los periodistas de cucarda roja ni de los debonete. Me es tan difícil darle la mano a Félix Pyat como a LuisVeuillot.
Son dos faldas por donde se baja siempre al peligro. O comoopuestas laderas para ir al Mar Muerto.
Yo me empiné sobre los dos extremos ver otros campos con mejor luz.Y ¡Dios sea loado! Hoy vivo en un ambiente puro, como el purísimodel alba.
El olor de petróleo y el olor de picardía sentaban mal a misnarices.
Y los rojos son petroleros.
Y los ultramontanos son pícaros.
Son las dos alas sobre las cuales se suspende Luzbel en los abismosde los réprobos. Las dos muletas que servirán al Anti-Cristotentador. Dos pomas envenenadas, de un huerto maldito.
¡Concordia, luz de la mañana, refrescaste mi frente!
¡Paz, virgen de la túnica blanca: tú diste a mi mano trémula tusanto ramo de verde olivo!
Y Proudhon se alejó de mi lado, receloso, con sus terriblesparadojas.
Y de Maistre y Bonald cerraron sus libros, por donde no errarán másmis ojos espantados.
¿No es éste el ángel de la Gracia, envuelto en su pura veste, quebaja, mensajero de la tranquilidad, a dar reposo al alma atribuladay desfalleciente?
¿Serás tú, Manuel, hermano mío?
¿Eres tú?. . . ¡Aparta, visión!
La prensa es todo y es nada; es buena y es mala; es salud y estósigo; es la paloma de alas blancas o el cárabo siniestro; esJesús, el divino, o Voltaire, el temerario.
La prensa es lo sublime con Homero; con el Dante, lo terrible; conShakespeare, lo infinito; con Cervantes, lo inmortal. . . si sehabla del genio humano.
La prensa es, la palabra de Dios, en la Biblia; el ejemplo de Dios,en los Evangelios; las columnas del Santo Tomás... si se habla delo alto.
La prensa es el esfuerzo creador, en Aristóteles; en Platón, lainteligencia resplandeciente; en Sócrates, lo admirable; en Tácito,lo severo; en Juvenal, lo vengador... si se habla delpaganismo.
La prensa es la tentación, en Epicuro; la imprecación, en Lucrecio;la audacia, en Bacón; lo abominable, en Condillac; en laEnciclopedia, el cataclismo. . . si se habla de laRevolución.
Puede ser la prensa trueno, tempestad, estruendo; canto, idilio,trino; sentencia, consejo, mandato; voz del que manda, voz del queobedece; alegría arriba, dolor abajo; pompa y lujo, miseria yllanto. La prensa es un unísono clamor por la vida, quedescompuesto tiene todas las pasiones.
Y el engaño, como un hongo, está pegado á ese coloso.
¡Que yo me he suicidado! dice |La Batalla, periódico rojo,de Bogotá.
Ayer vine del campo, como de costumbre, a Medellín y vi a muchosque me veían (¿cuántos me verían por el lado por donde noveo?)
¿Qué será, me preguntaba, qué será esta imbécil pesquisa de mispaisanos? Y luego recordé una anécdota de Guillermo Pereira Gamba,que me hizo acertar. Se trataba de la tercera División que fue deAntioquia, en 1860, al valle del Cauca. El gracioso poeta deCartago ponderaba el número de mulas que los antioqueñosconservadores sacaron del Cauca. Decía que no habían dejado unasola.
- ¿Cómo así?, le objetó un incrédulo.
-Ni más ni menos que como yo lo digo, respondió Guillermo.
-Eso no puede ser.
- ¿Quiere usted una prueba?
-Veámosla.
-Pues amigo mío, piense usted una mula de cualquier color, tamaño ycualidades. ¿Está?
-Ya la pensé.
-Pues hasta esa se la llevaron.
Creí por esto que mis paisanos se fijaban, no en mí sino en mimula, que es la gran pasión, y seguí.
Llegué a |El Cosmos.
El Cosmos es un hotel.
- ¡Doctor! ¡Doctor! -me gritó un conocido, ¿sabe usted que enBogotá corre la nueva de su muerte?
- ¿De mi muerte? Eso no puede ser.
-Tanto es así, que mire. Y el conocido me presentó un periódico yme señalo con el dedo un artículo. Yo leí con sorpresa:
" |Suicidio de C. A. Echeverri"
No, señor Redactor de |La Batalla, yo no me suicido.
Usted, o quienquiera que haya escrito eso, ha mentido. Es ciertoque hay tánta distancia de Medellín á Bogota. . . |1 .
Se suicida el malvado que tiene en perspectiva la afrenta de lamuerte o la infamia de desprecio.
El que siente el remordimiento, que es el dragón de laconciencia.
Al que se le derrumba bajo los pies el poder.
El rico que se vuelve miserable.
La mujer que se deshonra.
El que mata a otro, si ese otro es su padre o su hijo.
Y en todo caso obra mal.
Este saco de polvo-que se llama el hombre- no lo debe vaciar en elcementerio sino la mano del Omnipotente.
Se suicida el que no tiene hogar. Y yo soy feliz y dichoso con miMarina y mis hijitos.
Vivo en el campo alejado del mundo. Recuerdo la oda |Beatusille, quí proculi negotiis de Horacio traducida por Fray Luisde León, porque he realizado el sueño de Alfio.
Soy campesino a quien gusta:
..."poner la vid crecida
Al álamo ayuntada,
O contemplar cuál pace, desparcida
Al valle, su vacada.
Ya poda el ramo inútil ya ingiere
En su vez el extraño
O castra sus colmenas, o si quiere,
Tresquila su rebaño
Debajo un roble antiguo ya se asienta,
Ya en el prado florido;
El agua en las acequias corre, y cantan
Los pájaros sin dueño:
Las fuentes al murmullo que levantan
Despiertan dulce sueño"
Vivo feliz, soy viejo, y deseo como Salvador Camacho Roldán, que mitumba se abra "cabe el árbol en donde ama sestear elganado."
CAMILO A. ECHEVERRI.

NOTA-Esta donosa respuesta, como el artículo que la motivó, formanparte de una serie que el autor pensaba publicar algún día, bajo eltítulo de |El octavo mandamiento. De ella son también los |Dos duelos de Holguín, |La conversión de don JoséJ. Ortiz y otras, todas interesantes, ya por los personajes puestosen juego, ya por el inimitable estilo, gracia y travesura quedespliega en ellas el autor. La imitación del estilo |cortante de Echeverri, es perfecta, y calmó en parte lafuria que le causó al gran Tuerto su fingido suicidio y lasperipecias en que lo desarrolló la pluma de su admirador. -( |ElEditor).

| 1 La que puede hacer menos sensible el señor Echeverri si seviene en buenas bestias hasta Puerto Berrío, es vapor hastaCaracolí y en el Ferrocarril de Occidente hasta Facatativá (N. delA.)

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