FABULAS Y VERDADES
     
 

LAS QUEJAS

Sólo el asiento de otro
Caliente hallamos;
Calor de asiento propio
No lo notamos.

Juan se queja de Antonio
Que lo desvela
Porque suele encendida
Dejar la vela;

Y en tanto el delicado
Que hace el reproche
Ronca como un infierno
Toda la noche;

Y luego integro el día
Vive silbando
O dándole a un chirriante
Violín infando.

Antes que a otros recuerdes
El catecismo
Repásalo primero
Para ti mismo.

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

© Derechos Reservados de Autor

Banco de la República  Biblioteca Luis Ángel Arango