INDICE





ESTUDIO PRELIMINAR
I
II
III
IV
V

VICTOR HUGO EN AMÉRICA
A LA COLUMNA DE VENDOMA.
MOISES SALVADO DE LAS AGUAS.
EL CANTO DEL CIRCO.
CANTO DE NERÓN.
A UNA NIÑA.
PASEO.

BALADAS
EL SILFO.
LA ABUELA.
EL HADA Y LA PERI.
EL FUEGO DEL CIELO.
EL VELO.
LA SULTANA FAVORITA.
EL DERVÍS.
EL NIÑO.
LÁZARA.
LOS DUENDES.
EL SULTÁN ACHMET.
LAS FANTASMAS.
ÉXTASIS.

LAS HOJAS DE OTOÑO
ATLAS.
A UNA MUJER.
QUIEN NO AMA NO VIVE.
POR LOS POBRES.
LA ORACIÓN POR TODOS.

LOS CANTOS DE CREPÚSCULO
NAPOLEÓN II.
POLONIA.
DAMAETAS.
LA MUJER CAÍDA.
ANACREONTE.
ALBORADA.
¡PASAD!
LA FLOR Y LA MARIPOSA.
A....
ESPERANZA EN DIOS.

LAS VOCES INTERIORES
EL SIGLO.
UNA NOCHE EN EL MAR.
A OLIMPIO.
LA TUMBA Y LA ROSA.

LOS RAYOS Y LAS SOMBRAS
LA BUHARDILLA.
EN EL CEMENTERIO.
DESPERTAR.

LOS CASTIGOS
LAS AVES.
SOBRE LA TUMBA DE UN NIÑO, Á ORILLAS DEL MAR.
AMOR Y GLORIA.
EN EL DESTIERRO.
HOY.
STELLA.
JOSUÉ.
ULTIMA VERBA.

LAS CONTEMPLACIONES

AYER

LIBRO PRIMERO - AURORA
A MI HIJA.
EL POETA POR LOS CAMPOS.
MIS DOS HIJAS.
EL TRIUNFO.
LA INFANCIA.
EL PENSADOR.
EL POETA.
JESÚS.

LIBRO SEGUNDO - EL ALMA EN FLOR
¡SI ALAS TUVIERAN MIS VERSOS!
AMOR DE NIÑA.
AYER TARDE.
LUNA DE MIEL.
CREPÚSCULO.
MIRANDO AL CIELO.

LIBRO TERCERO - LAS LUCHAS Y LOS SUEÑOS
ESCRITO EN UN EJEMPLAR DE LA DIVINA COMEDIA.
QUIA PULVIS ES.
LA FUENTE.
LO QUE ME DIJO UN AVE.
HERMOSURA Y PUREZA.
?
EXPLICACIÓN.
EL APARECIDO.
LA NATURALEZA.

LIBRO CUARTO - PAUCA MEÆ
VENI, VIDI, VIXI.
MORS.

LIBRO QUINTO - EN MARCHA
LA GOTA Y EL MAR.
EL MENDIGO.
EL LIBRO.
APARICIÓN.

LIBRO SEXTO - AL BORDE DEL INFINITO
EL PUENTE.
LLANTOS EN LA NOCHE.
SOMBRA.
CADÁVER.
RELIGIO.
LLAMANDO A UNA PUERTA.
NOMEN, NUMEN, LUMEN.

LAS CANCIONES DE CALLES Y BOSQUES
PSIQUIS.
A JUANA.
EL DEDO DE LA MUJER.
A FABIO.
EL SEMBRADOR.
GUERRA.

EL AÑO TERRIBLE
EL PUEBLO.
LOS INSULTADORES.
LOS CRUCIFICADOS.
A PARÍS!
EL TRONO Y LA CRUZ.

LA LEYENDA DE LOS SIGLOS
LA CONCIENCIA.
EL MATRIMONIO DE ORLANDO.
EL BEY ULTRAJADO.
EL PROFETA.
LOS INFELICES.
EL AMOR NIÑO.
TODO EL PORVENIR.

EL ARTE DE SER ABUELO
LA EPOPEYA DEL LEON.
LOS NIÑOS POBRES.

LOS CUATRO VIENTOS DEL ESPÍRITU

EL LIBRO SATÍRICO
PANOPLIA.
LOS CASTIGOS.
REGRESO.

EL LIBRO LÍRICO
LOS CÓMODOS.
LA CALUMNIA.
ESPADA Y NO PUÑAL.
DEJAD......
ELECCIÓN.
A MI HIJA ADELA.
CANCIÓN DEL PROSCRITO.
PATI.
LOS PROBADOS.
LABOR.
DUO.
PASEO POR LAS ROCAS.
PASEO POR LAS ROCAS.
POR LOS POBRES.

