SOCIO
Y CONSOCIO
Muy
cerca de su casa un avariento
Se encontró este importante documento:
"Número diez, hotel de Buenavista.
"Yo, Abel Pierpont, prendero prestamista,
"He recibido de Froilán Colima
"Un aderezo que su duñeo estima
"En mil quinientos duros; cuya alhaja,
"Encerrada a mi vista en una caja
"Que ambos sellámos, a entregar me obligo
"En la cajita y condición que digo
"Al presentárseme este documento
"Y cien pesos con él, los cuales ciento
"He avanzado a Colima en esta fecha.
Y firmamos los dos".
-"Es
cosa hecha,
"Dijo el avaro, más que avaro, pillo;
"No hay que desperdiciar un negocillo
"Que envía liberal la Providencia".
Y
echando a las espaldas la Conciencia
Y en el bolsillo el costo del pecado,
Fue a cometerlo, a paso redoblado.
-"Aquí
están los cien pesos de Colima",
Dijo a Pierpont soltándolos encima
Del mostrador, "recoja el documento
"Y venga el aderezo". Hecho al momento.
Mas
era tan genuina aquella joya
Como aquel documento: una tramoya
Que sin costar diez duros al prendero
Castigó al otro viejo trapacero.
No
hay socio que no encuentre su consocio.
El pillo echa una soga, o más de una,
Pero ahorca con ellas su fortuna.