FABULAS Y VERDADES
     
 

SOCIO Y CONSOCIO

Muy cerca de su casa un avariento
Se encontró este importante documento:
"Número diez, hotel de Buenavista.
"Yo, Abel Pierpont, prendero prestamista,
"He recibido de Froilán Colima
"Un aderezo que su duñeo estima
"En mil quinientos duros; cuya alhaja,
"Encerrada a mi vista en una caja
"Que ambos sellámos, a entregar me obligo
"En la cajita y condición que digo
"Al presentárseme este documento
"Y cien pesos con él, los cuales ciento
"He avanzado a Colima en esta fecha.
Y firmamos los dos".

-"Es cosa hecha,
"Dijo el avaro, más que avaro, pillo;
"No hay que desperdiciar un negocillo
"Que envía liberal la Providencia".

Y echando a las espaldas la Conciencia
Y en el bolsillo el costo del pecado,
Fue a cometerlo, a paso redoblado.

-"Aquí están los cien pesos de Colima",
Dijo a Pierpont soltándolos encima
Del mostrador, "recoja el documento
"Y venga el aderezo". Hecho al momento.

Mas era tan genuina aquella joya
Como aquel documento: una tramoya
Que sin costar diez duros al prendero
Castigó al otro viejo trapacero.

No hay socio que no encuentre su consocio.
El pillo echa una soga, o más de una,
Pero ahorca con ellas su fortuna.

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

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