FABULAS Y VERDADES
     
 

LA VOZ POPULAR

Pasando ya oscuro
Por una ciudad
Un pobre viajero
Que iba en tren de paz
Dándole a su mula,
Molidos por igual
Ella de ir andando
Y él de hacerla andar,
Un perro le ladra,
Y en seguida un par,
Y diez que a éstos oyen,
Y veinte y cien más,
Y bien pronto, en coro
Perri-universal,
Ladran cuantos gozques
Contiene el lugar.

Un gato que andaba
En nó sé qué afán
Saltando paredes
Con tierno maullar,
Al fin les pregunta:
"Amigos, ¿qué hay?
"¿Qué escándalo es ese?
"¿Qué gran novedad?"
Y ninguno supo
Decir tal o cual,
Y siguen ladrando.

Esta es, en fiel copia,
La voz popular,
El juez infalible
Del orden social.
Blas dice algo a Pedro,
Pedro a GiI y a Juan,
Y Juan a doscientos,
Y éstos a un millar;
Y nadie a la fuente
Legítima va
Ni el porqué ni el cómo
Indagan jamás;
Y todos la especie
Sueltan al azar,
Y no al poco menos
Sino al poco más,
Y hoy es una broma,
Mañana un quizá,
Después un no hay duda,
Y al fin un volcán
Que devora el crédito,
La honra, la paz,
La vida de alguno
Que a nadie hizo mal;
Reo de fantástica
Horrenda maldad,
De un crimen incógnito
A él y a los demás.

Los Sabios desprecian
Ese guirigay,
Vil concierto de ocio
Con malignidad;
Mas ¡ay! no los pudo
Su desdén 1ibrar
De exilio y cicuta,
De hoguera o puñal.

Aquella vox populi
Que mienta el refrán,
Más bien que del Cielo
Es de Satanás.
Ella, como Diablo,
Mina la moral,
Perturba el sentido,
Tuerce el recto andar
De muchos que buscan
(¡Cálculo falaz!)
Cierta pasajera
Popularidad.
Ella a Grecia y otras
Barbarizó ya,
Y en el Nuevo Mundo
Progresa voraz.

Nuestros populares
Páganla, es verdad,
Mas ¿quién cura el cáncer
Que dejan atrás?

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

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