EL
NIÑO VERAZ
(The
Truthful boy; traducción de Wilson's second reader,
1860).
Erase
un niño de ojos negros
Y húmedos labios de carmín,
Que ni de chanza engañó a nadie
Y a quien jamás oyó mentir.
Siempre
en sus viajes a la escuela
Iban gritando detrás dél:
"Allí va el niño que no miente
Ni por un mundo que le den."
Y
todo el mundo lo quería,
Y con su edad creció el amor,
Y al verlo, todos susurraban:
Esa es la perla del honor.
Y
si llegaba alguien de fuéra
Y preguntaba ¿eso por qué?
Le contestaban: porque nunca
Dijo, ni dice, lo que no es.