EL
SUEÑO DEL MALVADO
Viendo
en letargo plácido yacer tranquilamente
Un hombre honrado a un déspota cuya felicidad
Era el tormento de otros, llorando amargamente:
"¡Oh Dios! prorrumpe, ¿el crimen al fin te vence
audaz?
"Hé
allí ese monstruo: duerme como el varón cristiano;
"¿En dónde estás, Conciencia? Justicia,
¿dónde estás?"
-"¡Cállate, imbécil, cállate!
le interrumpió un anciano;
"Líbrenos Dios a entrambos de que despierte ya.
"Ahora
hay paz en torno del ominoso dueño;
"Cuando el tirano duerme, duerme también el mal.
"El Cielo a los malvados alguna vez da el sueño
"Para que el probo pueda siquiera respirar."