ARRULLO
Duérme,
duérme, vida mía;
No más juego y parlería.
Ciérra, ciérra los ojitos,
Que los ángeles benditos
Mientras haya quien los vea
No te vienen a arrullar.
Duérme
pronto, dulce dueño,
Que yo misma tengo empeño
De quedarme dormidita
Y gozar de la visita
De esos ángeles que vienen
A mecerte y a cantar.
Duérme,
duérme vida mía,
No se vayan a enfadar.
Duérme, duérme, ya que vienen
Y dormido los verás,
Que te mecen y remecen
Y te besan a compás.