OPULENTOS de la tierra,
en vuestras fiestas de invierno,
cuando en la fiebre del baile
giráis entre mil destellos,
 

Viendo brillar en contorno
haciendo fúlgidos cercos
cristales y candelabros,
arañas, prismas y espejos:
 

Mientra el tímpano dorado
que suena en vuestro aposento
os cambia en són argentino
la voz severa del tiempo:
 

¡Oh! ¿no pensáis á las veces
que acaso en ese momento,
devorado por el hambre,
que hace vacilar su cuerpo,
 

Al pie, en la calle, un mendigo
pone su marcha en suspenso
á ver danzar vuestras sombras
de los vidrios al reflejo?
 

¿Pensáis que está allí, azotado
de la lluvia y de los hielos,
un pobre padre á quien falta
con el trabajo el sustento,
 

Y que en voz baja murmura:
«Tánto bien es un exceso!
¡que pueda él solo en sus fiestas
brindar á tántos recreo!
 

¡Qué feliz es ese rico!
él ve á sus hijos contentos:
¡qué de pan diera á los míos
de sus juguetes el precio!»
 

Luégo con vuestros festines
compara en su pensamiento
su triste hogar, donde nunca
brilla lumbre ni arde fuego:
 

Su esposa, que es toda harapos,
sus hijos, todos hambrientos;
y en un jergón, muda, inmóvil,
la abuela, helada al invierno,
 

Para el frío de la tumba
ya preparados sus miembros!
Porque en la humana fortuna
puso Dios esos extremos.
 

Los unos van encorvados
bajo dolores acerbos:
de la dicha en el banquete
muy pocos hallan asiento.
 

Un arcano, que á los hombres
parece injusto y severo,
¡Gozad! á aquéllos les dice
«Envidiad!» les dice á éstos.
 

Ese inexorable fallo,
ese amargo pensamiento,
en el corazón del pobre
va germinando en silencio.
 

Ricos, á quienes la dicha
sumerge en profundo sueño,
dejad, antes que sus manos
arranquen de vuestro cuerpo
 

Esos vanos atavíos
que ven sus ojos con ceño
que la Caridad alivie
sus pobres hijos con ellos
 

La Caridad, esperanza
del desnudo y el hambriento,
madre del desventurado
que vino huérfano al suelo:
 

Que levanta á los que caen
sin fuerzas en su sendero;
la que, si preciso fuere,
fiel á los santos preceptos,
 

Sacrificándolo todo
como el divino Maestro,
bebed y comed, diráles:
he aquí mi sangre y mi cuerpo.
 

Dejad, dejad que ella sea
quien esos falsos arreos,
diamantes, perlas, zafiros,
cintas y encajes espléndidos,
 


ara salvar vuestras almas
y dar al pobre sustento,
á vuestras hijas y esposas
se los arranque del cuello,
 

¡Dad! la limosna es hermana
de la oración en el cielo.
¡Ay! cuando en vuestros umbrales,
helado por el invierno,
 

Dobla en balde un indigente
sus rodillas, pan pidiendo,
y al lado sus pobres hijos,
escuálidos, macilentos,
 

Recogen á vuestras plantas
las migajas del festejo,
el Señor vuelve sus ojos
de vosotros, por no veros.
 

¡Dad! para que Dios, que dota
las familias, quiera en premio
dar belleza á vuestras hijas,
y á vuestros hijos ingenio:
 

Para que en opimos frutos
abunden vuestros viñedos,
para que la mies segada
no quepa en vuestros graneros:
 

Para que os hagáis mejores,
para que una noche al menos
encanten con su presencia
los ángeles vuestro sueño.
 

¡Dad, ricos! llega una hora
en que todo lo perdemos,
y la limosna allá arriba
se torna en bienes inmensos.
 

Dad, para que el pobre diga:
«Hay caridad en su pecho;»
dad, á fin que el desvalido
que tirita bajo el hielo,
 

Y el indigente que pasa
cuando os holgáis en bureo,
contemplen vuestras paredes
con ojos menos severos.
 

Dad, para que amaros pueda
quien murió por amor nuestro,
para que el malvado mismo
doble á vuestro nombre el cuello:
 

Para que la paz arome
vuestra casa con su aliento;
y al abandonar la vida,
en el instante postrero,
 

Contra todas vuestras culpas
pueda interponer su ruego
y salvaros, un mendigo
poderoso allá en el cielo.
 

JOSÉ ANTONIO CALCAÑO.

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