EL SULTÁN ACHMET.
A Juana la granadina,
siempre risueña y ladina,
dijo Achmet, lleno de ardor:
Yo daría sin dolor
mis dominios por Medina,
y Medina por tu amor.
«Rey sublime, hazte cristiano,
que es, en brazos de un pagano,
ilegítimo el placer;
temo un crimen cometer
amando á un turco liviano,
y pecar...¡no puede ser ! »...
«Por las perlas con que ufana
sabes, dulce soberana,
tu blancura realzar,
estoy pronto á apostatar;
pero has de darme, cristiana,
por rosario tu collar.»
FIDEL CANO.