FABULAS Y VERDADES
     
 

EL HUMO Y LA LLAMA

¿Por qué, mamita mía
(Dijo a la llama el humo),
Tú eres brillante siempre
Y yo soy siempre oscuro,
Cuando nada es más claro
Que, siendo yo hijo tuyo
Tu rasgo distintivo
Debiera sernos mutuo?

-Hijo, la cosa es vieja
(La llama le repuso):
Sólo con brillo propio
Se brilla en este mundo.
Es hijo de sus obras
Cada cual; y a ninguno
Padre ilustre ilustróle
Ni lo infamó hijo bruto.

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

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Banco de la República  Biblioteca Luis Ángel Arango