LA INFANCIA.
LA madre sobre el lecho agonizaba;
cantaba el niño en tanto;
la muerte ya venía, y yo escuchaba
el gemido y el canto.
Todo era juego, y risas, y alegría
aquel niño inocente;
él cantaba, y la madre en su agonía
gemía tristemente.
La pobre madre en el sepulcro yace;
y el niño alegre canta...:
¡el dolor es un fruto que no nace
sobre la débil planta!
CARLOS CALCAÑO.